sábado, 10 de noviembre de 2012

CULTURA DEL VALLE DEL INDO.


La cultura del valle del Indo fue una civilización de la Edad del Bronce que se desarrolló desde c. 3300 a. C. hasta c. 1300 a. C. en el noroeste del subcontinente indio a lo largo del valle del Indo. Abarcaba cerca de un centenar de asentamientos y dos ciudades importantes: Harappa y Mohenjo-Daro. En conjunto comprendía el área más extensa de todas las civilizaciones antiguas, más de un millón de kilómetros cuadrados, y atravesó varias periodos, siendo su máximo esplendor entre 2600 a. C. y c. 1900 a. C.
Al igual que las civilizaciones de la Mesopotamia y Egipto, dependían de su río. Como el Nilo, el Indo se desbordaba todos los años, inundando extensas zonas y depositando sedimentos fértiles. Este inmenso potencial agrícola fue la base sobre la cual se desarrolló el urbanismo en torno al río Indo.
Con las culturas prehistóricas del valle del Indo se prepara el primer capítulo de la historia de la India. Se trata de un largo periodo prehistórico, probado por testimonios líticos. Por otra parte, se pueden encontrar vestigios prehistóricos hasta el primer milenio a. C., es decir, hasta un tiempo en que la península ya había entrado en la historia. En sentido estricto, las culturas del Indo pertenecen a la prehistoria, ya que solamente han dejado restos arqueológicos, sin documentos literarios. Pero, para apreciar la historia india hace falta tomar en consideración estas culturas urbanas prearias.

Índice

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[editar]Primeros agricultores

Las excavaciones realizadas indican que los primeros agricultores pertenecían al VII milenio a. C., en una región comprendida entre las colinas de Beluchistán y la llanura Indo-Gangética. Esta área presenta tierras altas (especiales para el pastoreo en verano), y ríos permanentes que desaguan en la llanura de Kacchi.
Hacia principios del VI milenio a. C. se construyeron casas de adobe (ladrillos de barro) y fabricaron herramientas de hueso y pedernalpulimentado, hachas pulidas y piedras de amolar. Ejemplares de estas herramientas fueron encontradas en Mehrgarh.

[editar]La civilización del Indo

Con las nuevas excavaciones se ha demostrado que el nombre «culturas del Indo» es demasiado restringido; pero otro nombre como «período de Harappa», es insuficiente para comprender estas culturas en toda la dimensión temporal.
Las complejas sociedades de la llanura de Kacchi fueron el preludio de la colonización final del valle del Indo. En un principio estuvo habitada por grupos de agricultores. Luego comenzaron a aparecer ciudades fortificadas. A esta época se la conoce como «periodo inicial del Indo».
Esta fase formativa culmina en el «periodo desarrollado del Indo» (2700 al 2400 a. C.), cuando la diversidad regional primitiva fue reemplazada por la uniformidad cultural y se creó una única provincia que abarcaba toda la llanura del Indo.
Hacia el 2400 a. C. se había desarrollado una compleja civilización urbana, comparable a la de Egipto y Mesopotamia.

[editar]Recursos económicos


Juguete para niños encontrado enMohenjo Daro.

[editar]Agricultura

Los principales cultivos alimenticios eran el trigo y la cebada, que se sembraban en primavera, cuando las aguas de la inundación retrocedían y crecían con un mínimo esfuerzo. También cultivaban sésamo, legumbres, dátiles y melones.
En algunos lugares también se cultivaba arroz, pero sólo se convirtió en una planta de cultivo fundamental cuando los asentamientos se extendieron hasta el río Ganges Medio y Bajo, después del 1400 a. C.

[editar]Textiles

Practicaban la hilanderia y el textil de lana y algodón. Un fragmento de algodón tejido proveniente de Mohenjo-Daro es la prueba más antigua del uso de los textiles de algodón en el mundo antiguo, siendo éste el textil más importante de India en la actualidad.

[editar]Ganadería

Los hombres de la civilización del Indo criaron una amplia gama de animales domésticos, entre otros, el asno, el buey, el ganado con joroba de la India, el búfalo de río, y entrenaban elefantes; animales que desde entonces se han considerado como elementos típicos del escenario rural indio. Sin embargo desconocían el caballo.

