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lunes, 4 de abril de 2016

Kundalini


Diagrama en el cual se representa a la kuṇḍalinī en estado potencial o "aletargada" en el mūlādhāra chakra o perineo, los ejercicios yoga, sobre todo la meditación basada en respiración prāṇāyāma y con reiteraciones de mantras y banhda es activada y asciende a lo largo de la gran nāḍī denominada abaduhti o shushumna a lo largo de la raquis y hasta el vértex craneal pasando por el tercer ojo abriendo o despertando activando ascendentemente a cada uno de los chakras onduleando u oscilando armonicamente entre las otras dos importantes nāḍī llamadas ida y pingala hasta, tras un tiempo adecuado de meditación se activaría el sahasrara chakra o loto de los diez mil pétalos produciendo un samādhi.
La kundalini (en sánscrito कुण्डलिनी , transcripto como kuṇḍalinī). En el marco del hinduismo, la kundalini o kuṇḍalinī es una energía invisible e inmedible representada simbólica y alegóricamente por una serpiente, que duerme enroscada en el mūlādhāra (el primero de los chakras ―los siete círculos energéticos―, que está ubicado en la zona del perineo). Se dice que al despertar esta serpiente, el yogui controla la vida y la muerte.[cita requerida]
En el hinduismo la kuṇḍalinī es considerada como la energía primordial o shakti que llega a desarrollarse en plenitud al reunirse en el atma (alma) con el Brahma.
Varias doctrinas utilizan este concepto de la kuṇḍalinī : el yoga, el tantra, el budismo, el taoísmo, el sijismo y el gnosticismo.

Índice

Representación simbólica

Respecto a la representación simbólica de la kuṇḍalinī como una serpiente, cabe recordar que en varias culturas las serpientes han sido veneradas como animales sagrados. Así pues en la antigua civilización egipcia, la serpiente Renenutet que los faraones llevaban en sus coronas, representaba su divinidad y alta iniciación (era símbolo de alta maestría, aunque según el psicoanálisis es solo un signo fálico deificado de un modo semejante al que los antiguos egipcios hicieron con los obeliscos y al "árbol" Djed).
En la cultura de la Antigua Grecia, dos serpientes aparecen representadas en el conocido caduceo de Hermes y una serpiente en la vara de Esculapio, símbolo de la medicina. También en las culturas maya y azteca se veneraba a la serpiente emplumada que podía volar (Kukulkan, Ketzalcoatl o Quetzalcōātl aunque quizás relacionar a creencias de culturas tan alejadas en el espacio de la hindú pueda dar lugar a confusiones ya que aunque puedan existir a fortiori paralelismos quizás los significados no son los mismos).
En el Libro del Génesis o Bereshit ―el primer texto de la Biblia― la serpiente representa la mentira y es opuesta al Ds Uno y Único YHWH. Sin embargo cuando YHWH castigó a los israelitas perdidos en el desierto enviándoles serpientes venenosas que mataron a muchos de ellos, después le dijo a Moisés que creara una serpiente de bronce, y le aseguró que cualquiera que simplemente mirara el ídolo se curaría.1

