viernes, 1 de septiembre de 2017

Eulogio de Córdoba

San Eulogio
Horb Stiftskirche Orgelempore Eulogius.jpg
Arzobispo y mártir
Nacimiento 800
Córdoba , España
Fallecimiento 11 de marzo de 859Córdoba, España
Venerado en Iglesia Católica
Festividad 11 de marzo
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San Eulogio (800-859) ha sido definido como el último hispanorromano de la Bética. Nació en torno al año 800 en Córdoba en el seno de una familia de carácter senatorial. Recibió su primera formación en el colegio sacerdotal de la basílica de San Zoilo, situada en el barrio de los Tiraceros. Después se integró en la escuela del abad Speraindeo, el maestro santo y sabio que necesitaba, y "que en aquel tiempo endulzaba de prudencia a todos los límites de la Bética". Aquí coincidió con Paulo Álvaro, más conocido como Álvaro de Córdoba, perteneciente a una de las familias más distinguidas de Colonia Patricia, con quien le unirá una amistad que durará hasta la muerte. Álvaro fue el primer biógrafo de San Eulogio, con la: Vita vel passio Divi Eulogii (860). En ella habla del linaje senatorial de su amigo, del encanto de su trato, de la gracia de su mirada, de la suave claridad de su ambiente y de la bondad e inocencia que se escondían en su cuerpo menudo.
Ordenado sacerdote, repartió su vida entre la contemplación dentro de los monasterios próximos a la ciudad y la cura pastoral. Su celo era tal que, como dice su biógrafo, "tenía gracia para sacar a los hombres de su miseria y sublimarlos al reino de la luz".
En 848 emprendió un viaje hacia Francia, pero al querer atravesar por la Marca Hispánica, encontró dificultades debido a la rebelión de Guillermo de Septimania contra el rey de Francia Occidental Carlos el Calvo. Intentó entonces pasar a Aquitania a través de Pamplona, pero allí también se estaba produciendo el levantamiento del conde García Ennecones o Íñiguez. Acogido por el obispo de Pamplona Gilesindo, comenzó a viajar por los monasterios pirenaicos para difundir entre las autoridades eclesiásticas mozárabes de al-Ándalus importantes obras de la cultura cristiana y occidental. En Leyre halló una Vida de Mahoma que contenía debates teológicos cristianos;1​en San Pedro de Siresa, ya en Aragón, descubrió obras de tradición grecolatina que no habían sido conservadas en la Córdoba del Califato, como la Eneida, poesía de Horacio y Juvenal, fábulas de Aviano o La ciudad de Dios de San Agustín, que a partir de ese momento formaron parte de la cultura hispánica andalusí.2​ Regresó siguiendo el camino de Zaragoza, Bílbilis (Calatayud), Arcóbriga, Sigüenza y Compluto (Alcalá de Henares), deteniéndose en Toledo junto al obispo Wistremiro, para cuya sede vacante será elegido Eulogio más tarde (858) como metropolitano. Este viaje fue sumamente útil al sacerdote cordobés. Recogió experiencias, descubrió la mentalidad de los cristianos independientes del poder musulmán y pudo enriquecer las escuelas de Córdoba con libros latinos que no se encontraban en la España musulmana.
A causa de su defensa del movimiento martirial mozárabe padeció prisión junto con el obispo Saulo. En la cárcel desde el comienzo del otoño, escribió parte del Memorial de los Santos, una larga carta al obispo de Pamplona en 15 de noviembre, y el Documento martirial, dedicado a las santas Flora y María, también en prisión como él. El 29 de noviembre de 851 Eulogio era liberado de la cárcel.
Con la sucesión en el trono omeya de Muhammad I en septiembre del 852 se endurecieron las medidas contra los cristianos. Eulogio, vigilado siempre, se veía obligado a cambiar constantemente de morada, siendo detenido a principios del 859 por haber ayudado a ocultarse a una joven llamada Leocricia (también conocida como Lucrecia) ,3​ hija de padres musulmanes, que había sido convertida por la monja Liliosa. Lucrecia y Eulogio fueron llevados ante el juez. El prestigio personal de Eulogio y su dignidad de obispo electo de Toledo hicieron que el juicio se desarrollara ante el emir, el cual tuvo que oír de sus labios una defensa ardiente del cristianismo. Se intentó conseguir de él aunque fuese un simulacro de retractación: "Pronuncia una sola palabra y después sigue la religión que te plazca", le dijo uno de los que rodeaban al emir, pero él siguió disertando acerca de las promesas del Evangelio. En vista de esto fue condenado a decapitación. "Este -dice Álvaro- fue el combate hermosísimo del doctor Eulogio, éste su glorioso fin, éste su tránsito admirable. Eran las tres de la tarde de un sábado, 11 de marzo de 859". Su cuerpo fue sepultado en la basílica de San Zoilo.
En diciembre de 883, Alfonso III el Magno obtuvo del emir Muhammad I sus reliquias y las de Santa Leocricia. El encargado de la petición y del traslado fue el presbítero toledano Dulcidio. Colocadas en la Cripta de Santa Leocadia en la catedral de Oviedo en enero de 884, fueron trasladadas a la Cámara Santa en 1303, y allí se veneran.

