Artículos y comentarios con trasfondo religioso. Incluímos todas las religiones y creencias de todos los pueblos, porque todos fuimos creados por el mismo Dios.
Mosaico que representa a un pastor. Grecia, Museo Arqueológico del Antiguo Corinto.
El
término «pagano» designaba entre los romanos a los que vivían en el
campo. El cristianismo se extendió en mayor medida en sus comienzos por
las ciudades, donde residían los obispos y había comunidades fuertes;
pero no tuvo tanta implantación entre las gentes del campo, los paganos,
que continuaban practicando su religión tradicional.
Cuando
el cristianismo fue declarado religión oficial y se prohibieron los
cultos romanos, se pudo aplicar la ley en las ciudades, pero en el campo
resultó más complicado. Los campesinos estaban acostumbrados a sus
dioses y a sus fiestas de acción de gracias por la fertilidad de la
tierra. Por esto se identificó al pagano con el no cristiano.
En la actualidad, hay movimientos religiosos que reivindican las religiones locales anteriores al cristianismo. Se les denomina neopaganos, que quiere decir «nuevos paganos».
Relieve de labradores arando la tierra. Roma. Museo de las Termas.
Augusto
fue el primer emperador de Roma y para consolidar su poder y el de sus
sucesores controló la religión. Para ello, comenzó trasladando a su
palacio los penates públicos, que eran protectores de la ciudad de Roma.
También se instauró el culto oficial a su genio, que era un culto
familiar y privado: de esta manera, el emperador empezó a ser
considerado como el «padre de familia» de todos los romanos y el «padre
de la patria» y fue nombrado pontífice máximo.
El
propio nombre de Augusto implica que posee los mejores augurios, lo que
significa que es un favorecido de los dioses y que su interpretación de
la voluntad divina manifestada en los presagios es la más acertada.
Al morir fue convertido en dios, como le ocurrió a César. Así se creó el llamado culto imperial.
A
partir de entonces, los monarcas tuvieron carácter divino y el culto
imperial llegó a ser algo que unía a todo el imperio y una forma de
manifestar el acatamiento al poder de Roma y de sus gobernantes. Además,
negarse a rendir culto al emperador era considerado una gran ofensa al
Estado romano. Tanto fue así que negar el culto imperial se convirtió en
un crimen, cuyo castigo era la pena de muerte. Los judíos y los
cristianos, que no podían aceptar dar culto al emperador, aunque fuese
de forma simbólica, puesto que para ellos sería faltar al mandamiento de
honrar solo a Dios, fueron perseguidos en diferentes ocasiones.
En
nuestro idioma algunas palabras como «religión», «ritos», «sacerdotes» o
«cultos» provienen del latín, lengua de la que derivan, a excepción del
euskera, las demás lenguas de nuestro país y algunas de las de Europa
como el italiano, el francés o el portugués.
Los
romanos terminaron de conquistar la península Ibérica hace más de 2.000
años y la llamaron Hispania. Construyeron grandes ciudades en las que
levantaron magníficos templos a sus dioses. Todavía hoy en día, a lo
largo de nuestro territorio, quedan restos de la religión de Roma. Son
abundantes, por ejemplo, en grandes ciudades que fueron capitales de las
provincias hispanas, como Tarraco (Tarragona), Corduba (Córdoba) o
Emerita Augusta (Mérida). Aunque la religión romana dejó de practicarse
hace más de milenio y medio, han quedado en herencia sus modos de
entender la religión.
Este patrimonio de palabras y de monumentos convierte la religión romana en un capítulo importante de nuestras raíces.
En
el mapa de la península Ibérica en la época de la conquista romana se
observan zonas en las que se practicaban diferentes cultos, procedentes
de diversas culturas mediterráneas.
La Regla de la Comunidad (serekh Hayahad, 1QS), antes conocida como el "Manual de Disciplina," es la sección principal de
de los primeros siete rollos descubiertos en la Cueva 1 de Qumrán en el
año 1947. Escrito en hebreo en una plaza de secuencia de comandos de
los Asmoneos, se copian entre 100 y 75 antes de Cristo.
Además de este manuscrito, fragmentos de no menos de diez ejemplares
de la obra se encontraron en la cueva 4 (4Q255-264), y dos pequeños
fragmentos de otro ejemplar salió a la luz en la cueva 5 (5Q11). La
copia de la Cueva 1 es el mejor conservado y contiene la versión más
larga del texto conocido por nosotros. Sobre la
de comparación con los fragmentos de la cueva 4, sin embargo, los
estudiosos han concluido que el manuscrito de la Cueva 1 representa una
etapa tardía en la evolución de la composición.
La Regla de la Comunidad es una obra sectaria, que es crucial para
entender la forma en que la Comunidad de la vida. Se trata de temas
tales como la admisión de nuevos miembros, la conducta en las
comunes, y las doctrinas teológicas, incluso (como la creencia en el
dualismo cósmico y en la predestinación). La imagen que surge de este
rollo es uno de una vida comunitaria y ascética rigen por normas
estrictas, lo que convierte a los miembros de la Comunidad en
"sacerdotes de espíritu", que vivieron vidas sagradas en un "templo
espiritual". Los miembros de la comunidad modelado su vida cotidiana en
la imitación simbólica de la vida de los sacerdotes que sirven en el
templo, orando y realizando las abluciones rituales, actuando en
oposición flagrante con el "manchado" templo físico en Jerusalén.