Doctrina

Mediante la práctica del yoga, la "serpiente" kuṇḍalinī subiría verticalmente a través de la columna vertebral, atravesando todos los chakras, hasta alcanzar la cima de la cabeza. Sería una energía evolutiva, y según el grado de activación en el individuo, condicionaría su estado de conciencia.
La "serpiente" kuṇḍalinī tiene (según el yoga) su base en el mūlādhāra, enrollada tres veces y media alrededor de él, y allí se encuentra, normalmente, dormida. De modo que, tras obtener la apertura de los chakras, puede ser despertada con técnicas como el tantra y el Kundalinī yoga. La finalidad del kundalini yoga es, por tanto, despertar a la serpiente y desenroscarla, dirigiéndola hasta el sahasrara (el chakra superior) para generar un samādhi o "iluminación" o síntesis en el Atma entre la nergía en potencia o shakti con el Brahma en un punto virtual que los practicantes de yoga denominan bindu; en el buddhismo o budismo la iluminación o gnosis no es tan frecuentemente llamada samādhi sino nirvāṇa o despertar espiritual.
En términos tántricos se habla de unir el cuerpo y el espíritu, en un intento de integrar los dos principios, habitualmente opuestos, de materialidad y espiritualidad. En el marco del hinduismo, estos principios serían Shiva (el principio masculino o conciencia espiritual) y Sakti (principio femenino o energía material).
Para llegar a este estado, la serpiente kundalini deberá atravesar tres nudos principales:
El primero es el nudo de Brahman, en el primer chakra. El segundo es el nudo de Visnú, en el chakra del corazón. El tercero es el nudo de Shiva, en el entrecejo.
Según algunas religiones orientales, cuando la "serpiente" (entre comillas ya que la serpiente es solo una alegoría de esta supuesta fuerza constituida por prāṇa y acaso akasha) kuṇḍalinī se activa, el ser humano obtiene la iluminación (llamada en el hinduísmo: samādhi), estado evolutivo en que se trascendería la vanidad y se desarrollaría la supraconciencia y el amor universal.

El despertar de la kuṇḍalinī

El objetivo de algunas prácticas yóguicas y tántricas es la limpieza de los chakras, el desbloqueamiento de los nāḍī (‘ríos’) y el despertar de la energía kuṇḍalinī .
Ante la cantidad de personas que practican yoga y perciben sus beneficios sin necesidad de pagar un gurú, los instructores de yoga les enseñan a sus alumnos que el kundalini yoga es una técnica peligrosa. Según ellos, la práctica de la meditación y la respiración sin un guía experto conduciría a un mal funcionamiento del sistema límbico, generar ronquidos durante el sueño e incluso apnea (suspensión de la respiración durante el sueño), y finalmente producir problemas circulatorios y cardiopatías (enfermedades del corazón).[cita requerida]

Síndrome de kuṇḍalinī

El síndrome de kuṇḍalinī es una serie de síntomas de tipo sensorial, motor, mental, psíquico o afectivo, que dicen sentir algunas personas que practican yoga, meditación o han estado en una experiencia cercana a la muerte.2

El flujo de la kuṇḍalinī

Ida nāḍī

El ida nāḍī es el lado izquierdo, el canal de la luna. Según los hinduistas, da el poder de las emociones en su estado puro, proporcionando las cualidades de gozo profundo, amor puro, compasión y habilidades artísticas. Este lado es el más femenino de hombres y mujeres. Los problemas típicos del lado izquierdo son el apego emocional, la depresión, la baja autoestima, el sentimiento de culpa o el letargo.

Pingala nāḍī

El pingala nāḍī es el lado derecho, el canal del sol. Daría poder a la mente racional, que permite aprender y obtener la fuerza necesaria para superar los problemas mediante el esfuerzo. Es el lado más masculino de los hombres y mujeres. Los problemas típicos del lado derecho son el comportamiento egoísta o violento, la arrogancia y el orgullo.

Shushumna nāḍī

El shushumna nāḍī , el canal central, es el equilibrio de los otros dos canales. De esta manera se obtiene un enfriamiento del canal del sol y un calentamiento del canal lunar, consiguiendo así un estado de equilibrio en el que la atención deja de pasar de un canal al otro, de la tristeza a la euforia, de la hiperactividad al letargo, y permanece siempre en el centro.

