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lunes, 14 de abril de 2014

BERNARDINO DE FELTRE, BEATO


Predicador franciscano, n. en Feltre (Venecia) en 1439 de Donato Tomitano y de Corona, prima del célebre Vittorino. Brillante estudiante, seguía en Pavía cursos de Letras, Lógica y Derecho, cuando fue atraído por los franciscanos observantes y la predicación de S. Jaime de la Marca. Tomó el hábito el 14 mayo 1456, cambiando su nombre, Martín, por el de B. (el de Siena acababa de ser canonizado). Sacerdote en 1463, nombrado lector conventual, pronto se dedica a la predicación. Desde 1471 recorre toda Italia, especialmente el centro y norte, casi siempre a pie, con gran eficacia apostólica, como su homónimo de Siena. Muy escuchado y popular en todas partes, no rehusa los temas de actualidad, combatiendo sobre todo la depravación de costumbres y la usura de algunos banqueros y judíos, escándalo de la época. Igual que su contemporáneo Savonarola es firme en denunciar injusticias o abusos, lo que le vale la oposición de influyentes personajes, y hasta bandos en contra suya y atentados a su vida. Recibió delicados encargos pontificios, promoviendo la paz entre facciones opuestas en diversas ciudades, aun exponiéndose inerme ante facinerosos armados, como en Perugia (1486). En la peste de 1478 en Padua cuidó de los apestados hasta quedar contagiado.
      Estableció los Montes de Piedad en muchas partes y corrigió sus estatutos en otras (en los 10 últimos años de su vida organizó más de 30), pues los consideraba eficaz medio contra los horrores de la miseria, aunque tuvo la oposición de usureros y algunos banqueros por un lado, y por otro la de muchos religiosos, que no consideraban lícito ningún tipo de interés, necesario para el desarrollo de los Montes. Promovió la tercera orden franciscana, y asociaciones de culto y beneficencia. En 1481 recibió el título honorífico de predicador apostólico; ese mismo año triunfa, defendiendo la Inmaculada Concepción, en discusión pública con el P. Bandello O.P. Fue ardiente propagador del culto a S. José ya la Eucaristía. Desempeñó además varios cargos en su provincia religiosa: en 1469 vicario del convento de Mantua, sucesivamente guardián de los conventos de Feltre y Trento, después vicario provincial. Agotado por sus trabajos que no dejó hasta su última enfermedad, m. el 28 sept. 1494 en Pavía. Venerado como beato entre los frailes menores, con la fama de sus virtudes y milagros obrados por su intercesión, Benedicto XIII reconoce su culto en 1654; el calendario franciscano fija su fiesta el 28 de septiembre.
      Los sermones conservados reflejan, además de rasgos simpáticos de su carácter, vivacidad y facilidad para la anécdota, así como su cultura y seria preparación. Después de su muerte se publicaron algunos escritos suyos: De perfectione christiana, Venecia 1532; De modo confitendi, Brescia 1542; De expugnatione paradisi, Venecia 1554; Cinque prediche a monache, Prato 1881.
     
BIBL.: Sermoni del b. Bernardino de Peltre nella redazione di fr. Bernardino Bulgarino da Brescia. il Quaresimale di Pavia (Orbis romanus 12), 1, ed. CARLO DA MILANO, Milán 1940; VE- CELLIO, Lettere di uomini celebri al b. Bernardino Tomitano da Peltre, Peltre 1894; MOIRAGHI, Vita del B. Bernardino Tomitano da Peltre, propagatore dei monti di pieta, Pavía 1894; L. DE BESSE, Le bienh. Bernardin de Peltre et son oeuvre, París 1902; A. PELLIN, B. Bernardino da Peltre, Lecco 1938; P. CASOLINI, Bernardino da Peltre, il martello degli usurai, Milán 1939; H. HOLZAPFEL, Die Anfiinge der Montes Pietatis (1462-1515), Munich 1903; I. LÓPEZ YEBES, Bibliografía del Ahorro, Cajas de Ahorro y Montes de Piedad, Madrid 1969; más bibl. y fuentes en DHGE VIII, 790-791.


JORGE IPAS.

martes, 28 de enero de 2014

Beato

Beatificación de Juan Pablo II.