En este momento, la literatura regla era un nuevo género, que más
tarde pasaría a formar parte de la tradición monástica cristiana (por
ejemplo, la regla del siglo VI de San Benito). El descubrimiento de la
Regla de la Comunidad de Qumrán es la primera evidencia de la existencia
del género en la civilización occidental. La importancia de este
trabajo radica en el hecho de que ofrece una rara oportunidad para
aprender sobre la vida de los sectarios, a los que asumen que los
esenios, a través de su literatura propia regla. Antes del
descubrimiento de los rollos, se sabía poco acerca de los Esenios,
aparte de la evidencia de las fuentes clásicas (Flavio Josefo, Filón y
Plinio el Viejo), así como algunas sugerencias en la literatura
rabínica.
Traducción y adaptación de los textos primitivos al estilo de una
regla moderna. Se respeta y mantiene todo el contenido. Sólo se lo ha
reordenado en capítulos, al estilo de un código de leyes típico de la
vida religiosa de la iglesia.
PRÓLOGO
Libro escrito para que los hombres puedan vivir según la Regla de la Comunidad.
Regla para quienes buscan a Dios y hacen lo que es bueno y recto en
su presencia tal como él lo ordenó por medio de Moisés y de todos sus
siervos los profetas.
Regla para los que aman todo lo que Dios elige y odian todo lo que
Él aborrece, para los que se apartan del mal y practican el bien,
obrando la verdad, la justicia y el juicio en la tierra sin desviarse
por los senderos de un corazón culpable y de ojos lujuriosos.
Regla para los que libremente han prometido cumplir los preceptos de
Dios, y aceptar sus designios, caminando al unísono en su presencia de
acuerdo a lo que ha sido revelado a sus testigos sobre los tiempos
prefijados.
Regla para los que se obligan a amar a los hijos de la luz, según el
rango que Dios le asignó a cada uno y aborrecer a los hijos de las
tinieblas, según Dios los haya destinado a su venganza, teniendo en
cuenta su pecado.
Los que libremente quieren ser fieles a esta Regla:
* pondrán en común sus conocimientos, sus energías y sus bienes en la Comunidad de Dios
* purificarán su conocimiento en la verdad de los preceptos de Dios,
* adecuarán perfectamente sus energías a las exigencias de sus caminos,
* usarán de todos sus bienes según el consejo de los justos.
* no quebrantarán ni siquiera una de todas las oportunas palabras de Dios pronunciadas para cada período de la historia,
* no anticiparán los plazos por Él pronosticados, ni retardarán ninguna de todas sus victorias.
* no se apartarán de sus preceptos, caminando a derecha o izquierda.
* establecerán una Alianza en la presencia de Dios prometiendo practicar todos sus mandamientos.
* estarán dispuestos a superar las tentaciones del gobierno de
Belial, y no podrán desistir del seguimiento por miedo, terror o prueba
Capítulo 1º
* no quebrantarán ni siquiera una de todas las oportunas palabras de Dios pronunciadas para cada período de la historia,
* ni anticiparán los plazos por Él pronosticados, ni retardarán ninguna de todas sus victorias.
* no se apartarán de sus preceptos, caminando a derecha o izquierda.
* establecerán una Alianza en la presencia de Dios prometiendo practicar todos sus mandamientos.
* estarán dispuestos a superar las tentaciones del gobierno de
Belial, y no puede desistir del seguimiento por miedo, terror o prueba
LOS MIEMBROS DE LA COMUNIDAD
Esta es la Regla para los hombres de la Comunidad.
Integran la comunidad quienes se han comprometido voluntariamente
tanto a evitar toda suerte de mal como a observar todo lo que ha
prescrito la voluntad de Dios. Con el fin de mantenerse separados de la
compañía de los hombres perversos han decidido formar una Comunidad
basada en la Ley, en la puesta en común de los bienes, y en la
obediencia a lo que ordenen los hijos de Sadoq, es decir los sacerdotes,
custodios de la Alianza y a los preceptos aprobados por la mayoría de
los hombres de la Comunidad observantes de la Alianza.
Ellos tomarán las decisiones en todos los asuntos relacionados con
la Ley, con el patrimonio, con el juicio para discernir la verdad, con
la unión y la humildad, con la justicia, el juicio y el amor benigno. De
este modo todos avanzarán humildemente en los propios caminos y se
evitará que alguien marche en pos de los deseos del propio corazón,
descarriándose tras del sus antojos de su corazón y de sus ojos,
siguiendo los pensamiento del propio instinto hasta cometer algún delito
En la Comunidad hemos de circuncidar el prepucio del instinto
malvado y la dura cerviz. De este modo la Comunidad de la Alianza eterna
pondrá los cimientos firmes de Israel y servirá de expiación para todos
los voluntarios del santuario de Aarón. Conformarán una casa fiel en
Israel y junto a los que se unen a ellos por la Comunidad serán juicio
de condenación para quienes quebrantan los mandamientos.