Los chakras

Según el hinduismo, el cuerpo humano tiene siete chakras principales, que generan cualidades como la compasión, la sabiduría, la creatividad y la diplomacia.
Inmediatamente después de la «realización espiritual», los chakras se activan y comienza el lento proceso de limpieza de toda la energía negativa acumulada durante años de actividades autodestructivas (como el fanatismo o la vanidad). Los beneficios son casi inmediatos; las pequeñas ansiedades se reducen.
En orden ascendente, los siete chakras son los siguientes:

Chakra mūlādhāra (tierra)

El primer chakra está situado debajo del hueso sacro, en el cual reside la kundalini. Su aspecto principal es la inocencia, que es la cualidad que permite experimentar el gozo puro, sin las limitaciones de los prejuicios y los condicionamientos. La inocencia da dignidad, equilibrio y un fuerte sentido de lo correcto; una sabiduría intuitiva que está siempre presente en los niños, pero que poco a poco se pierde, debido a las circunstancias de la vida. Esta cualidad existe en todas las personas, y solo está esperando el despertar de la 'kundalini' para manifestarse en toda su belleza y pureza.

Chakra swadisthan (agua)

El segundo chakra es el de la creatividad, el conocimiento y la atención puras. Es el que conecta con la fuente interna de inspiración y permite apreciar la belleza del mundo. En este centro se encuentra la capacidad de concentración y de atención. En el plano físico, cuida de la parte inferior del hígado, de los riñones y de la parte baja del abdomen.

Chakra nabhi, o chakra manipura (fuego)

El tercer chakra es el que da la cualidad de la generosidad y el sentido completo de satisfacción y felicidad. Cuando la kundalini ilumina este chakra, proporciona rectitud y un sentido interno de moralidad, dando el equilibrio en las diferentes facetas de nuestra vida.

Chakra anahata (aire)

El cuarto chakra, el círculo del corazón, es el lugar donde reside el espíritu, el verdadero ser. Desde el corazón se manifiestan el amor y la compasión, y este chakra proporciona el sentido de la responsabilidad.[cita requerida] En su parte central, a la altura del esternón, se manifiesta como completa seguridad y confianza en uno mismo.[cita requerida] Todos los miedos se disipan cuando la kundalini atraviesa el chakra del corazón.

Chakra vishuddhi (ākāśa o akasha o éter)

El quinto chakra es el de la diplomacia. [cita requerida] Este chakra aporta la energía que se necesita para la comunicación con los demás. Su buen estado repercute en que las relaciones sean correctas y en que se puedan expresar las percepciones del corazón. Este chakra se obstruye con los sentimientos de culpa y cuando se culpa a otros con la propia arrogancia (es decir, cuando se falta a la dignidad propia o ajena).

Chakra agnya (luz)

El sexto chakra se encarga del perdón y la compasión, y permite trascender de la conciencia mental pensante a la conciencia espiritual nirvichara (en sánscrito, ‘sin pensamiento’).

Chakra sahasrara (sabiduría)

El séptimo centro integra los seis anteriores con todas sus cualidades y aspectos. Representa el último escalón en la evolución de la conciencia humana. Igual que el chakra swadisthan, el chakra sahasrara da la percepción directa de la realidad, conseguida mediante la realización, a través del despertar espontáneo de la kuṇḍalinī.

Mantras del kundalini yoga

Los principales mantra del kuṇḍalinī yoga, suelen ser asociados además de a sonidos a colores y vivencias que se desplegarían al activar paulatinamente (en sentido ascendente) a cada uno de los chakras al ser activados por el ejercicio de la praxis yoga (o a veces espontáneamente) con el ascenso por etapas de la energía denominada kuṇḍalinī.
  • namo guru dev namo
    • Traducción palabra por palabra: Oṃ , mantra espiritual, namah: ‘yo reverencio’, gurudeva: ‘maestro espiritual divino’).
    • Traducción literal: ‘¡ Oṃ ! Ofrezco reverencias al maestro espiritual (como Dios), ofrezco reverencias’
    • Significado libre: ‘Yo saludo a la energía cósmica, al Creador y al camino divino hacia la luz’.
  • aad gurey namah, jagaad gurey nameh, sat gure nameh, shri guru deve namah
    • Traducción palabra por palabra: aad es un biya-mantra (semilla de una oración religiosa hinduista), guru: ‘maestro espiritual’, yagad: ‘mundo’, namah: ‘reverencio’, sat: ‘eterno’, śri: prefijo de respeto, como el español «don»; gurudeva: ‘maestro espiritual: dios’).
    • Traducción literal: ‘al maestro le ofrezco reverencias, al maestro del mundo le ofrezco reverencias, al maestro eterno le ofrezco reverencias, al gran maestro [como] dios le ofrezco reverencias’.
    • Significado libre: mantra de percepción y unión con Dios.
  • sat nam
    • Traducción palabra por palabra: sat: ‘eterno’, nāma: nombre.
    • Traducción literal: ‘nombre [de Dios] eterno’.
    • Traducción libre: ‘la Verdad es mi identidad’.
    • Práctica: este mantra se pronuncia en todos los ejercicios (mentalmente o en voz alta). Al inspirar: sat, al espirar: nam.

