domingo, 1 de marzo de 2015

BIBLIA DE LAS 42 LÍNEAS.

Copia de una Biblia de Gutenberg en la Biblioteca del Congreso de Estados Unidos.
La Biblia de Gutenberg, también conocida como la Biblia de 42 líneas o Biblia de Mazarino, es una versión impresa de la Vulgata, impresa por Johannes Gutenberg en Maguncia, Alemania, en el siglo XV. Aunque no es, como se dice a menudo, el primer libro impreso mediante el sistema de tipos móviles (fue el «Misal de Constanza», en 1449), fue su mayor trabajo y tiene el estatus de icono por simbolizar el comienzo de la «Edad de la Imprenta».
El formato es posiblemente una imitación del manuscrito de Maguncia, también llamado Biblia gigante de Maguncia, cuyas 1300 páginas fueron escritas a mano.
El nombre «Biblia de 42 líneas» se refiere al número de líneas impresas en cada página, y es usado para diferenciarlo de la edición posterior de 36 líneas.
Esta edición empezó a prepararse después de 1450 y los primeros ejemplares estuvieron disponibles hacia 1454 o 1455. Fue realizada usando una prensa de impresión y tipos móviles. Un ejemplar completo tiene 1282 páginas y la mayoría fueron encuadernados en dos volúmenes al menos.
Esta Biblia es el incunable más famoso y su producción dio comienzo a la impresión masiva de textos en Occidente. Se cree que se produjeron alrededor de 180 ejemplares: 45 en pergamino y 135 en papel. Tras su impresión, fueron rubricados e iluminados a mano por especialistas, lo que hace que cada ejemplar sea único.