[editar]Industria

Adornaban sus cuerpos con ricos ornamentos de plata, oro, marfil y piedras preciosas. Conocían el cobre, el estaño y el plomo. Utilizaban el cobre para las armas, instrumentos y utensilios. También utilizaban herramientas de bronce (incluso hachas). Para fines domésticos hacían utensilios de barro y de una gran variedad de formas.
Combinaban con la agricultura y la ganadería, la metalurgia y la alfarería. Aprovechando la fuerza de los animales tanto en el transporte como en el arado, cargaban materias primas y bienes destinados al consumo interno y al intercambio comercial.

[editar]Comercio

Vista (en 2003) del sitio arqueológico donde se encontraba la aldea de Lothal.
Vista (en 2003) de los baños públicos en la aldea de Lothal.
Ruinas excavadas en Mohenjo Daro.
Las ciudades del Indo comercializaban no sólo productos agrícolas, sino con metales, como el oro, plata, plomo y estaño, joyas y piedras semipreciosas (lapislázuli y turquesa), herramientas, utensilios y cerámicas. Sus huellas han aparecido en documentossumerios y acadios que registraban el comercio de oro, ébano y cornalina con naves que algunos historiadores identificaban como procedentes de esta región.
Durante la fase Harappa, se desarrolla el comercio entendido como un factor importante para la ciudad, que muchos han calificado como importante para el crecimiento del urbanismo y su mantenimiento y otros que creen que no fue tan importante, que no influyó. Es posible que el comercio, que otra fuente de recursos de la misma manera que la agricultura lo era, provocará este crecimiento urbano. Las causas por las que existiera un comercio exterior eran dos: el buscar materiales que no se encontraban en el propio territorio y los objetos de lujo para la élite que era quien por lo tanto, controlaba este comercio. Las ciudades de la cultura Harappa creaba colonias de explotación de donde extraía los materiales que necesitaba, por muy lejos que estuvieran. Un ejemplo de ellos es Shortugai, un colonia que se encuentra en el norte del actual Afganistán de donde sacaba lapislázuli, cobre y estaño. Además de otras colonias en Baluchistán. El área que participaba del comercio exterior con la zona del valle del Indo era la de la península Arábiga (en concreto la región de Omán, es decir la zona costera), la zona de Mesopotamia y el actual Irán.
Hacia el tercer milenio a. C. este comercio marítimo con el golfo, enlazó la India con Mesopotamia, cuya ruta pudo provocar el intercambio cultural y humano. Carl O. Saver lo cree por la dispersión de plantas domesticadas desde África a Arabia y en el sur de la India a la vez. Muestra del intercambio cultural son las esculturas que son muy parecidas entre Mesopotamia y el Valle del Indo como la representación del mono.
Las evidencias más claras de este contacto externo es el descubrimiento de artefactos típicamente harappienses en Omán como la cerámica o sellos de bronce. Estos productos entraron en Mesopotamia desde mediados del 2500 hasta el 1300 a. C., pero se sabe que han sido fluctuaciones constantes de productos durante toda la fase harappiense. De hecho textos mesopotámicos hacen referencias a relaciones comerciales con un territorio que ellos llaman Meluhha y que muchos investigadores creen que hace referencia a la zona del valle del Indo. Además hay evidencias de que ciudadanos harappienses se asentaron en Mesopotamia y que acabaron por aculturizarse. Por otro lado, se sugiere que el trato comercial entre estos territorios no fue directo sino vía el golfo o a través de Baluchistán, y no directamente entre las ciudades de las dos regiones. Por lo tanto, los pocos habitantes de ciudades de Harappa que vivieran en Mesopotamia no eran representantes de estas ciudades del valle del Indo.
La cerámica del Indo también circuló por toda esta zona del Asia meridional: cerámica en forma de copas, vajilla común, también algunos tiestos con inscripciones en escritura india (como la de Ras al-Junayz). También cerámica específica de un centro productos como la de Sorath Harappan en Guyarat, que se encuentra en gran cantidad en Saar (actual Baréin). Además se han encontrado jarras en varias ciudades del Indo (así como en el golfo): Mohenjo Daro, Harappa, Balakot, Dholavira, Miri Qalet, Nausharo y Sotkah Koh. Puede se que sirvieran para transportar el vino hacia el golfo, porque la viticultura formaba parte de la agricultura en auge en esta época. También se importaba plata de Afganistán e Irán, cobre de Khetri en Rayastán, Baluchistán y Arabia, turquesa y jade de Asia central eIrán.