Mantra para la meditación

  • ek (número uno)
  • Oṃ, (Dios, energía)3
3
  • kar (creador)
  • sat (la verdad, lo eterno).
  • nām (nombre, identidad).
  • śrī (excelso).
  • wahe (mantra que estimula el éxtasis).
  • guru (maestro espiritual).4

Véase también

Referencias


  • Números 21:9, con el texto en hebreo y traducción al inglés.

  • Lee Sannella MD. «What is kundalini?» (en inglés).

  • El fonema om en realidad no tiene traducción, es un «sonido semilla» (sabda biya) mágico. No se debe pronunciar [ong], porque sino al final habría que agregarle el sonido de la ge. Se pronuncia como una "n" nasal (eñe).

    1. Literalmente, guru significa ‘pesado’; lo contrario a laghu (liviano).

    Bibliografía

    • Maestro DeRose (1995). Yôga Avanzado, Swásthya Yôga Shástra. Buenos Aires: Deva’s de Longseller. ISBN 987-1102-13-5.
    • ― (1995 [2002]). Tantra, la sexualidad sacralizada. Buenos Aires: Deva’s de Longseller. ISBN 987-1102-13-5.
    • ― (1995 [1999]). Todo sobre Yôga. Buenos Aires: Deva’s de Longseller. ISBN 987-1102-13-5.

    martes, 27 de enero de 2015

    Kundalini

    En el marco del hinduismo, la kundalini es una energía invisible e inmedible representada por una serpiente (o a veces por un dragón), que duerme enroscada en el muladhara (el primero de los chakras —los siete círculos energéticos—, que está ubicado en la zona del perineo). Se dice que al despertar esta serpiente, el yogui controla la vida y la muerte.
    Varias doctrinas utilizan este concepto de la kundalini: el yoga, el tantra, el budismo, el taoísmo, el sijismo y el gnosticismo.

    Representación simbólica

    Respecto a la representación simbólica de la kundalini, anteriormente mencionada, cabría recordar que en muchas culturas la serpiente ha sido venerada como un animal sagrado. Así pues en la antigua civilización egipcia, la serpiente que los faraones llevaban en sus coronas, representaba su divinidad y alta iniciación (era símbolo de alta maestría). También en las culturas maya y azteca se veneraba a la serpiente emplumada. En el Génesis de la Biblia la serpiente representa la mentira, esta alegorizada en la serpiente negra (como opuesto a Yahveh). La serpiente blanca es la serpiente sagrada de las civilizaciones antiguas,[cita requerida] poseedora de nuestros mágicos poderes.[cita requerida] También en los mismos mitos, está el ejemplo de la serpiente de los israelitas, que sanaba en el desierto. En la cultura de la Antigua Grecia, dos serpientes aparecen representadas en el conocido caduceo de Hermes y una serpiente en la vara de Esculapio, símbolo de la medicina.