Ejemplares actuales

Otra biblia de Gutenberg.
En 2009 se conocía la existencia de 47 o 49 biblias de 43 líneas, de ellas solo 21 completas. En las otras faltan páginas e incluso volúmenes. La cifra de 48 ejemplares cuenta como diferentes los volúmenes en Tréveris e Indiana, que parecen ser dos piezas del mismo ejemplar. Además existe un importante número de fragmentos, algunos compuestos por una sola página.
Quedan doce ejemplares en pergamino, aunque sólo cuatro están completos y uno solamente contiene el Nuevo Testamento.
Los números de ejemplar listados a continuación son los del Incunabula Short Title Catalogue, tomados de un estudio de 1985 realizado por Ilona Hubay; se desconocía entonces la existencia de dos ejemplares en Rusia, por lo que no se catalogaron.
Copias suficientemente completas de la Biblia de 42 líneas
País Institución Hubay
n.°
Estado Material Notas,
imágenes,
escaneos
Austria (1) Biblioteca Nacional de Austria, Viena 27 completa papel
Bélgica (1) Bibliothèque universitaire, Mons 1 incompleta papel
Dinamarca (1) Kongelige Bibliotek, Copenhague 12 incompleta papel Vol. II
Francia (4) Biblioteca Nacional de Francia, París 15 completa pergamino
17 incompleta papel Contiene nota del encuadernador, fechándola en agosto de 1456
Bibliothèque Mazarine, París 16 completa papel
Bibliothèque Municipale, Saint-Omer 18 incompleta papel
Alemania (12) Gutenberg Museum, Maguncia 8 incompleta papel Un volumen con la primera parte y el otro con las dos, no está claro cuál es cuál.
Imágenes en línea del segundo volumen (en alemán)
9
Landesbibliothek, Fulda 4 incompleta pergamino Vol. I
Universitätsbibliothek, Leipzig 14 incompleta pergamino
Niedersächsische Staats-und Universitätsbibliothek, Göttingen 2 completa pergamino Imágenes en línea
Staatsbibliothek, Berlín 3 incompleta pergamino
Bayerische Staatsbibliothek, Múnich 5 completa papel Imágenes en línea del vol. 1 vol. 2 (en alemán)
Universitätsbibliothek Johann Christian Senckenberg, Fráncfort del Meno 6 completa papel
Hofbibliothek, Aschaffenburg 7 incompleta papel
Württembergische Landesbibliothek, Stuttgart 10 incompleta papel Comprada en abril de 1978 por 2,2 millones de dólares.
Stadtbibliothek, Tréveris 11 incompleta papel Vol. I?, posiblemente es el complementario del volumen Hubay 46, en Indiana
Landesbibliothek, Kassel 12 incompleta papel Vol. I
Japón (1) Keio University Library, Tokio 45 incompleta papel Vol. I, comprada en octubre de 1987 por 4,9 o 5,4 millones de dólares (las fuentes disienten)
Imágenes en línea
Polonia (1) Biblioteka Seminarium Duchownego, Pelplin 28 incompleta papel Imágenes en línea del vol. 1 vol. 2 (en polaco)
Portugal (1) Biblioteca Nacional de Portugal, Lisboa 29 completa papel
Rusia (2) Biblioteca Nacional Rusa, San Petersburgo - incompleta pergamino
Universidad Estatal de Moscú, Moscú - completa papel
España (2) Biblioteca Universitaria y Provincial, Sevilla 32 incompleta papel Solo Nuevo Testamento
Imágenes en línea
Biblioteca Pública Provincial, Burgos 31 completa papel
Suiza (1) Biblioteca Bodmeriana, Cologny 30 incompleta papel
Reino Unido (8) British Library, Londres  ? completa pergamino Imágenes en línea
 ? completa papel Imágenes en línea
National Library of Scotland, Edimburgo 26 completa papel Imágenes online
Lambeth Palace Library, Londres 20 incompleta pergamino Solo Nuevo Testamento
Eton College Library, Eton 23 completa papel
John Rylands Library, Manchester 25 completa papel Imágenes en línea de 11 páginas
Bodleian Library, Oxford 24 completa papel
University Library, Cambridge 22 completa papel Imágenes en línea del vol. 1 vol. 2
Estados Unidos (11) The Morgan Library & Museum, Nueva York 37 incompleta pergamino
38 completa papel
44 incompleta papel Solo Antiguo Testamento
Imágenes en línea
Library of Congress, Washington DC 35 completa pergamino Imágenes en línea
New York Public Library, Nueva York 42 incompleta papel Lenox copy
Widener Library, Universidad de Harvard 40 completa papel
Beinecke Library, Universidad de Yale 41 completa papel
Scheide Library, Universidad de Princeton 43
papel
Lilly Library, Universidad de Indiana 46 incompleta papel Posiblemente complementario de Hubay 11, en Tréveris
Henry E. Huntington Library, San Marino, CA 36 incompleta pergamino
Harry Ransom Humanities Research Center, Universidad de Texas en Austin 39 completa papel Comprada en 1978 por 2,4 millones de dólares.
Imágenes en línea
Vaticano (2) Bibliotheca Apostólica Vaticana 33 incompleta pergamino
34 incompleta papel Vol I

Véase también

Enlaces externos

Biblia de Gutenberg

Copia de una Biblia de Gutenberg en la Biblioteca del Congreso de Estados Unidos.
La Biblia de Gutenberg, también conocida como la Biblia de 42 líneas o Biblia de Mazarino, es una versión impresa de la Vulgata, impresa por Johannes Gutenberg en Maguncia, Alemania, en el siglo XV. Aunque no es, como se dice a menudo, el primer libro impreso mediante el sistema de tipos móviles (fue el «Misal de Constanza», en 1449), fue su mayor trabajo y tiene el estatus de icono por simbolizar el comienzo de la «Edad de la Imprenta».
El formato es posiblemente una imitación del manuscrito de Maguncia, también llamado Biblia gigante de Maguncia, cuyas 1300 páginas fueron escritas a mano.
El nombre «Biblia de 42 líneas» se refiere al número de líneas impresas en cada página, y es usado para diferenciarlo de la edición posterior de 36 líneas.
Esta edición empezó a prepararse después de 1450 y los primeros ejemplares estuvieron disponibles hacia 1454 o 1455. Fue realizada usando una prensa de impresión y tipos móviles. Un ejemplar completo tiene 1282 páginas y la mayoría fueron encuadernados en dos volúmenes al menos.
Esta Biblia es el incunable más famoso y su producción dio comienzo a la impresión masiva de textos en Occidente. Se cree que se produjeron alrededor de 180 ejemplares: 45 en pergamino y 135 en papel. Tras su impresión, fueron rubricados e iluminados a mano por especialistas, lo que hace que cada ejemplar sea único.