En la iglesia católica, un beato (abreviado como B. o Bto/ta1 ) es un difunto cuyas virtudes han sido previamente certificadas por el Papa y puede ser honrado con culto. El término beato significa literalmente feliz (del latín beatus), o bienaventurado en sentido más amplio, aludiendo a la creencia de que esa persona está ya gozando del paraíso. La consideración de beato constituye el tercer paso en el camino de la canonización. El primero es siervo de Dios, el segundo venerable, el tercero beato y el cuarto santo. También se conoce como beato a la persona muy apegada a las ceremonias religiosas.

Proceso de beatificación

El organismo del Vaticano encargado de estudiar los milagros, martirios y virtudes heroicas y de proponer los diferentes ejemplos de santidad para que el Sumo Pontífice proceda a realizar las beatificaciones es la Congregación para las Causas de los Santos.
La beatificación solo puede darse en fieles que hayan fallecido con fama de santidad, y que ésta sea constante y difundida en diversos lugares. Un proceso de beatificación puede realizarse por dos vías: por causa de virtudes heroicas, si el fiel vivió las virtudes cristianas en grado heroico, o de martirio si el fiel sufrió martirio por su fe, con recorridos procesales distintos en ambos casos.
Una declaración de canonización solo se produce tras un largo proceso preparatorio, un verdadero proceso judicial, que puede prolongarse durante decenios, puesto en marcha por el obispo del lugar donde falleció el candidato y sostenido por una devoción popular, con cita de testigos —favorables o contrarios— y examen de documentación.
Según las Normas de la Congregación para las Causas de los Santos (Normae Servandae in Inquisitionibus ab Episcopis faciendis in Causis Sanctorum), aprobadas y ratificadas por Juan Pablo II el 7 de febrero de 1983, se debe esperar cinco años después de la muerte de la persona afectada antes de introducir su causa. Con anterioridad debían transcurrir cincuenta años, pero el plazo se redujo para evitar la desaparición de pruebas.
Desde la reforma de 1983, se debe probar que se ha producido un milagro a través de la intercesión del fiel que se pretende beatificar. Una vez aprobado el decreto de virtudes heroicas el fiel recibe el título de venerable. Si la causa de beatificación se sigue por vía de martirio, no se procede a la declaración de venerable y para la beatificación de los mártires no es necesario el proceso del milagro.
Con la declaración como beato, el venerable o siervo de Dios, según sea o no mártir puede ser venerado en la iglesia, si bien, sólo en el ámbito diocesano de donde se ha solicitado la beatificación, habitualmente en la diócesis en que falleció el fiel. Con esto, se puede celebrar la eucaristía el día de su fiesta pidiendo su intercesión, pero solo en dicha diócesis o grupo de diócesis. Para que el culto sea extensivo a la Iglesia entera, debe continuar el proceso hasta la canonización: por este motivo, con la excepción del beato Juan Pablo II, las beatificaciones no son realizadas por el papa, aunque sí en su nombre, puesto que son un acto del magisterio aplicado a la diócesis concreta y no a la iglesia universal.

Declaración

La declaración de beatificación se realiza normalmente durante la celebración eucarística. La beatificación, siendo un acto pontificio, será realizada por lo general por el prefecto de la Congregación para las causas de los santos, en nombre del Santo Padre. No existe ningún rito litúrgico particular asociado a la declaración.
Durante su pontificado, el papa Juan Pablo II ha modificado considerablemente la práctica de la beatificación. Hasta octubre 2004, beatificó a 1340 personas, más que el conjunto de las beatificaciones efectuadas por sus predecesores desde el papa Sixto V, que estableció un procedimiento de beatificación similar al que celebra hoy en día.
Puesto que el decreto de beatificación sólo lleva consigo un juicio que ni es definitivo ni es irreformable, la mayoría de los teólogos no consideran la beatificación como una declaración infalible por parte del papa, contrariamente a la canonización.2 3

Predecesor:
Venerable
Etapas del proceso de canonización en la Iglesia católica
Beato
Sucesor:
Santo

Notas y referencias

  1. Ir a Lista de abreviaturas en el diccionario panhispánico de dudas, apéndice 2
  2. Ir a «Beatificación». Mercaba. Consultado el 21 de octubre de 2013.
  3. Ir a «Beatificación: Significado, definición, efectos». Religión Católica Romana. Consultado el 21 de octubre de 2013.

Enlaces externos