[editar]Cultura

Estatua del rey sacerdote, en Mohenjo-daro, usando ajrak sindhi, periodo harappano maduro tardío, Museo Nacional (Karachi, Pakistán)
Tablillas de arcilla características del valle del Indo (en el Museo Británico, de Londres)
Diez caracteres harappanos (del2900 a. C. aprox.), descubiertos cerca de la entrada norte de la ciudad de Dholavira
Estas civilizaciones construyeron ciudades inteligentemente pensadas y planificadas. Además de los cultivos mencionados anteriormente, desarrollaron su propia escritura, diseñaron joyas y moldearon figuras de terracota o en barro.

[editar]Escritura

Junto con el comercio, surgió un sistema de escritura con caracteres y signos inscritos en sellos de barro cocido o piedras lisas que no han sido esclarecidos ni descifrados por los especialistas.
Algunos de estos caracteres comparten una gran semejanza con caracteres encontrados en la Isla de Pascua.[cita requerida]

[editar]Estatuillas y sellos

En 1946, Sir Mortimer Wheeler descubrió en Harappa cientos de estatuillas de terracota. Estas figuras femeninas eran más estilizadas que las antiguas y abultadas diosas de la fertilidad. En algunas de ellas se encontraron collares e incrustaciones de metales preciosos.
Fueron también descubiertas otras artesanías, tales como reproducciones de carretas en miniatura, tiradas por animales; figura de animales de la región (rinocerontes, tigres, monos, elefantes y búfalos). Estas tablillas, se cree que eran usadas como sellos, se han hallado alrededor del año 2000 de un material terráneo como se ha dicho, fácilmente moldeable y calentado al horno para luego endurecerlo, quedaba después recubierto de un tipo barniz o laca, que representan los animales mencionados anteriormente y una cuarta parte de los mismos, representan a un animal desaparecido con un cuerno curvo, como se puede apreciar en la imagen.
La cantidad de artesanías encontradas, así como los variados diseños, demuestran que esta industria era tan importante para el comercio como la agricultura o la metalurgia.

[editar]Ciudades

Los sitios más grandes eran las ciudades de Harappa y Mohenjo-Daro. Su plano consiste en un montículo elevado o ciudadela que dominaba un área residencial más extensa. Las ciudadelas parecen haber contenido edificios de naturaleza religiosa, ceremonial y administrativa, pero no existen restos de ningún palacio. En algunos lugares el trazado de la ciudad es evidente, con huellas de una red regular de calles cruzadas. Los habitantes más pobres moraban en viviendas de una sola habitación. Utilizaban en la construcción ladrillos cocido de un tamaño estándar: 24 × 14 × 7 cm. Las casas individuales tenían baños y excusados que se vaciaban en un receptáculo de cerámica o directamente en el desagüe de la calles.
En el Valle del Indo aparecen las primeras civilizaciones que se organizan rápidamente. Dos de las ciudades más importantes que fueron descubiertas en 1922 son las ciudades de Harappa y de Mohenjo Daro.
En la ciudad de Mohenjo Daro podemos encontrar una ciudad baja donde transcurría la mayor parte de la vida ciudadana y la ciudadela, ubicada al oeste de la ciudad baja, planificada, donde aparecían edificios que se referían al gobierno. No se destacaba un elemento que se identifique como palacio, estructura de poder unitario que podía hacer suponer que existía algún personaje que dominaba o que controlaba, sino una serie de edificios que tenían que ver con el control político pero que no se destacaban uno del otro, lo que hace suponer que las estructuras de poder en las ciudades del Valle del Indo no eran monárquicas.
De la observación podemos sacar las siguientes conclusiones:
  • Había una planificación general de las ciudades,
  • Hay una diferencia de importancia entre calles (calles principales y secundarias) que ordenaban las viviendas.
  • Las viviendas formaban un sistema cerrado, las casas convivían hacia un patio interior. La relación con las calles era prácticamente nula, y protegía a las partes privadas del ruido de las calles.
  • Tenían un sistema tecnificado para la producción de materiales constructivos (por ejemplo, ladrillos) que se hacían con lo que le brindaba su entorno.
  • Contaban con una red de infraestructura: un sistema de red cloacal y canalización para la provisión de agua.
Fue una civilización que no duró mucho tiempo. Comenzó hacia el 2400 a. C. y terminó hacia el 1600 a. C. La causa de su corta duración se debe a invasiones sufridas por otras civilizaciones o por algún tipo de cataclismo que llevaron a su desaparición.