    Doctrina

    Con la alquimia, la energía kundalini subiría verticalmente por medio del fluido espinal, a través de la columna vertebral, atravesando todos los chakras y alimentaría el cerebro, modulando su actividad. Sería una energía evolutiva, y según el grado de activación en el individuo, condicionaría su estado de conciencia.
    La serpiente tiene su base en el mūlādhāra, enrollada tres veces y media alrededor de él, y allí se encuentra, normalmente, dormida. De modo que, tras obtener la apertura de los chakras, puede ser despertada con técnicas como el tantra y el kundalini yoga. La finalidad del kundalini yoga es, por tanto, despertar a la serpiente y desenroscarla, dirigiéndola hasta el Sahasrara (el chakra superior) para unir cuerpo y espíritu, en un intento de integrar los dos principios, habitualmente opuestos, de materialidad y espiritualidad, fusionando sus energías dentro de un cuerpo humano individual. En términos tántricos estos principios serían Shivá (el principio masculino o conciencia) y Śakti (principio femenino o energía).
    Para llegar a este estado, la serpiente kundalini deberá atravesar 3 nudos principales:
    El primero es el nudo de Brahman, en el primer chakra. El segundo es el nudo de Vishnú, en el chakra del corazón. El tercero es el nudo de Shivá, en el entrecejo. En cada uno de estos sitios, las tres corrientes de energía se juntan, se anudan y se enredan en un reino.
    En la medida en que la conciencia penetra el primer nudo, se empiezan a soltar los apegos a todas las sensaciones, los nombres y las formas de las cosas. Se establece una nueva relación con los sentidos y las sensaciones que se perciben a través de ellos. Antes de penetrar este nudo, cada sensación atrapa la mente, la cautiva, la distrae y para el practicante es difícil meditar o estar quieto. Todas las meditaciones que estimulan el punto del ombligo preparan el fuego que hace arder esa barrera y permite despertar más allá de su umbral.
    Finalmente, se llega a la tercera puerta, en el sexto chakra. Este nudo está más allá de los cinco elementos naturales. Es donde se entrelazan ida, pingala, shushumna y los demás nadis (ríos). Cuando se abre, la respiración se equilibra temporalmente en ambos orificios nasales y lleva más allá del sentido del tiempo y de la identidad terrenal. Entonces se dice que el trikuti, los tres ríos, te convierten en un tri kala jñā (el que conoce los tres tiempos [el pasado, el presente y el futuro]). El yogui ya no actúa sólo para este tiempo sino para todos los tiempos. Si el nudo sigue apretado, el practicante puede obtener poderes sobrenaturales, pero estará apegado a ellos.
    Según algunas religiones orientales, cuando un ser humano llegara al máximo desarrollo y activación de esta energía, conseguiría la iluminación, estado evolutivo en que se trascendería el ego y se desarrollaría la supraconciencia y el amor universal.

    El despertar de la kundalini

    El gran objetivo de las prácticas yóguicas y tántricas es el desbloqueamiento de los nadis (‘ríos’) y el despertar de la energía kundalini.
    No obstante, los instructores de yoga advierten sobre el peligro que acarrea un despertar prematuro de la serpiente. En este sentido, todos los grandes maestros espirituales advierten, a este respecto, la necesidad de no forzar nunca en absoluto esta energía.
    Los instructores de yoga les enseñan a sus alumnos que el kundalini yoga es una técnica peligrosa.
    Por ejemplo, Swami Prabhavananda advierte acerca de los peligrosos efectos físicos que pueden resultar de los ejercicios de respiración del kundalini yoga: «A menos que se hagan correctamente, hay una posibilidad de dañar el cerebro. Y las personas que practican este tipo de respiración sin una supervisión adecuada pueden sufrir una enfermedad que ninguna ciencia o médico conocidos pueden curar».
    Según los instructores de yoga,[cita requerida] la práctica inadecuada y sostenida de ejercicios de respiración puede conducir a un mal funcionamiento del sistema límbico, agravando casos de apnea (suspensión de la respiración durante el sueño) o de ronquido, ambas enfermedades que pueden llegar a ocasionar problemas del corazón y circulatorios. Por el contrario, la práctica de la meditación y la respiración bien guiadas pueden ser de gran ayuda para corregir problemas de la respiración.
    Gopi Krishna que —sin guía— dijo haber despertado su kundalini haciendo meditación en su chakra de la corona. Su vida después del despertar fue tan bendita por la dicha y la euforia como atormentada por la incomodidad física y mental. Con el tiempo su experiencia se estabilizó. Al describir el despertar de la kundalini (el poder de la serpiente enroscada), Gopi Krishna registra su propia experiencia de la siguiente manera: «Fue variable durante muchos años, dolorosa, obsesiva... He pasado por casi todas las etapas de... tipos de mente: mediúmnica, psicótica y otras; durante un tiempo estuve alternando entre la cordura y la locura».

