La Biblia reúne una colección de escritos vinculados a las religiones judía y cristiana.
Consta de
Antiguo Testamento, escrito en hebreo, desde el siglo XIII al I a.C., y
Nuevo
Testamento, escrito en griego en el siglo I d.C.
El
Antiguo Testamento recoge la historia, creencias y tradiciones
judías antes de la venida de Jesucristo. Contiene cuatro tipos
de libros: históricos, poéticos, proféticos y sapienciales. Los más
importantes libros históricos son los cinco atribuidos a Moisés;
en otros aparecen historias individuales como
Ruth,
Esther o
Judit. Algunos de los libros poéticos más importantes son el de Job,
los
Salmos, compuestos en su mayoría por el rey David, y el
Cantar de los Cantares. Entre los libros proféticos destaca el de
Isaías.
Los libros sapienciales son enseñanzas morales en forma de máximas, algunos atribuidos a Salomón.
El
Nuevo Testamento, la parte de la Biblia cristiana dedicada a la vida de Jesús de Nazaret, consta de veintisiete escritos. Algunos
tienen forma de historia (los cuatro
Evangelios y los
Hechos de los apóstoles), otros son cartas y uno es una revelación
(el
Apocalipsis).