Aquí están las normas y preceptos para quienes quieren transitar por estos caminos y desean ser incorporados a la Comunidad.
Todos los que ingresan en el consejo de la Comunidad harán su
iniciación en la Alianza de Dios en presencia de todos los voluntarios.
Se comprometerá jurando sobre su alma, obligándose, con todo el
corazón y con toda el alma, a restaurar la Ley de Moisés en todo lo que
ella prescribió, de acuerdo a todas las cosas reveladas por la Ley a los
hijos de Sadoq, los sacerdotes, que custodian la Alianza y que buscan
su voluntad y a la mayoría de los hombres de su Alianza que se han
consagrado voluntariamente para caminar fielmente en la voluntad de
Dios.
Además se comprometerá en la Alianza, sobre su alma, a separarse de
todos los hombres perversos que caminan en el camino de la impiedad.
Estos no son contados en la Alianza de Dios, porque no buscaron conocer
los misterios secretos, escondidos en sus mandamientos. Hombres que se
perdieron en sus caminos para caer en el fuego de la desolación.
Además trataron insolentemente las cosas reveladas, provocaron así
la cólera para el día del juicio. En ellos se cumplirá la venganza
prometida en las maldiciones de la Alianza, y en su contra se harán
grandes juicios hasta su exterminio eterno, sin que de ellos quede resto
alguno.
Capítulo 2º
MODO DE RECIBIR A LOS NUEVOS MIEMBROS DE LA COMUNIDAD
No se participa de la pureza de los hombres santos por el simple
hecho de entrar en el agua, porque no será limpios quien no se convierta
de su perversidad, porque impuro es todo aquél que quebranta su
palabra.
Que nadie participe en su servicio y en sus bienes con uno de estos
tales, no sea que termine cargando sobre sus espaldas una iniquidad
culpable.
Antes bien se mantendrán totalmente apartados de él, porque así ha
sido dicho: ¡consérvate alejado de toda mentira! Los hombres de la
comunidad no se opondrán a sus decisiones y sus leyes o preceptos. Nadie
coma de los bienes de los hombres malvados, ni gratuitamente beba ni
tome de sus manos absolutamente nada, como está escrito: ¡Protégete del
hombre violento, porque de él no te puedes fiar!
Es necesario vivir incomunicado de las personas y de los bienes
todos los que no son enumerados en la Alianza de Dios. El hombre santo
no se apoya sobre ninguna obra vana, y son vanidad los que no conocen su
Alianza.
Porque Dios hará desaparecer del universo a todos los que desprecian
su palabra y sus obras serán como inmundicia en su presencia y en todos
sus bienes hay impureza.
Los que deseen entrar en la Alianza para comportarse según todos
estos preceptos, y vivir unido a la Comunidad santa, buscarán discernir
su espíritu en común, cada cual con su vecino.
Discurrirán acerca de la sabiduría y de las obras de cada cual en la
observancia de la Ley, de acuerdo al mandato de los hijos de Aarón, que
voluntariamente se han comprometido a cumplir en la Comunidad para
mantener su Alianza. Los que espontáneamente se comprometieron a
convertirse en la Comunidad para su Alianza, examinarán todas las leyes
que se ha ordenado poner en práctica, de acuerdo a lo que ha sido la
decisión de la mayoría de Israel.
Capítulo 3º
DEL PERÍODO DE PRUEBA.
El prefecto jefe de los Rabbim examinará la sabiduría y las conducta
de todos los hombres de Israel que voluntariamente quieran asociarse al
consejo de la Comunidad,
Y si el candidato se muestra capaz de comprender la disciplina de la
Regla, será introducido en la Alianza para que se convierta a la verdad
y se aparte de toda injusticia.
Para lo cual debe ser instruido en todas las Reglas de la comunidad.
Cuando haya llegado el momento de ser admitido, permaneciendo de pié
en medio de los Rabbim, serán interrogados todos los que están
encargados del oficio de la admisión de los candidatos.
Según salga la votación en el consejo de Rabbim, será admitido o deberá marcharse.
Quien es admitido al Consejo de la Comunidad, no tocará, sin
embargo, las cosas puras de los Rabbim, hasta que éstos no hayan
examinado su espíritu y sus acciones. Hasta que haya cumplido más de un
año entero de prueba no tendrá parte en los bienes de los Rabbim.
Cuando hubiere cumplido un año en el seno de la Comunidad, los
Rabbim harán un consulta sobre sus actos, sobre su sabiduría y sus
acciones en el marco de la ley.
Será admitido si la votación resultare en favor de su admisión en el
seno de la Comunidad, de acuerdo al beneplácito de los sacerdotes y de
la mayoría de los miembros de su Alianza.