    Síndrome de kundalini

    El síndrome de kundalini es una serie de síntomas de tipo sensorial, motor, mental, psíquico o afectivo, que dicen sentir algunas personas que practican yoga, meditación o han estado en una experiencia cercana a la muerte.1

    El descenso de la kundalini

    Hay bastante escrito sobre el ascenso de la kundalini, pero se suele pasar por alto el descenso, ya que la kundalini se puede dormir y despertar muchas veces, en ocasiones se despierta y viaja hasta swadistana y vuelve al muladara, pero hay un punto de no retorno al traspasar anahata.
    Tras el proceso de unión de Shivá y Shaktí en sahasrara, se experiementa el samadhi, la iluminación, y muchas áreas dormidas del cerebro comienzan a funcionar. Estas dos energías permanecen fusionadas un tiempo durante el cual se desarrolla el bindi, que más adelante se divide en dos, y Shiva y Shakti se vuelven a manifestar en dualidad y ambos descienden al plano ordinario, al muladara o chakra raíz (en el ascenso solo sube Shakti, ya que Shiva le espera arriba).
    Al volver al plano vulgar, la consciencia se transforma, vuelves a relacionarte con otros de manera normal y a realizar tus tareas mundanas, pero ya no te entregas a ellas en cuerpo y alma. Shakti controla la materia, y Shiva la consciencia, por lo que en su descenso Shakti sigue igual, vuelve a su origen, pero Shiva emprende un nuevo viaje, siendo consciente tras el ascenso, nos da un entendimiento completo del mundo. 2

    El flujo de la kundalini

    Ida nadi

    El ida nadi es el lado izquierdo, el canal de la luna. Según los hindúes, da el poder de las emociones en su estado puro, proporcionando las cualidades de gozo profundo, amor puro, compasión y habilidades artísticas. Este lado es el más femenino de hombres y mujeres. Los problemas típicos del lado izquierdo son el apego emocional, la depresión, la baja autoestima, el sentimiento de culpa o el letargo.

    Pingala nadi

    El pingala nadi es el lado derecho, el canal del sol. Daría poder a la mente racional, que permite aprender y obtener la fuerza necesaria para superar los problemas mediante el esfuerzo. Es el lado más masculino de los hombres y mujeres. Los problemas típicos del lado derecho son el comportamiento egoísta o violento, la arrogancia y el orgullo.

    Shushumna nadi

    El shushumna nadi, el canal central, es el equilibrio de los otros dos canales. De esta manera se obtiene un enfriamiento del canal del sol y un calentamiento del canal lunar, consiguiendo así un estado de equilibrio en el que la atención deja de pasar de un canal al otro, de la tristeza a la euforia, de la hiperactividad al letargo, y permanece siempre en el centro.