Índice

Obras

En la cárcel escribió varias obras como los dos primeros libros del "Memoriale sanctorum", su "Documentum martyriale" y tres epístolas; de él se conservan además el "Apologeticum Sanctorum Martyrum", de 857, la "Passio sanctorum martyrum Georgii monachi, Aurelii atque Nathaliae", la famosa Carta a Wilesindo, y algún himno dedicado a mártires.

Véase también

Mártires de Córdoba

Notas bibliográficas


  • María Jesús Viguera Molins, Aragón musulmán, Zaragoza, Mira editores, 1988, págs. 87-88. ISBN 84-86778-06-9

  • Antonio Ubieto Arteta, Historia de Aragón. La formación territorial, Zaragoza, Anubar, 1981, vol 1, págs. 14-15. ISBN = 84-7013-181-8.

  • Bibliografía

    a) Edición
    • GIL FERNÁNDEZ, J., Corpus Scriptorum Muzarabicorum, Madrid, 1973.
    b) Traducción
    • San Eulogio de Córdoba. Obras completas (ed. de Pedro Herrera Roldán), Madrid, 2005
    c) Principales estudios
    • COLBERT, E.P., The martyrs of Córdoba (850-859): a study of the Sources, Washington, 1962.
    • FRANKE, F.R., "Die freiwilligen Märtyrer von Cordova und das Verhältnis der Mozaraber zum Islam nach den Schriften Speraindeo, Eulogius und Alvar", Gesammelte Aufsätze zur Kulturgeschichte Spaniens, XIII, Münster, 1958.
    • JIMÉNEZ PEDRAJAS, R., "La Passio Sanctorum Martyrum Georgii monachi, Aurelii atque Nathaliae", B.R.A.C. 80 (1975), pp. 45-106.
    • NIETO CUMPLIDO, M., Historia de Córdoba: Islam y Cristianismo, Córdoba, 1984.
    • PÉREZ DE URBEL, J., S. Eulogio de Córdoba, Madrid, 1942.
    • THORSBERG, E., Études sur l'hymnologie mozarabe, Estocolmo, 1962.