Sus bienes y su trabajo, quedarán en manos del inspector del
ministerio de los Rabbim, pero constará por escrito todo en su cuenta,
quedando para su propio uso. Todavía sus bienes no quedarán totalmente a
disposición de los Rabbim
No tocará la bebida de los Rabbim hasta que no se cumpla su segundo
año de permanencia en medio a los miembros de la Comunidad. Una vez
cumplido el segundo año será nuevamente examinado por orden de los
Rabbim.
Si nuevamente obtuviera un parecer favorable para la admisión en la
Comunidad, entonces será inscrito en el Orden de su grado en medio a sus
hermanos y será como uno de los otros miembros, en todo lo que toca a
la Ley, al derecho, a la purificación y a la comunidad de sus bienes. Su
consejo será escuchado en adelante en la Comunidad, así como también su
juicio.
Capítulo 4º
LO QUE SE DEBE ENSEÑAR AL INICIADO
Acerca de la purificación y la expiación.
No será considerado miembro de la Comunidad quien abandona la
Alianza de Dios, caminando en la concupiscencia de su corazón, pues
aborrece la disciplina, el conocimiento y los juicios justos. No tendrá
relación con los rectos, dado que no supo mantenerse firme en la
conversión de su vida.
Su conocimiento, su trabajo y sus bienes no intervendrán en el
consejo de la Comunidad, porque su trabajo es impío y su reposo está
contaminado.
No será justificado mientras siga la obstinación de su corazón y confunda a las tinieblas con el camino de la luz.
No será admitido a la fuente de agua de los perfectos. No será
purificado con expiaciones ni lavado con aguas lustrales ni santificado
con aguas marinas o fluviales, ni purificado por ninguna otra agua
lustral.
Impuro, impuro será mientras rechace los juicios de Dios, y no se deje corregir por el consejo de la Comunidad.
El espíritu del consejo fiel ilumina los caminos del hombre, expía
todas sus iniquidades para que pueda contemplar la luz de la vida.
El espíritu santo que le une a la Comunidad en la fidelidad lo purificará de todas sus iniquidades.
El Espíritu de rectitud y de humildad expiará su pecado.
Su carne será pura cuando su alma se someta a todos los preceptos de
Dios. Sólo después será rociada por las aguas lustrales y será
santificada por las aguas de la contrición.
Afirme el extraviado sus pasos, sin desviarse a derecha o a
izquierda, y sin quebrantar ni siquiera una de sus palabras, caminando
perfectamente en todos los caminos de Dios, tal como Él lo ordenó al
tiempo fijados por sus decretos.
Entonces serán agradables sus expiaciones en la presencia de Dios y habrá también para él una Alianza de una Comunidad eterna.
Acerca del origen de los hombres y de las cosas.
El instructor debe educar a todos los hijos de la luz en la historia
de todos los hijos del hombre. Tiene que ilustrar sobre la diversidad
de sus espíritus, mostrando las características de cada uno, narrando
sus obras a través de la historia, tanto al tiempo de los castigos, como
en épocas de recompensa.
Tiene que enseñar que del Dios del conocimiento proviene todo lo que
existe y lo que existirá. Él fijó todos sus planes antes de que las
cosas existieran.
Los seres que han visto la luz deben llevar a cabo sus designios, sin cambiar nada, proclamando su plan maravilloso.
En su mano están las leyes de todas las cosas, y Él las sostiene en todas sus necesidades.
De las dos especies de espíritus
Dios creó al Hombre para dominar el mundo y puso en él dos
espíritus. Hasta que llegue el tiempo de su visita, los espíritus de la
verdad y del falsedad serán sus guías en el camino.
Las generaciones de hijos de la verdad nacen del manantial de la
luz. De las fuentes de la tiniebla provienen los hijos de la maldad.
En mano del Príncipe de las Luces está el dominio de todos los hijos de las justicia: ellos marchan en los caminos de la luz.
En mano del Ángel de la tiniebla está el dominio de los hijos de la falsedad, quienes marchan por lo caminos de la tiniebla.
Por causa del Ángel de la tiniebla se extravían todos los hijos de
la justicia, y todos sus pecados y sus iniquidades y sus culpas y todas
sus obras rebeldes, están bajo su dominio, de acuerdo a los misterios de
Dios, hasta que se cumpla su tiempo.
Su gobierno adverso es causa de todas las desgracias y adversidades.
Todos sus partidarios tratan de hacer caer a los hijos de la luz.
Pero el Dios de Israel y el ángel de su verdad ayudan a todos los hijos de la luz.
El creó a los ángeles de la luz y a los ángeles de las tinieblas y
con ambos llevó a cabo todas sus obras. Desde toda la eternidad Dios ama
a uno de ellos y se complace siempre en todos sus acciones. Dios
abomina la compañía del segundo y odia por siempre todos sus caminos.
Los "caminos" del espíritu de verdad.
El Espíritu de verdad ilumina el corazón del hombre, endereza todas
los caminos de la justicia y de la verdad e instala en el corazón un
perpetuo temor a los juicios de Dios.
