Fue ordenado sacerdote en 1944.
Fue preconizado primer Obispo del Callao el 3 de agosto de 1967 por el papa Paulo VI, y consagrado Obispo el 8 de septiembre de 1967.
En su pontificado en el Callao fortaleció el apostolado a través de constantes visitas a las parroquias, a los centros educativos y a diversas instituciones civiles. Fundó congregaciones y dio un nuevo impulso a las hermandades.1
Luego es trasladado al arzobispado de Huancayo en 1971.
Nombrado posteriormente Obispo Castrense del Perú (1984 – 1995).
Sus restos fueron depositados en la cripta de la Iglesia Matriz del Callao
Lema Episcopal: “Ubi Charitas, Ibi Dominus” – “Donde hay amor, allí está el Señor