    Gonzalo Díaz Palomeque

    1. Gonzalo Díaz Palomeque
       Resultado de imagen de Gonzalo Díaz Palomeque

      Escudo de la Archidiócesis de Toledo.svg
      64º Arzobispo de Toledo
      Primado de España
      16 de enero de 1299-2 de noviembre de 1310
      Predecesor Gonzalo García Gudiel
      Sucesor Gutierre Gómez de Toledo

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      Obispo de Cuenca
      15 de marzo de 1289-16 de enero de 1299
      Información personal
      Fallecimiento 2 de noviembre de 1310
      Escudo Gonzalo Díaz Palomeque.svg
      Escudo de Gonzalo Díaz Palomeque
      [editar datos en Wikidata]
      Gonzalo Diago o Díaz Palomeque (Toledo, ? - ib., 1310) fue un eclesiástico español, obispo de Cuenca y de Toledo.12
      Promovido al arzobispado en Toledo en sustitución de su tío Gonzalo Gudiel, que había sido nombrado cardenal,3​ se destacó en la archidiócesis por presidir el concilio de Peñafiel de 1302,4​ conseguir la bula por la que Bonifacio VIII legitimaba a Fernando IV de Castilla como heredero al trono,5​ erigir la iglesia de Santa Leocadia en colegiata6​ o fundar la capilla de los Reyes Viejos de la catedral de Toledo, en la que inicialmente fue sepultado, para ser trasladado posteriormente a la de Santa Lucía.7

      Predecesor:
      Gonzalo García8
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      Obispo de Cuenca

      1272 - 1275
      Sucesor:
      Pascual
      Predecesor:
      Gonzalo Gudiel
      Escudo de la Archidiócesis de Toledo.svg
      Arzobispo de Toledo
      Primado de España

      1299 - 1310
      Sucesor:
      Gutierre Gómez de Toledo

      Referencias


    2. Trifón Muñoz y Soliva: Noticias de todos los ilmos. señores obispos que han regido la diócesis de Cuenca, págs. 96-101. Muñoz menciona haber sido promovido a la sede de Burgos, pero Enrique Flórez no lo menciona en el episcopologio burgalés incluido en España sagrada, vol. XXVI.

    3. Antonio Martín Gamero: Historia de la ciudad de Toledo: sus claros varones y monumentos, pág. 878-879.

    4. Benito Monfort, en las notas a la Historia general de España de Juan de Mariana.

    5. Juan Tejada y Ramiro: Colección de cánones y de todos los concilios de la Iglesia de España, vol. II, pág. 453.

    6. Demetrio Fernández González: Gonzalo Ruiz de Toledo, Señor de Orgaz, pág. 94.

    7. José Rodríguez de Castro: Biblioteca española, tomo II, pág. 459.

    8. José Amador de los Ríos: Toledo pintoresca, o descripción de sus mas célebres monumentos, pág. 82.

    9. Gil González Dávila: Teatro eclesiástico de la S. Iglesia de Cuenca, omite a este Gonzalo García, señalando como su antecesor al obispo Tello.

    miércoles, 30 de agosto de 2017

    LA SOMBRA DE BARBARROJA.

    Resultado de imagen de BARBARROJA
    En 2010, una asociación italiana dedicada a la investigación de fenómenos paranormales afirmó haber recogido tres testimonios de personas que se habían encontrado con una sombra gris que se movía por calles de la ciudad de Pavia. Supusieron que se trataba del fantasma de Federico Barbarroja (1122-1190). Varios testigos señalaron que lo habían escuchado decir “volveré”, en tono firme. Lo único claro y cierto en este asunto es que Barbarroja dejó en vida asuntos pendientes, como apaciguar las tensas relaciones que siempre mantuvo con la Iglesia mientras fungió como emperador del Sacro Imperio Romano Germánico o lavar su participación en la Tercera Cruzada. Y esto porque nunca llegó a Tierra Santa; se dice que murió ahogado en el río Saleph, en Anatolia. Para unos, fue arrastrado por la pesada armadura que portaba; para otros, de un infarto, cuando su envejecido cuerpo entró en contacto con el agua helada.

    JOAQUÍN MURAT, EL MARISCAL ERRANTE.