Ejemplares actuales

Otra biblia de Gutenberg.
En 2009 se conocía la existencia de 47 o 49 biblias de 43 líneas, de ellas solo 21 completas. En las otras faltan páginas e incluso volúmenes. La cifra de 48 ejemplares cuenta como diferentes los volúmenes en Tréveris e Indiana, que parecen ser dos piezas del mismo ejemplar. Además existe un importante número de fragmentos, algunos compuestos por una sola página.
Quedan doce ejemplares en pergamino, aunque sólo cuatro están completos y uno solamente contiene el Nuevo Testamento.
Los números de ejemplar listados a continuación son los del Incunabula Short Title Catalogue, tomados de un estudio de 1985 realizado por Ilona Hubay; se desconocía entonces la existencia de dos ejemplares en Rusia, por lo que no se catalogaron.
Copias suficientemente completas de la Biblia de 42 líneas
País Institución Hubay
n.°
Estado Material Notas,
imágenes,
escaneos
Austria (1) Biblioteca Nacional de Austria, Viena 27 completa papel
Bélgica (1) Bibliothèque universitaire, Mons 1 incompleta papel
Dinamarca (1) Kongelige Bibliotek, Copenhague 12 incompleta papel Vol. II
Francia (4) Biblioteca Nacional de Francia, París 15 completa pergamino
17 incompleta papel Contiene nota del encuadernador, fechándola en agosto de 1456
Bibliothèque Mazarine, París 16 completa papel
Bibliothèque Municipale, Saint-Omer 18 incompleta papel
Alemania (12) Gutenberg Museum, Maguncia 8 incompleta papel Un volumen con la primera parte y el otro con las dos, no está claro cuál es cuál.
Imágenes en línea del segundo volumen (en alemán)
9
Landesbibliothek, Fulda 4 incompleta pergamino Vol. I
Universitätsbibliothek, Leipzig 14 incompleta pergamino
Niedersächsische Staats-und Universitätsbibliothek, Göttingen 2 completa pergamino Imágenes en línea
Staatsbibliothek, Berlín 3 incompleta pergamino
Bayerische Staatsbibliothek, Múnich 5 completa papel Imágenes en línea del vol. 1 vol. 2 (en alemán)
Universitätsbibliothek Johann Christian Senckenberg, Fráncfort del Meno 6 completa papel
Hofbibliothek, Aschaffenburg 7 incompleta papel
Württembergische Landesbibliothek, Stuttgart 10 incompleta papel Comprada en abril de 1978 por 2,2 millones de dólares.
Stadtbibliothek, Tréveris 11 incompleta papel Vol. I?, posiblemente es el complementario del volumen Hubay 46, en Indiana
Landesbibliothek, Kassel 12 incompleta papel Vol. I
Japón (1) Keio University Library, Tokio 45 incompleta papel Vol. I, comprada en octubre de 1987 por 4,9 o 5,4 millones de dólares (las fuentes disienten)
Imágenes en línea
Polonia (1) Biblioteka Seminarium Duchownego, Pelplin 28 incompleta papel Imágenes en línea del vol. 1 vol. 2 (en polaco)
Portugal (1) Biblioteca Nacional de Portugal, Lisboa 29 completa papel
Rusia (2) Biblioteca Nacional Rusa, San Petersburgo - incompleta pergamino
Universidad Estatal de Moscú, Moscú - completa papel
España (2) Biblioteca Universitaria y Provincial, Sevilla 32 incompleta papel Solo Nuevo Testamento
Imágenes en línea
Biblioteca Pública Provincial, Burgos 31 completa papel
Suiza (1) Biblioteca Bodmeriana, Cologny 30 incompleta papel
Reino Unido (8) British Library, Londres  ? completa pergamino Imágenes en línea
 ? completa papel Imágenes en línea
National Library of Scotland, Edimburgo 26 completa papel Imágenes online
Lambeth Palace Library, Londres 20 incompleta pergamino Solo Nuevo Testamento
Eton College Library, Eton 23 completa papel
John Rylands Library, Manchester 25 completa papel Imágenes en línea de 11 páginas
Bodleian Library, Oxford 24 completa papel
University Library, Cambridge 22 completa papel Imágenes en línea del vol. 1 vol. 2
Estados Unidos (11) The Morgan Library & Museum, Nueva York 37 incompleta pergamino
38 completa papel
44 incompleta papel Solo Antiguo Testamento
Imágenes en línea
Library of Congress, Washington DC 35 completa pergamino Imágenes en línea
New York Public Library, Nueva York 42 incompleta papel Lenox copy
Widener Library, Universidad de Harvard 40 completa papel
Beinecke Library, Universidad de Yale 41 completa papel
Scheide Library, Universidad de Princeton 43
papel
Lilly Library, Universidad de Indiana 46 incompleta papel Posiblemente complementario de Hubay 11, en Tréveris
Henry E. Huntington Library, San Marino, CA 36 incompleta pergamino
Harry Ransom Humanities Research Center, Universidad de Texas en Austin 39 completa papel Comprada en 1978 por 2,4 millones de dólares.
Imágenes en línea
Vaticano (2) Bibliotheca Apostólica Vaticana 33 incompleta pergamino
34 incompleta papel Vol I