Es espíritu de humildad y paciencia, de grande misericordia y bondad
eterna; de inteligencia, comprensión y sabiduría poderosa, basada en
todas las obras de Dios, apoyada en la abundancia de su benignidad y en
el espíritu de conocimiento en todos los planes de acción y en el celo
por las leyes justas y de planes santos y firmes.
Es misericordioso con todos los hijos de la verdad. Su maravillosa
pureza aleja a todos los ídolos impuros. Tiene una conducta modesta y
camina con toda prudencia para ocultar fielmente los misterios del
conocimiento.
Tales son los frutos del espíritu para los hijos de la verdad que viven en el mundo.
El día de la visita traerá salud; paz abundante; vida larga;
numerosa descendencia, heredera de todas las bendiciones eternas;
alegría eterna en la vida sin fin; una corona de gloria con un vestido
majestuoso en la luz eterna.
Los "caminos" del espíritu de la injusticia.
Al espíritu de falsedad le pertenecen la codicia, la flojera de las
manos en el servicio de la justicia, la impiedad, la mentira, la
soberbia, el orgullo, la falsedad, la simulación, la crueldad, mucha
hipocresía, la impaciencia y mucha locura, celo insolente, obras
abominables cometidas en el espíritu de lujuria, caminos impuros en
servicio de la impureza, una lengua blasfematoria, ceguera de los ojos,
dureza de los oídos, sagacidad maligna, orgullo y obstinación en marchar
por los caminos de las tinieblas.
En el día de la visita traerá: muchas desgracias a cargo de los
ángeles de la devastación, perdición eterna en la ira impetuosa del Dios
vengador, terror sin fin, vergüenza sempiterna, ignominia de la
desolación en el fuego de las regiones tenebrosas.
Todos sus descendientes vivirán un luto desconsolado, padeciendo
enojosos males en los abismos de la tiniebla, hasta sean completamente
destruidos, sin que quede entre ellos un sobreviviente o un resto.
Relaciones entre los hijos de la verdad y los de la injusticia.
La acción de ambos espíritus explica la historia de todos los hijos
del hombre, Todas las familias, cada generación, padece esta división.
En los caminos de uno o de otros marchan los hombres y todas sus obras
nacen de esta división, según el espíritu que cada cual ha recibido en
herencia, pequeña o grande, para toda la eternidad.
Mientras dure esta historia, Dios ha distribuido a estos espíritus
por partes iguales, y ha puesto enemistad eterna entre sus partidarios.
Los actos injustos son abominación para la verdad y abominación para la
injusticia son todos los caminos de la verdad.
Se ha establecido una lucha feroz entre los seguidores de uno y de otro, porque caminan por sendero opuestos.
Pero Dios en el misterio de su inteligencia y en la sabiduría de su
gloria ha fijado un fin a la duración de la injusticia. En el tiempo de
su visita la destruirá para siempre.
Entonces aparecerá la verdad imperecedera. En el momento decretado
para el juicio acabará el gobierno perverso del mundo contaminado por la
impiedad.
Dios purificará con su verdad todas las obras del hombre y refinará
la estructura del hombre, arrancando todo espíritu de injusticia del
interior de su carne y purificándolo con el espíritu santo de toda
acción impía.
Rociará sobre él el espíritu de verdad como aguas lustrales,
lavándolo de todas las abominaciones de la mentira y de la contaminación
del espíritu impuro.
Entonces los rectos serán instruidos en la ciencia del Altísimo y la
sabiduría de los hijos del cielo mostrará el camino a los perfectos. A
ellos los ha escogido Dios para una Alianza eterna y a ellos les será
otorgada la gloria del Adán.
En esos tiempos no habrá más injusticia y serán avergonzados los
estafadores, pero en el presente aún están combatiendo los espíritus de
verdad y de mentira en el corazón, y por eso el hombre camina entre la
sabiduría y la estupidez.
Si lo domina la verdad, será justo y odiará la perversidad. Si le
tocó en suerte la iniquidad, será impío y odiará la verdad. En
proporciones iguales puso Dios a estos espíritus hasta que en el día
establecido brote la nueva creación.
El conoce siempre sus méritos y los ha dado en herencia a los hijos
del hombre para que conozcan tanto el bien como el mal. En los tiempos
de su visita, Dios determinará la suerte de todo viviente según su
espíritu
Capítulo 5º
DE LA CORRECCIÓN FRATERNA
Los miembros de la comunidad se inscribirán en orden, uno después
del otro, de acuerdo a la sabiduría y a las obras de cada uno. De modo
que todos aprendan a obedecer, el uno al otro, el mayor al menor. Cada
año serán examinados tanto su espíritu como el cargo que ocupan. Todos
los años serán promovidos los que lo merezcan, según la propia sabiduría
y la integridad de su vida, o al contrario, serán degradados de acuerdo
a sus extravíos. Cada cual amoneste al otro en la verdad, humildad y en
el mutuo amor benévolo.
Nadie hable a su hermano con ira o resentimiento, con dura cerviz o
con el odio que nace de un espíritu airado, ni con resentimiento o
dureza de espíritu, ni guarde odio en su corazón. Cuando sea oportuno lo
amonestará y de ese modo no cargará sobre sí su pecado.