    Hay quien cree haber visto la sombra de Murat en el castillo de Pizzo, donde fue fusilado. Su cuerpo desapareció.
    Corría el año 1815 cuando Joaquín Murat, entonces rey de Nápoles, fue apresado por el monarca Fernando IV de Borbón y fusilado en el castillo de Pizzo, en la Calabria italiana. Su cuerpo nunca ha sido encontrado, y se especula que esté enterrado en la capilla que él mismo hizo construir en esa fortaleza o quizá en una fosa común en el cementerio local. Incluso se aventura que su cuerpo fuera arrojado al mar y su cabeza enviada a Fernando en señal de victoria.
    De una u otra manera, hay personas que aseguran haber visto su espíritu deambular por la nave de la iglesia, a la vez que se escuchan los típicos lamentos y ruidos de cadenas. Un tétrico final para quien fuera nombrado mariscal de Francia en 1804. De hecho, Murat, que había sido cuñado de Napoleón, mostró su valor y astucia militar en batallas tan importantes como las de Austerlitz y Jena, en la que el ejército prusiano fue prácticamente aniquilado.
    Además, jugó un papel crucial en el levantamiento del 2 de mayo en Madrid, España, cuando ordenó disparar contra la multitud que se congregaba en torno al Palacio Real y sofocar la rebelión popular a sangre y fuego.

    EL NO TAN BUEN REY HUMBERTO I



    El anarquista Gaetano Bresci tiroteó a Humberto I de Saboya en Monza. Enterrado en el Panteón de Roma, el rey, según la leyenda, lo recorre como alma en pena.
    En el Panteón de Roma se da la posibilidad de encontrarse con el fantasma del rey Humberto I de Saboya (1844-1900), quien fue enterrado en ese lugar. Testigos aseguran haber pasado por ese trance, incluido un carabiniere encargado de la custodia del monumento. La leyenda del hijo del primer rey de Italia, Víctor Manuel II, es famosa en este país. Perdonó la vida a Giovanni Passannante, quien intentó asesinarlo en 1878; amparó la represión que desembocó en la masacre de Bava-Beccaris, donde se castigó de forma sangrienta al pueblo italiano, hambriento por las alzas de los impuestos y el precio del trigo. Este hecho lo hizo perder los apoyos con los que contaba entre las clases humildes y quizá pueda explicar las causas de su asesinato.
    Curiosamente, Humberto I fue tiroteado por un anarquista poco después de saber que un coterráneo suyo, que también se llamaba Humberto y había nacido el mismo día que él, había fallecido de un disparo en la cabeza pocas horas antes.

    ANA BOLENA, LA USURPADORA QUE PERDIÓ LA CABEZA.

    Imagen relacionada
    El 19 de mayo de 1536, Ana Bolena, la mujer del entonces rey de Inglaterra, Enrique VIII, fue decapitada en la Torre de Londres acusada de adulterio por su marido. Ana había sido doncella de la primera esposa del monarca, Catalina de Aragón, de quien Enrique se había divorciado en contra de la voluntad papal, lo que ocasionó el célebre cisma de la Iglesia católica que aún hoy perdura. Parece ser que Enrique deseaba tener un hijo varón y que ni Catalina ni Ana se lo pudieron dar, motivo por el que siguió acumulando esposas y locura, hasta su fallecimiento en 1547.
    Se cuenta que Ana murió repudiada tanto por su esposo como por el pueblo, que la vio como una usurpadora al trono. Por este motivo su cuerpo fue enterrado en una fosa común en la capilla real de San Pedro ad Vincula, el mismo lugar donde seis años después descansarían los restos de la quinta esposa de Enrique VIII, Catalina Howard, también ejecutada. Aún hoy la leyenda relata cómo el fantasma de la Bolena se pasea, en ciertas horas, por el interior de la Torre de Londres, reclamando justicia con la cabeza bajo el brazo.

    lunes, 28 de agosto de 2017

    Guillermo de Croy (arzobispo)

    Guillermo de Croÿ
    Jacques de Bye, William II of Croÿ, ca 1610.jpg

    Escudo de la Archidiócesis de Toledo.svg
    81º Arzobispo de Toledo
    Primado de España
    31 de diciembre de 1517-6 de enero de 1521
    Predecesor Francisco Jiménez de Cisneros
    Sucesor Alonso de Fonseca y Ulloa