[editar]Fin de la civilización

El colapso de esta civilización pudo obedecer a cambios climáticos, o a una variación del curso del río, alrededor del 1500 a. C.
Los signos del colapso son anteriores a las invasiones del pueblos indoeuropeos procedentes de las estepas, que con gran facilidad se adueñaron de la región gracias a las armas de bronce y los carros de combate.

Saut-d'Eau


Saut-d'Eau (en creole: Sodo) es un municipio en el distrito de Mirebalais, en el Departamento Centro de Haití. Tiene 34.885 habitantes.
El lugar tiene una gran importancia religiosa para los católicos y para los practicantes del vudú. Esto es así porque según la tradición el 16 de julio de 1847, la Virgen María (en su advocación de la Virgen del Carmen, para los vuduístas Erzulie Dantor) se apareció en la copa de una palmera. Sin embargo un sacerdote francés, debido al miedo que sentía por la superstición que esto podría inspirar, decidió cortar el árbol, a pesar de esto el lugar se convirtió en un importante destino religioso para los haitianos.
Cada año, la "cascada Le Saut" situada junto a la palmera donde tuvo lugar la aparición, es testigo de una gran peregrinación. Durante la fiesta de Nuestra Señora del Carmen, entre el 14 y el 16 de julio.
La actividad devocional principal de la festividad es el baño en las aguas de las cataratas, y pedir favores de la Virgen o Erzulie. El agua es también sagrada para los dioses Damballah y Ayida Wedo.

Cada julio, miles de haitianos se dirigen a Saut d’Eau, cascada situada 60 kilómetros al norte de Puerto Príncipe, en el peregrinaje más importante de la religión vudú de este país caribeño. Al principio la Iglesia católica trató de erradicar el peregrinaje por considerarlo blasfemo; ahora, por sincretismo, los creyentes reconocen a la deidad como Virgen de los Milagros. Mujeres, hombres y niños de todas las edades y condiciones sociales se reunieron entre el sábado y el lunes pasados en la cascada de Saut d’Eau, donde el ritual de los baños tiene por objetivo la purificación y limpieza del cuerpo.  Los sacerdotes del vudú, "Houganes", y las sacerdotisas, "Mambo", toman el máximo protagonismo durante los tres días de festejos y proporcionan a los fieles las hierbas con las que éstos frotan sus cuerpos mientras el torrente de agua cae imparable desde lo alto de la montaña.
http://www.sergireboredo.com/esp/rps/haitivudu/haitivudu.htm




¿POR QUÉ CONSTANTINO I MANDÓ COCER A SU MUJER?

Los protagonistas de este drama conyugal fueron el césar romano Constantino el Grande (272?-337) y su segunda mujer, Fausta (293-326), con quién se había casado en 307 con la esperanza de dar un impulso decisivo a su propia carrera política, pues era hija del entonces emperador Maximiano.

Los cálculos le salieron a pedir de boca: tras el suicidio de su suegro se convirtió en César. Y también con su pareja las cosas parecían ir bien. Fausta le dio cinco hijos y recibió el título de augusta de manos de su propio marido, en 325. Pero sólo un año más tarde llegó la tragedia. El césar ordenó ejecutar a su hijo Crispo, nacido de su primera mujer, y poco tiempo después, a su esposa.