Véase también

Enlaces externos

23-F: EL GOLPE DE GUTENBERG.



El 23-F es una jornada que todos deberíamos guardar en la memoria, porque ese día, el 23 de febrero de 1455, Johannes Gutenberg comenzó a imprimir el primer libro de la historia. La imprenta empezó a funcionar y no ha parado desde hace quinientos y pico años para gozo de editoriales, libreros y lectores. Los autores también gozan, pero menos. 

Gutenberg decidió que el primer libro que saldría de su infernal máquina sería la Biblia. El proceso fue lento, porque tardó cinco años en imprimir 180 biblias de 1.282 páginas cada una. 

Cada página llevaba dos columnas de 42 renglones, por eso se llamó «la Biblia de las 42 líneas» o «Biblia de Mazarino», porque el primer ejemplar que se descubrió estaba en la colección del político francés Giulio Mazarino. 

Luego han venido las controversias. Que si Gutenberg no fue el primero, que si otros habían descubierto la imprenta antes que él, que si la Biblia tampoco fue el primer libro en ser impreso con técnicas tipográficas... Pero ya que nos han machacado a todos en la escuela con Gutenberg y que su invento caía cada dos por tres en los exámenes, mejor creer que él fue el primero. 

Y como la ciencia avanza que es una barbaridad, resulta que ya no hace falta una imprenta para leer un libro, aunque Gutenberg siempre esté en el recuerdo. En el año 1971, Michael Hart desarrolló el Proyecto Gutenberg aprovechando el tirón que se le adivinaba a Internet, y que consistía en crear una biblioteca de libros electrónicos gratuitos que previamente existían en papel. 

Evidentemente, son libros que no tienen derechos de autor, porque si no los escritores morirían de inanición. En el Proyecto Gutenberg ya hay recogidos 20.000 libros, pero lo malo es que están todos en inglés. Menos mal que en España está la Biblioteca Virtual Miguel de Cervantes, que ya tiene a disposición de quien quiera leerlos 11.000 libros de autores en español. Si Gutenberg levantara la cabeza no creo yo que le hiciera mucha gracia que Internet le esté comiendo terreno a su magnífica imprenta. Con el trabajo que le costó... y total, para morir arruinado. 
NIEVES CONCOSTRINA.

EL JUICIO FINAL EN PELOTAS.