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    Obispo de Coria
    1517

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    Obispo de Cambrai
    agosto de 1516-1517
    Información religiosa
    Proclamación cardenalicia 1 de abril de 1517
    por León X
    Título cardenalicio Cardenal diácono de Santa María en Aquiro
    Información personal
    Nacimiento 1498
    Región Flamenca, Bélgica
    Fallecimiento 6 de enero de 1521
    Worms, Alemania
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    Escudo de Guillermo de Croÿ
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    Guillermo de Croÿ (Ducado de Borgoña h. 1497 - Worms, Alemania, 6 de enero de 1521), religioso de origen flamenco, fue arzobispo de Toledo desde 1517 hasta 1521.

    Biografía

    Guillermo de Croÿ era sobrino de Guillermo de Croy, sieur de Chièvres (castellanizado Xevres), privado, político y consejero de Carlos I de España. Estudió en Lovaina con Juan Luis Vives, el célebre humanista. Fue creado cardenal por el papa León X en el consistorio del 1 de abril de 1517. Además de cardenal, Guillermo era a la sazón y con 20 años de edad obispo de Cambrai, siendo poco después obispo de Coria.
    El 8 de noviembre de 1517 fallecía el arzobispo de Toledo, Francisco Jiménez de Cisneros. El Arzobispado de Toledo era el más rico e importante de Castilla, ostentando la primacía sobre las demás diócesis del reino. Su rival principal a ocupar la sede toledana era Alonso de AragónArzobispo de Zaragoza e hijo ilegítimo de Fernando II de Aragón. Finalmente, el apoyo del rey a Guillermo hizo que este obtuviera el cargo. Aun así, tuvo varias obstáculos que entorpecían su nombramiento, el más notable, las normas dictadas por Isabel I de Castilla que prohibían la concesión de oficinas eclesiásticas a extranjeros. El 14 de noviembre de 1517 y a instancias de monsieur de Xevres, el rey naturalizó castellano a su sobrino, consiguiendo evitar este obstáculo legal. León X por su parte le concedió un indulto el 12 de octubre que lo liberaba de residir en territorio diocesano, como ya había ocurrido cuando fue nombrado obispo de Coria.1
    Esta suceso fue escandaloso en Castilla. Cisneros había sido universalmente respetado mientras que el nuevo arzobispo era un joven extranjero desconocido. Los representantes en las Cortes de Valladolid de 1518 protestaron ante este nombramiento. Entre otras cosas se pidió que no se naturalizara castellanos a más extranjeros y que el arzobispo residiera en su sede. El rey ignoró la petición por lo que Guillermo nunca vivió en Toledo. Este ultraje fue uno de los muchos detonantes de la Guerra de las Comunidades de 1520. 1

    Fallecimiento

    Murió en Worms en 1521, aproximadamente a los 24 años de edad a consecuencia de la caída de un caballo en una cacería. Había acompañado al emperador Carlos a esta ciudad, donde se habían convocado las cortes para tratar asuntos con Martín Lutero. Fue sepultado en la iglesia de san Pedro de Lovaina. Al principio, la fecha de su muerte se tomó incorrectamente como 11 de enero.2Alonso de Fonseca y Ulloa fue nombradó nuevo azobispo de Toledo en 1523. Poco de piedad se mostró hacia Croÿ en Castilla. Un relato contemporáneo de Alonso de Santa Cruz, historiador real del rey Felipe II, dijo que "fue un juicio justo de Dios que ni Croy gozó del arzobispado ni fue restaurado el marqués".1​ (Diego López Pacheco, el marqués de Villena, había sido uno de los muy pocos nobles que apoyaban el nombramiento de William, probablemente en un intento de ganar el favor del anciano de Croÿ, pero no logró recuperar sus tierras perdidas). 3

    Referencias