La teoría más extendida sobre lo sucedido dice que Fausta culpó a su hijastro de haber intentado violarla, lo que provocó la venganza del emperador. Pero este pudo haberse enterado de que la acusación era falsa, y se vio obligado a firmar la sentencia de muerte de su cónyuge. Según otras fuentes, Crispo y Fausta tenían una relación que el joven pretendía romper, con lo que se hizo acreedor a la venganza de su despechada madrastra y amante.

Otros especulan que Fausta se había encaprichado del guapo y muy popular Crispo, pero que fue rechazada y, llena de ira, le denunció. En cualquier caso, el césar ideó una forma de ejecución especialmente cruel para su esposa. El agua de su bañera fue llevada a ebullición mientras ella estaba dentro. Con suerte, el vapor la ahogó antes de que su cuerpo empezara a cocerse.


EGERIA (MONJA).

BIOGRAFÍA.
Aunque sus datos biográficos son pocos, se supone que era originaria de la provincia romana hispana de la Gallaecia,1 2 e incluso algún autor ha propuesto la posibilidad de que pudiera pertenecer a la comarca de El Bierzo, en la Gallaecia interior.3 En algún trabajo especializado ha sido considerada la posibilidad de su parentesco con Aelia Flacilla, primera mujer de Teodosio el Grande.4 A. Lambert ha avanzado una hipótesis según la cual se trataría de la hermana de Gala, de quien habla S. Jerónimo como pareja de Prisciliano.5Esta hipótesis y su cualidad de mujer independiente y audaz, así como su origen galaico, han servido como base para adscribirla al movimiento priscilianista. Algunos datos sobre los que no parece haber discusión son su ascendencia noble, su posición económica acomodada y su notable cultura. En sus escritos se revela como una mujer de profunda religiosidad pero también (en boca de la propia Egeria) de ilimitada curiosidad.
Se sabe que visitó los Santos Lugares (Egipto, Palestina, Siria, Mesopotamia, Asia Menor y Constantinopla), en un largo viaje, entre 381y 384, recogiendo sus impresiones en su libro Itinerarium ad Loca Sancta, libro que tuvo cierta difusión por narrar de forma minuciosa y, sobre todo, animada el viaje. Atravesó el sur de Galia (hoy Francia) y el norte de Italia; cruzó en barco el mar Adriático. Se sabe que llegó a Constantinopla en el año 381. De ahí partió a Jerusalén y visitó Jericó, Nazaret yCafarnaúm. Partió de Jerusalén hacia Egipto en 382, visitó Alejandría, Tebas, el mar Rojo y el Sinaí. Visitó luego Antioquia, Edesa, Mesopotamia, el río Éufrates y Siria desde donde regresó vía Constantinopla. No hay constancia de la fecha, el lugar y las circunstancias de su muerte.
EL MANUSCRITO.
Hasta el año 1884, la única referencia a esta mujer6 aparecía en una carta a los monjes de El Bierzo escrita por San Valerio.7 En ese año Gian Francesco Gamurrini encontró en la Biblioteca de la Cofradía de Santa María de Laicos (Biblioteca Della Confraternitá dei Laici) en Arezzo, Etruria, un códice en pergamino de 37 folios, en letra beneventana delsiglo XI, dividido en dos partes. La primera contenía un conocido tratado de San Hilario de Poitiers sobre los Misterios y los Himnos. La segunda parte estaba incompleta, sin algunos folios del principio y del final, y por lo tanto sin autoría declarada. Esta parte del códice, que relataba un viaje por Tierra Santa, había sido redactada en el monasterio deMontecassino, y trasladada a Arezzo por Ambrosio Restellini, abad de Montecassino desde el año 1599 al 1602. Después de ese año pasaría a ocupar el cargo de abad del monasterio de Santa María de Arezzo. En el año 1801 Napoleón clausura este