Menuda polvareda se levantó en Roma el 24 de diciembre de 1541. Cuando Miguel Ángel descubrió El Juicio Final, pintado en la pared del altar de la Capilla Sixtina, lo más suave que se
oyó es «a este tipo se le ha ido la cabeza». Todos los protagonistas del Antiguo y el Nuevo Testamento estaban en pelotas y con todas sus casitas puestas. Gestos crispados, escenas caóticas, miedo, espanto ... Si eso era lo que le esperaba a un cristiano, mejor hacerse musulmán. 

El Juicio Final era un festival de testículos, culos y posturas obscenas, y esto, en la Roma del siglo XVI, dejó a algún cardenal infartado. Dónde había quedado aquella armonía de las figuras que Miguel Ángel había pintado veinte años antes en la bóveda de la Capilla Sixtina. Pues se había quedado en el camino. Miguel Ángel era ya muy mayor, más pesimista, estaba de vuelta de todo, había tratado hasta con diez papas distintos y volcó todo su genio en aquel fresco convulso y caótico. Porque Miguel Ángel iba a su bola, y quien lo contratara ya sabía a lo que se exponía. 

En El Juicio Final Miguel Ángel dio la vuelta a los cánones establecidos. Los ángeles carecen de alas, los apóstoles tienen cara de mala leche, las matriarcas de Israel están con los pechos fuera y Jesucristo, sin barba y muy joven, hace un gesto a todos como diciendo “dejadme en paz”. Y todo ello en el Vaticano. 

A Miguel Ángel casi se lo comen, pero le dio igual. Es más, a todo aquel que le atacó mientras pintaba, lo plantó en su obra en postura comprometida: el rostro de un alto cargo de la curia vaticana lo puso representando a Minas, el juez del averno, con una serpiente mordiéndole el pene. De lo que no se libró Miguel Ángel, aunque al menos no llegó a vedo, fue de que el Vaticano ordenara a un pintor tapar culos y genitales con trapitos y calzones. El repintador pasó a la historia como Il Braghettone. Triste currículum artístico ponerle bragas a El Juicio Final. 

Nieves Concostrina.

ESPAÑA HA DEJADO DE SER CATÓLICA.



Aquel 13 de octubre de 1931 se presentaba calentito en el Congreso de los Diputados. Se debatía el proyecto de la Constitución de la Segunda República, y en la sesión de la tarde se aprobó el título preliminar, aquel que decía «El Estado español no tiene religión oficial». La bronca vino después, cuando hubo que discutir sobre las medidas específicas para que España fuera laica. Fue cuando Manuel Azaña soltó su perla más famosa: «España ha dejado de ser católica», Algunos diputados sacaron hasta las pistolas. 

Quizás no se eligió un buen momento para debatir asunto tan espinoso, porque aquel día era martes y 13. El tiempo ha demostrado que la frase de Azaña era consecuente con el contexto en el que se pronunció, porque la sentencia tenía todo su sentido. Si el Congreso había aprobado que el Estado no tuviera religión oficial, en ello iba implícito que España ya no era,
oficialmente, católica. Otra cosa es que muchos españoles lo fueran, pero no España como nación. 

Aunque más que la implantación del laicismo, aquello fue la revolución. El presidente del Gobierno, Niceto Alcalá Zamora, católico practicante, amenazó con dimitir si se aprobaban en la Constitución asuntos como la eliminación del presupuesto destinado al clero, la disolución de algunas órdenes religiosas y la prohibición de que ejercieran la industria, el comercio y la enseñanza. Manuel Azaña montó un revuelo tremendo con su discurso de defensa de estas premisas. Hubo mucha bulla, los diputados arreaban collejas a los de los escaños de más abajo y algunos tiraron de su arma. 

Al final, las propuestas de Azaña fueron aprobadas por 178 votos a favor y 59 en contra, Niceto Alcalá Zamora cumplió su amenaza de dimitir, y aquel discurso de Azaña y su frase “España ha dejado de ser católica” pasaron a los anales del Congreso.

 Nieves Concostrina.