Nadie debe encausar ante los Rabim un asunto cualquiera en contra de su prójimo sin presentar un testigo.
De este modo caminarán en todas su acciones.
Capítulo 6º
DE LA COMIDA EN COMÚN.
En cualquier lugar donde alguien se encuentre con su prójimo, el
menor obedezca al mayor en todo lo tocante al trabajo. Luego coman
juntos y juntos bendigan al Señor, y juntos tomen las decisiones.
Dondequiera vivieren doce hombres del consejo de la Comunidad, no
falte uno que sea sacerdote, el cual presidirá las reuniones donde todos
serán consultados sobre todos los asuntos, sentándose cada cual según
su orden. Y cuando se prepare la mesa para comer o para beber el mosto
el sacerdote extenderá su mano en primer lugar para tomar y bendecir las
primicias del pan y del vino.
En los lugares donde haya más de diez, nunca falte alguien que
medite la Ley, día y noche, continuamente, sucesivamente, uno después
del otro.
Los Rabbim velarán juntos la tercera parte de todas las noches de
año para leer el Libro y para buscar la justicia y para bendecir a Dios
en común.
Capítulo 7º
DE LA REUNIÓN GENERAL
Esta es la Regla para las asambleas de los Rabbim.
¡Cada uno se ponga de pie en su lugar asignado!
En primer lugar se sentarán los sacerdotes y luego los más ancianos,
y a continuación sentará el resto de todo el pueblo, cada cual en su
lugar.
Con este procedimiento serán interrogados todos los miembros de la
Comunidad en todas las materias que estén relacionadas con la justicia.
Todo argumento y cuestión serán puestos en discusión ante los Rabbim, de
modo que cada uno pueda proponer el propio parecer al consejo de la
Comunidad.
Nadie interrumpa la palabra del otro y no hable hasta que su hermano haya terminado de hablar.
Además nadie se atreva a hablar antes del turno que le fuera asignado por escrito.
En la asamblea de los Rabbim nadie diga un palabra sin el
beneplácito de los Rabbim y el asentimiento del Inspector de los Rabbim.
Quien tenga algo que decir a los Rabbim, y que sin embargo no esté
en la condición de quien pueda interrogar al consejo de la Comunidad, se
ponga de pie y diga:
¡Tengo algo que comunicar a los Rabbim! Si lo autorizan a hablar, podrá hacerlo.
Capítulo 8º
PENAS PARA AQUELLOS QUE PECAN.
Estas son las reglas con las cuales se juzgará en la investigación hecha en común sobre los siguientes casos.
Si se encuentra entre los Rabbim alguno que ha engañado a sabiendas
en materia de bienes, lo separarán de la comida pura de los Rabbim por
un año y será privado de la cuarta parte de su ración diaria.
Serán castigados por un año: quien replica a su prójimo con
obstinación, quien haya hablado con impaciencia hiriendo los fundamentos
de la vida fraterna, quien oponga resistencia a la orden del prójimo,
inscrito antes que él, quien haya hecho justicia por su cuenta,
Quien pronunciare el nombre Venerable sobre todas las cosas
blasfemando, sea porque está abrumado por la desgracia, o por cualquier
otra cosa que le haya sucedido, o leyendo un Libro o bendiciendo, sea
separado, y no vuelva de nuevo a formar parte del consejo de la
Comunidad.
Si hubiere hablado con ira con alguno de los sacerdotes, que están
inscritos en el libro, sea castigado por un año y sea separado, bajo
pena de muerte (para salvar su alma), de la pureza de los Rabbim. Pero
si ha hablado solo inadvertidamente sea castigado por seis meses.
Quien miente a sabiendas, sea castigado por seis meses.
Quien a sabiendas y sin razón insulta a su prójimo sea castigado por una año y sea separado.
Quien hubiere hablado con su prójimo con engaño, o haya que a sabiendas lo engaña, sea castigado por seis meses.
Pero si hubiere sido negligente con su prójimo sin darse cuenta, sea
castigado por tres meses. Pero si es negligente con los bienes de la
Comunidad malgastándolos, los reembolsará íntegramente. Pero si sus
bienes no son suficientes para la restitución, sea castigado por 60
días.
Quien guarde rencor contra su prójimo sin razón, sea castigado por seis meses y al máximo por una año.
Del mismo modo se haga con aquél que toma venganza a su arbitrio por cualquier cosa que sea.
El que habrá pronunciado con su boca una palabra tonta, sea castigado por tres meses.
A quien interrumpe el discurso de su prójimo, diez días.
Quien se recuesta y adormece en la sesión de los Rabbim, treinta días.
De mismo modo quien se ausenta sin autorización de una reunión de
los Rabbim o si adormece hasta tres veces en una misma reunión, sea
castigado con diez días.
Y si ya había sido amonestada y sin embargo se ausenta, sea castigado con treinta días.
Quien deambule desnudo delante de su prójimo sin estar obligado,
inclusive si no hubiere ningún testigo, sea castigado con seis meses.