monasterio, trasladándose gran parte de su archivo a la mencionada Cofradía de los Laicos. Hoy día el manuscrito se conserva en el museo de la ciudad de Arezzo. Gamurrini atribuyó el relato a Silvia de Aquitania, hermana de Rufino de Aquitania, mencionada por Paladio en suHistoria Lausíaca, de quién se conocía una peregrinación similar a la relatada por Constantinopla, Egipto y Jerusalén.8 Durante casi veinte años se consolidó la hipótesis de Silvia, o Silvina como autora del texto, hasta que en el año 1903 Mario Ferotín publica un estudio en la Revista de Cuestiones Históricas9 atribuyendo el mismo a la virgen española Egeria. De esta monja hablaba San Valerio en la carta mencionada más arriba, y haciendo un resumen de su viaje que coincide en muchos puntos con el viaje relatado por el manuscrito de Arezzo: Fecha, punto de partida («de la costa occidental del Mar Océano»), etapas, duración, e incluso en algunos casos San Valerio utiliza idéntico estilo y vocabulario en la descripción del trayecto. Desde la publicación del artículo de Ferotin nadie duda de la autoría de Egeria para el pergamino de Arezzo. Existe otra referencia que permite rellenar algunas de las lagunas de los primeros folios ausentes del manuscrito: el Liber de locis sanctis de Pedro Diácono, quién también menciona a la peregrina gallega.
EL NOMBRE.
Los distintos códices que se conservan de la carta de San Valerio recogen su nombre de diferentes formas: Aetheria, Echeria, Etheria, Heteria, Eiheriai o Egeria. Ferotin se decantó por la opción de Eteria, o Etheria, al igual que autores como Heraeus, Mesiter o García y Villada. En cambio Lambert,10 Pétré, W. Lindsay o J. F. Montfort propusieron la grafía Egeria, por figurar así en el Liber Glossarum, anónimo del año 750, en los catálogos de la Biblioteca de San Marcial de Limoges (Itinerarium Egerie abbatisse), y en algunas variantes de la carta de San Valerio. Esta última forma (Egeria) se puede considerar la forma más extendida en todas sus referencias, constando esa grafía incluso en una colección de sellos españoles dedicados a este personaje.11
EL VIAJE.
La narración describe con detalle el modo de viajar a través del cursus publicus romano, la red de vías utilizadas por las legiones en sus desplazamientos (una red de 80.000 km), empleando como hospedaje las mansio, o casas de postas, o en otras ocasiones acogiéndose a la hospitalidad de los monasterios implantados en oriente desde hace años, pero todavía casi desconocidos en occidente. Varias menciones a lo largo del manuscrito sugieren la posibilidad de que contara con algún tipo de salvoconducto oficial que le permitió recurrir a protección militar en territorios especialmente peligrosos.12 El Itinerarium se divide en dos partes: la primera narra el viaje y comienza cuando Egeria está a punto de subir al monte Sinaí, tras haber visitado Jerusalén, Belén, Galilea yHebrón. Desde ahí se dirige al monte Horeb, y regresa después a Jerusalén atravesando el país de Gesén. Viaja después al Monte Nebo y a Samaria, y cuando se cumplen tres años de su partida vuelve de nuevo a Jerusalén y decide regresar a Gallaecia. Durante su regreso visita Tarso, se detiene en Edesa, visita Siria y Mesopotamia, y de nuevo a Tarso. Desde ahí pone rumbo a Bitinia y Constantinopla. El diario del viaje termina en ese punto, aunque antes de concluir aún expresa su deseo de visitar Éfeso. La segunda parte del diario describe la liturgia tal y como se lleva cabo en tierra santa, en oficios de diario, domingo y durante las fiestas de Pascua y Semana Santa.