    Los chakras

    Según el hinduismo, el cuerpo humano tiene siete chakras principales, que se corresponderían con los plexos nerviosos del sistema autónomo, y que darían cualidades como la diplomacia, la compasión, la sabiduría y la creatividad.
    Inmediatamente después de la «realización espiritual», los chakras se activan y comienza el lento proceso de limpieza de toda la energía negativa acumulada durante años de actividades autodestructivas (como la drogadicción, el alcoholismo, la violencia, la ira o el fanatismo de cualquier tipo). Los beneficios son casi inmediatos; las pequeñas ansiedades se reducen y el gozo y la objetividad comienzan a manifestarse.
    En orden ascendente, los siete chakras son los siguientes:

    Chakra mūlādhāra (tierra)

    El primer chakra está situado debajo del hueso sacro, en el cual reside la kundalini. Su aspecto principal es la inocencia, que es la cualidad que permite experimentar el gozo puro, sin las limitaciones de los prejuicios y los condicionamientos. La inocencia da dignidad, equilibrio y un fuerte sentido de lo correcto; una sabiduría intuitiva que está siempre presente en los niños, pero que poco a poco se pierde, debido a las condiciones de la vida moderna. Esta cualidad existe en todas las personas, y sólo está esperando el despertar de la 'kundalini' para manifestarse en toda su belleza y pureza.

    Chakra swadisthan (agua)

    El segundo chakra es el de la creatividad, el conocimiento y la atención puras. Es el que conecta con la fuente interna de inspiración y permite apreciar la belleza del mundo. El conocimiento puro que este chakra nos otorga no es mental, sino que es una percepción directa y absoluta de la realidad. En este centro se encuentra la capacidad de concentración y de atención. En el plano físico, cuida de la parte inferior del hígado, de los riñones y de la parte baja del abdomen.

    Chakra nabhi, o chakra manipura (fuego)

    El tercer chakra es el que da la cualidad de la generosidad y el sentido completo de satisfacción y felicidad. Cuando la kundalini ilumina este chakra, proporciona rectitud y un sentido interno de moralidad, dando el equilibrio en las diferentes facetas de nuestra vida.
    Rodeando al segundo y al tercer chakras, se encuentra el Vacío, que establece el principio del maestro en nosotros. En muchas tradiciones espirituales se le denomina el «océano de la ilusión» (en la tradición india se llama Baba Sagara), que sólo se puede cruzar con la ayuda de una guía espiritual. Cuando la kundalini despierta y pasa por el Vacío, el principio del maestro se establece en el yogui, que se convierte en su propio gurú (maestro o guía espiritual), con la capacidad de sentir sus problemas sutiles en la yema de los dedos, y de solucionarlos usando su propia kundalini (plexo solar).

    Chakra anahata (aire)

    El cuarto chakra, el círculo del corazón, es el lugar donde reside el espíritu, el verdadero ser. Desde el corazón se manifiestan el amor y la compasión, y este chakra nos proporciona el sentido de la responsabilidad. En su parte central, a la altura del esternón, se manifiesta como completa seguridad y confianza en uno mismo. Todos nuestros miedos y temores se disipan cuando la kundalini atraviesa el chakra del corazón.

    Chakra vishuddhi (éter)

    El quinto chakra es el de la diplomacia. Este chakra aporta la energía que se necesita para la comunicación con los demás. Su buen estado repercute en que las relaciones sean correctas y en que se puedan expresar las percepciones del corazón. Este chakra se obstruye con los sentimientos de culpa y cuando se culpa a otros con la propia arrogancia (es decir, cuando se falta a la dignidad propia o ajena).

    Chakra agnya (luz)

    El sexto chakra se encarga del perdón y la compasión, y permite trascender de la conciencia mental pensante a la conciencia espiritual nirvichara (en sánscrito, ‘sin pensamiento’). Cuando este chakra se abre, entendemos el verdadero significado del perdón, al igual que nos hacemos conscientes del mal que nos hace el odio y el rencor. Estos últimos son incompatibles con la paz y el amor a los que un ser humano aspira desde el interior noble de su espíritu.