El hombre que escupa en medio de la reunión de los Rabbim sea castigado por treinta días.
A quien se le vieran sus miembros debajo del vestido o si este es un
andrajo tal que deja ver sus desnudeces, sea castigado por treinta
días.
Quien se ponga a reír estúpidamente haciendo oír su voz, sea castigado por treinta días.
Quien hubiere alzado su mano izquierda para gesticular, sea castigado por diez días
Quien anduviere calumniando a su prójimo sea separado por un año de la comida pura de los Rabbim, y sea castigado.
Quien va calumniando en contra de los Rabbim, sea expulsado de entre ellos y no vuelva más.
El hombre que murmura contra los fundamentos de la Comunidad será expulsado y que no vuelva más.
Pero si ha murmurado contra su prójimo injustamente sea castigado por seis meses.
El hombre cuyo espíritu aparta del fundamento de la comunidad para
traicionar la verdad, y marcha en la obstinación de su corazón, si se
convierte, sea castigado por dos años.
En el primer año no tocará la comida pura de los Rabbim y en el
segundo no tocará su bebida y se sentará detrás de todos los demás
miembros de la Comunidad. Una vez cumplidos dos años completos, se
preguntará a los Rabbim sobre su comportamiento y si lo admiten, será
nuevamente inscrito en su rango anterior y podrá nuevamente ser
consultado en la reunión de la comunidad.
Todo hombre que hubiera pertenecido al consejo de la Comunidad diez
años completos y cambiare su espíritu llegando a traicionar la
Comunidad, y abandona la presencia de los Rabbim para caminar en la
obstinación de su corazón, no volverá jamás al consejo de la Comunidad.
Si un hombre de los miembros de la Comunidad hubiere comulgado con
el que ha sido separado en materia de pureza o de bienes, y coincidan
además sus maneras de pensar, que sea también expulsado.
Capítulo 9º
LA COMUNIDAD ESCATOLÓGICA
La comunidad eterna
Cuando todos sean fieles a la Alianza, el consejo de la Comunidad
será establecido para siempre en Israel, como un vergel eterno, como un
Santuario para Israel, como fundamento del Santo de los Santos de Aarón.
Estos serán los testigos fieles, los encargados del juicio, elegidos
por la voluntad de Dios para expiar por la tierra y para dar su
merecido a los impíos.
La Comunidad será el muro sólido, la preciosa piedra angular indestructible: no temblarán ni se moverán sus cimientos.
Será para Aarón la morada del Santo de los Santos, eternamente se
conocerá la Alianza de justicia, el sacrificio en olor de suavidad. Será
una casa acabada y estable en Israel, conforme a los designios de Dios,
para expiar en pro de la tierra y para decretar el juicio de los impíos
hasta que desaparezca toda iniquidad.
Indole escatológica de la Comunidad.
Cuando sucedan estas cosas en Israel, cuando se cumplan todas estas
determinaciones que son la las predicciones del espíritu santo y fiel,
entonces no será necesario usar carne de holocaustos y grasa de
sacrificios para expiar las transgresiones y perfidias del pecado, y
para alcanzar la benevolencia divina en la tierra.
Bastará la ofrenda de los labios justos, suave perfume de justicia y la perfección del camino, sacrificio grato a Dios.
De la separación de los hombres de la Comunidad
Cuando los elegidos hayan sido instruidos por dos años acerca de los
fundamentos de la Comunidad y hallan probado una conducta
irreprensible, serán aislados como una cosa santa en medio del consejo
de los miembros de la Comunidad.
Por temor a la apostasía nos les serán negados los misterios
escondidos para el común de Israel, interpretado por los que buscan a
Dios y estudian la Ley.
Fidelidad perfecta
Formarán en Israel una Comunidad que viva de acuerdo a estas reglas,
alejándose del convivio de los hombres inicuos para marchar al desierto
y preparar allí el camino del Señor, como está escrito:
"En el desierto preparad el Camino (a Yahveh), aplanad en la estepa un sendero para nuestro Dios".
Se dedicarán al estudio de la Ley de Moisés, obrando en conformidad
con todo lo que sido revelado, época por época, tal como lo han
comunicado los profetas por medio del Espíritu Santo de Dios.
En ese tiempo se separarán los hombres de la Comunidad para formar
una casa santa, un Santuario para Aarón, para unirse al Santo de los
Santos, Serán una casa de la comunidad para quienes en Israel deseen
caminar en la perfección.
Solamente los hijos de Aarón tendrán autoridad en materia de juicio y
de bienes y su palabra decidirá toda litigio entre los hombres de la
Comunidad.
Los hijos de Aarón no se apartarán de ningún consejo de la Ley. Se
regirán por las primitivas ordenanzas, con las cuales los miembros de la
comunidad comenzaron a ser instruidos, hasta que venga el profeta y los
Ungidos de Aarón y de Israel.
Las virtudes del sabio
Este el es tiempo de trazar el camino en el desierto. Estas son las
normas del camino para el Sabio en estos tiempos, sea en relación al
amor, sean en cuanto al odio.