NOTAS.
  1.  "Varios de los autores que se han ocupado de Egeria han tratado de averiguar su patria. Mientras no se descubran las partes que faltan del Itinerario, sobre todo las primeras páginas, en las que probablemente habrá algún dato decisivo para fijarla, tenemos que contentarnos con lo que dice Valerio en su carta a los monjes de El Bierzo; pues cuanto dijeron los primeros escritores que se ocuparon del problema son hipótesis sin fundamento, por haber ignorado esta carta.
    El primero que trató de averiguar el lugar de origen de la autora del Itinerario fue Gamurrini. Después de darle el nombre de Silvia de Aquitania, le asignó como patria la Galia Narbonense (...). Pero la carta de Valerio es la que nos ha revelado el verdadero autor del Itinerario y su patria; entre otros datos preciosos está éste, esencial: Egeria, extremo occidui maris Oceani litore exorta, Oriente facta est cognita, «nacida en el extremo litoral del mar Océano occidental, se dio a conocer al oriente». La palabra de Valerio, exorta, de suma importancia, ha sido mal traducida por H. Petré: Partie des bords extrêmes de l'océan à l'occident, elle s'est fait connaître à l'orient. Enrique Flórez observa con razón que esta frase de Valerio nos hace saber que Egeria era indígena de esta provincia bañada por el Océano occidental, de la cual habla, y que el mismo Valerio llama extremidad de esta región occidental, en la que él se hallaba al hablar de la ida de Egeria al Oriente. Y así, Ferotín concluye que Egeria había nacido en Gallaecia. (...)
    Las frases que emplea Valerio al hablar de la patria de Egeria no son vagas o arbitrarias, sino precisas y técnicas, las mismas que empleaban los historiadores y geógrafos españoles del tiempo: Idacio, en su Chronicon e Isidoro en su Historia Gothorum, Vandalorum, Suevorum. (...)
    De todo lo dicho podemos concluir que la patria de Egeria es España, en un lugar comprendido dentro de la «Provincia Gallaecia». Precisar más el lugar donde nació Egeria no es posible en el estado de nuestros estudios."
    Arce, A.: Itinerario de la Virgen Egeria (381-384). Editorial Biblioteca Autores Cristianos. Segunda Edición (1996). ISBN 84-7914-219-7, páginas 23 a 27.
  2. ↑ Epístola de Beatissimae Echeriae laude, San Valerio: Quae extremo occiduis maris Oceani litore exorta oriente facta est cognita.(Ella, nacida en el extremo litoral del mar Océano occidental, se dio a conocer al Oriente.)
  3. ↑ Díez Fernández, Florentino, prologo-presentación del libro "Egeria. Itinerario" (edilesa, 2007, colección: biblioteca leonesa de escritores), José Antonio Balboa de Paz, "Historia de El Bierzo" (Instituto de Estudios Bercianos, 1994)
  4. ↑ En el manuscrito de Carucedo se denomina “Echeriai” a la monja viajera, siendo traducido por diversos autores como Euqueria, entroncándola así con Euquerio, tío de Teodosio el Grande. (Heraeus, W: Silviae vel potius Aetheriae Peregrinatio ad loca sancta, Heidelberg, 1939).
  5. ↑ San Jerónimo, carta a Clesifonte (Epíst. 133,4.3)
  6. ↑ Varios historiadores la consideran monja, aunque el movimiento monacal se está instalando en occidente por esas fechas, y todavía no se conoce ninguna comunidad cristiana de mujeres a las que se pueda denominar «monjas» en el sentido actual del término.
  7. ↑ Epístola Ad fratres Bergidensis, cfr. Flórez, XVI, 391-416; PL 87,439-456
  8. ↑ Gamurrini G. F.: Sancti Hilarii Tractatus de Mysteriis et Hymni et S. Silviae peregrinatio ad loca sancta, quae inedita ex codice Arretino deprompsit. Roma, 1887.
  9. ↑ Ferotin, Mario: Le Véritable auteur de la Peregrinatio Silviae la vierge espagnole Aetheria, Revue de Questions Historiques, LXXIV, 1903, p. 367-397.
  10. ↑ Lambert, A.: Egeria. Notes critiques sur l tradition de son nom et celle de lItinerarium. Revue Mabillon, XXVI, 1936, p. 71-94
  11. ↑ 1984 "XVI Centenario del viaje de la monja Egeria al Oriente Bíblico"
  12. ↑ "A partir de este punto despachamos a los soldados que nos habían brindado protección en nombre de la autoridad romana mientras nos estuvimos moviendo por parajes peligrosos. Pero ahora se trataba de la vía pública de Egipto, que atravesaba la ciudad de Arabia, y que va desde la Tebaida hasta Pelusio, por lo que no era necesario ya incomodar a los soldados". Esto apoyaría la teoría del parentesco de Egeria con alguna familia importante de Roma.
BIBLIOGRAFÍA.
  • Torres Rodríguez, C.: Egeria, monja gallega del siglo IV. Colección personajes gallegos. Ediciones Galicia (1976)
  • Arce, A.: Itinerario de la Virgen Egeria (381-384). Editorial Biblioteca Autores Cristianos. ISBN 84-7914-219-7
  • Eteria:Itinerario; Prólogo, traducción y notas de Juan Monteverde. Valladolid: Editorial Maxtor, 2010. ISBN 84-9761-788-6

