Dinar
La
moneda islámica se convirtió en la más importante y apreciada en el
comercio internacional. Evolucionó a partir de las monedas bizantinas de
oro y de cobre (el sólido y el follis) y de la moneda de plata del
imperio sasánida (el drahma) eliminando los signos cristianos y
zoroástricos para incluir leyendas en árabe. Durante ocho siglos las
monedas del islam fueron sometidas a diferentes renovaciones,
especialmente durante la dinastía Omeya, pero a partir de los Abasidas
se establece un modelo que permanecerá con pocos cambios.
La moneda islámica de oro recibió el nombre de dinar y fue aceptada por todos los Estados medievales.