    Chakra sahasrara (sabiduria)

    El séptimo centro integra los seis anteriores con todas sus cualidades y aspectos. Representa el último escalón en la evolución de la conciencia humana. Igual que el chakra swadisthan, el chakra sahasrara da la percepción directa de la realidad, conseguida mediante la realización, a través del despertar espontáneo de la kundalini.
    Una vez atravesado el tercer nudo, por fin, la serpiente se alza, se armonizan todos los chakras, y la luz del conocimiento desciende para unirse a la serpiente que se eleva hacia el sahasrara, hasta ser absorbida por él. En ese momento la conciencia individual se une a la conciencia universal y penetra en un estado de conocimiento, bienaventuranza y liberación final.
    Sólo el verdadero iluminado es capaz de despertarla cuando quiera y cuantas veces quiera. Y hay que decir que muy pocos yoguis logran grandes resultados, aunque muchos pasan toda su vida intentando conseguir al menos un instante de la kundalini despierta. El método concreto y explícito del despertar de kundalini no se enseña a cualquiera. Son prácticas que se transmiten a discípulos aventajados, y sólo debe ejercitarse bajo la dirección de un maestro experto, pues, así como la serpiente puede resultar enormemente gratificante, también es un arma poderosa y peligrosa si no se utiliza del modo adecuado. Despertar la kundalini sin haber sanado los chakras sería muy arriesgado.
    Un dicho tántrico afirma: «Aquello que crees que libera, esclaviza, y aquello que crees que esclaviza, libera».

    Mantras del kundalini yoga

    • oñ namo guru dev namo
      • Traducción palabra por palabra: om el mantra espiritual, namah: ‘yo reverencio’, gurudeva: ‘maestro espiritual divino’).
      • Traducción literal: ‘¡Om! Ofrezco reverencias al maestro espiritual (como Dios), ofrezco reverencias’
      • Significado libre: ‘Yo saludo a la energía cósmica, al Creador y al camino divino hacia la luz’.
    • aad gurey namah, jagaad gurey nameh, sat gure nameh, shri guru deve namah
      • Traducción palabra por palabra: aad es un biya-mantra (semilla de una oración religiosa hindú), guru: ‘maestro espiritual’, yagad: ‘mundo’, namah: ‘reverencio’, sat: ‘eterno’, śri: prefijo de respeto, como el español «don»; gurudeva: ‘maestro espiritual: dios’).
      • Traducción literal: ‘al maestro le ofrezco reverencias, al maestro del mundo le ofrezco reverencias, al maestro eterno le ofrezco reverencias, al gran maestro [como] dios le ofrezco reverencias’.
      • Significado libre: mantra de percepción y unión con la Conciencia Universal.
    • sat nam
      • Traducción palabra por palabra: sat: ‘eterno’, nāma: nombre.
      • Traducción literal: ‘nombre [de Dios] eterno’.
      • Traducción libre: ‘la Verdad es mi identidad’.
      • Práctica: este mantra se pronuncia en todos los ejercicios (mentalmente o en voz alta). Al inspirar: sat, al espirar: nam.

    Mantra para la meditación

    • ek (número uno)
    • (Dios, energía)
    • kar (creador)
    • sat (la verdad, lo eterno).
    • nām (nombre, identidad).
    • śrī (excelso).
    • wahe (mantra que estimula el éxtasis).
    • guru (maestro espiritual).

    Véase también


    Referencias

    1. Lee Sannella MD. «What is kundalini?» (en inglés).
    2. Saraswati, Swami Satyananda (1984). Kundalini Tantra. Yoga Publications Trust, Munger, Bihar, India. ISBN 81-85787-15-8.

    Bibliografía

    • Maestro DeRose (1995). Yôga Avanzado, Swásthya Yôga Shástra. Buenos Aires: Deva’s de Longseller. ISBN 987-1102-13-5.
    • — (1995 [2002]). Tantra, la sexualidad sacralizada. Buenos Aires: Deva’s de Longseller. ISBN 987-1102-13-5.
    • — (1995 [1999]). Todo sobre Yôga. Buenos Aires: Deva’s de Longseller. ISBN 987-1102-13-5.