ENLACES EXTERNOS.





PAPIRO HACE PENSAR QUE JESÚS ERA CASADO.


Un fragmento de un papiro del siglo IV al que hasta ahora no se había prestado atención y que podría formar parte de un evangelio apócrifo hace una mención de Jesucristo y su esposa, lo que alimenta la teoría de que el mesías del cristianismo estuvo casado.

Un estudio publicado hoy por la profesora Karen King de la Harvard Divinity School, en Massachusetts, detalla que ese fragmento de papiro incluye la frase en copto, el lenguaje de los antiguos cristianos en lo que en la actualidad es Egipto: “Jesús les dijo, mi esposa …”.

Para King, que presentó sus conclusiones en el Congreso Internacional de Estudios Coptos en Roma, este antiguo papiro “aporta la primera prueba de que algunos de los primeros cristianos creían que Jesús había estado casado”.

La tradición cristiana ha sostenido que Jesús no contrajo matrimonio, aunque la responsable de esta investigación asegura que no hay evidencia histórica que soporte esa afirmación, base de doctrinas como la católica.

La lámina, escrita por ambas caras, aunque solo una de ellas contiene líneas claramente legibles, es propiedad de un coleccionista anónimo que contactó a King entre 2010 y finales de 2011 para investigar lo que consideraba una prueba de que Jesús estuvo casado.

Las ocho líneas visibles del fragmento de cuatro por ocho centímetros escritas con tinta negra en copto demuestran la división de opiniones que existía en los comienzos del cristianismo sobre si se debía optar por el matrimonio o el celibato.

Hay ocho líneas visibles del fragmento de cuatro por ocho centímetros escritas con tinta negra “Desde el comienzo, los cristianos estaban en desacuerdo sobre si era mejor no contraer matrimonio, pero no fue hasta un siglo después de la muerte de Jesús cuando comenzaron a disentir sobre el estado marital del mesías para defender sus posiciones”, asegura King, quien cree que estas líneas forman parte de un evangelio perdido.

Ese testamento, conocido por los investigadores como “Evangelio de la Esposa de Jesús”, fue probablemente escrito originariamente en griego en la segunda mitad del siglo II y traducido posteriormente a la lengua de los coptos.

Un comunicado de la Universidad de Harvard añade que expertos como Roger Bagnell, director del Instituto para los Estudios del Mundo Antiguo, consideran que el fragmento de papiro analizado es auténtico de acuerdo con un análisis del soporte y la escritura.

Los investigadores desconocen el origen exacto del papiro, pero seguramente vino de Egipto, ya que está escrito en el egipcio que utilizaban los cristianos en esa zona durante el Imperio Romano, y forma parte de un códice.

Según King, en el fragmento analizado Jesús habla de su madre y de su esposa, a una de las cuales se refiere como “María”. Además, los discípulos discuten si María es digna y Jesús contesta: “puede ser una de mis discípulos”.

Aunque King reconoce que este fragmento no prueba la teoría de que Jesús estuvo casado con María Magdalena o si fue aceptada como discípulo, reaviva un debate que se ha dado desde los orígenes del cristianismo y que aún hoy perdura entre los que consideran que las mujeres pueden ser ministras de la fe.