Odio eterno hacia los hombres corruptos, pero no se les molestará en
sus bienes y en sus negocios, como un oprimido ante el opresor.
Manténganse listos para el día de la venganza, para ejecutar el querer de Dios en todo lo que está a su alcance.
Todos lo que le suceda lo aceptará de buen grado y en nada se
complacerá fuera de la voluntad de Dios. Se deleitarán con todas las
palabras de sus labios, nada deseará fuera de lo que Él haya ordenado y
siempre hará su voluntad atentamente.
Cuando el perfecto quebrante la Ley
Estas son las leyes que regulan a los hombres de santidad perfecta, válidas para todo el que entra en el consejo de santidad.
Si alguno hubiere violado alguna Ley de Moisés, voluntariamente, o
con astucia, sea expulsado del consejo de la Comunidad y no vuelva más.
Desde ese momento ninguno de los hombres santos tenga relación en absoluto con ellos, tanto en sus bienes en su consejo.
Si hubiere obrado inadvertidamente, será separado del consejo y que
se le aplique la norma: "que no juzgue a nadie, ni se le pida ningún
consejo por dos años completos".
Se someterá al juicio de los Rabbim, quienes examinarán si su vida
aparece sin tacha, si son irreprochables tanto su interpretación de la
Ley como sus Consejos, y si no ha pecado de nuevo por inadvertencia
durante dos años completos.
Por un pecado de inadvertencia será castigado dos años, pero quien
obra voluntariamente no volverá de nuevo. Sólo quien hubiere pecado por
imprudencia será puesto a la prueba un bienio completo, y luego, según
el parecer de los Rabbim podrá ser re inscrito en rango anterior de la
Comunidad santa.
Preceptos para Instructor
Es son las normas para el Instructor.
Enseñará a caminar de acuerdo a las necesidades de cada época y
valorando el mérito de cada hombre. Se deberá a aprender a hacer la
voluntad de Dios revelada para cada época histórica.
Hay que saber que la sabiduría ha sido aprendida a lo lago de lo años y según las características de cada tiempo.
Tiene que saber distinguir y valorar a los hijos de Sadoq según su espíritu y apoyar a los que elija en cada época.
El instructor aprenderá a juzgar a cada hombre según su espíritu; y
admitir a cada individuo según la pureza de sus actos, para ayudarlo a
avanzar en el camino de la sabiduría.
Así será su amor, así su odio. No se preocupe de reprender o
provocar a los hombres corruptos. Al contrario, esconda el consejo de la
Ley a los hombres inicuos.
Enseñe la ciencia de la verdad y el juicio de justicia a quienes han
elegido el camino. A cada uno según su espíritu según las necesidades
de cada época.
Instruya a los hombres de la Comunidad en los misterios maravillosos
de Dios, para que todos aprendan a marchar hacia la perfección en todas
las cosas reveladas.
Ensalzará a su Creador, en todos los acontecimientos proclamará su benignidad y con la ofrenda de sus labios lo bendecirá.
Esta galería megalítica de Morbihan, en Bretaña, tiene sus paredes casi repletas de petroglifos.
Los grabados rupestres (del griego pétros, ´piedra´, y glyphein, ´tallar, grabar´) se realizaban ya en el Paleolítico superior, hace unos 12.000 años, y su uso llega hasta prácticamente la actualidad, pues nunca se ha dejado de hacer marcas en la superficie de las rocas. Al igual que su cronología, su empleo es también muy amplio y se han documentado en casi todos los lugares de nuestro planeta. Sus motivos son de todo tipo: dibujos geométricos (cruces, círculos, ajedrezados, rombos, soles, líneas onduladas, zigzags, etc.). figurativos (animales y plantas, figuras humanas) o representaciones de objetos (carros, armas, barcos, etc). Se consideran desde marcas de propiedad de un territorio a indicadores de lugares sagrados, bien actos para propiciar una buena caza o bien como ofrendas a los dioses, sin descartar la simple intención de dejar un signo de identificación.
En las sociedades paleolíticas europeas, desde los Pirineos hasta Siberia -todavía no se han hallado en la península ibérica-, un objeto común entre las obras de arte son las llamadas "Venus", unas esculturas que representan el cuerpo de una mujer y que se denominaron así al creerlas el ideal de belleza prehistórico. Una de las más famosas, la austriaca Venus de Willendorf, apareció en lo alto de un montón de piedras, por lo que se la consideró una estatua de culto. Ello, junto con sus abundantes volúmenes carnosos (esteatopigia) y una evidente intención de marcar los órganos genitales y los senos, dio lugar a que se creyeran imágenes de la diosa madre, la protectora de la fecundidad de animales y humanos. Pero la mayor parte de estas estatutas, hechas en hueso, asta o marfil -alguna hay en piedra o en barro-, aparecieron en lugares de habitación y no en enterramientos ni en espacios asociados a santuarios, por lo que hoy se las considera como objetos artísticos sin utilidad práctica, sin posibilidad de entender su significado, al menos de momento.