viernes, 28 de noviembre de 2014

Calebita.

(heb. kâlibbô, Q kâlibbî).

Descendiente de Caleb* (1 S. 25:3, BJ).

Calebe.

Espías israelitas cargan frutas
MIRA las frutas que estos hombres cargan. Fíjate qué grande es el ramo de uvas. Dos hombres tienen que cargarlo en un palo. Y mira los higos y las granadas. ¿De dónde vinieron estos bellos frutos? De la tierra de Canaán. Recuerda, Canaán es donde vivían Abrahán, Isaac y Jacob. Pero por el hambre que hubo allí, Jacob se mudó con su familia a Egipto. Ahora, tras unos 216 años, Moisés lleva de vuelta a Canaán a los israelitas. Ahora están en Cades, en el desierto.
En Canaán vive gente mala. Por eso Moisés envía 12 espías y les dice: ‘Averigüen cuánta gente vive allí, y cuán fuertes son. Averigüen si la tierra es buena para sembrar. Y no dejen de traer algunos de los frutos.’
Cuando los espías vuelven a Cades, le dicen a Moisés: ‘En verdad es un buen país.’ Y para probarlo, le muestran algunas frutas. Pero 10 de los espías dicen: ‘La gente que vive allí son gente grande y fuerte. Si tratamos de quitarles el país, nos matan.’
Los israelitas se asustan al oír esto. ‘Mejor hubiera sido morir en Egipto o hasta aquí en el desierto,’ dicen. ‘Moriremos en batalla, y nuestras esposas y nuestros hijos serán capturados. ¡Vamos a escoger un nuevo líder en vez de Moisés, y regresar a Egipto!’
Pero dos de los espías confían en Jehová, y tratan de calmar al pueblo. Se llaman Josué y Caleb. Dicen: ‘No tengan miedo. Jehová está con nosotros. Será fácil tomar esa tierra.’ Pero el pueblo no oye. Y hasta quiere matar a Josué y Caleb.
Esto enoja mucho a Jehová, quien le dice a Moisés: ‘Ninguna de la gente de 20 años de edad y más va a entrar en el país de Canaán. Han visto los milagros que yo hice en Egipto y en el desierto pero todavía no confían en mí. Por eso van a vagar por el desierto 40 años hasta que el último muera. Solo Josué y Caleb entrarán en la tierra de Canaán.’
Números 13:1-33; 14:1-38.

Caldo.

(heb. mârâq, "caldo", "sopa").

El término hebreo parece indicar lo mismo que hoy se entiende por caldo: una
sopa liviana, por lo general el líquido en el que se hirvió una sustancia
nutritiva, vegetal o animal.  El Caldo de un cabrito fue parte de lo que
presentó Gedeón al mensajero celestial en Ofra, mediante lo cual quiso probar
su identidad (Jue. 6:19, 20).  Entre los que provocaban a Dios en tiempos de
Isaías estaban los que comían carne de cerdo y en sus ollas tenían "Caldo de
cosas inmundas" (Is. 65:4).  El "caldo" de Ez. 24:10 (DHH) es un término
sugerente, por cuanto el original es oscuro y se basa en versiones (el hebreo
indicaría "salsa" o "especias").

Un caldo es, en gastronomía, en agua uno o varios ingredientes, por regla general carnes, pescados o vegetales (es decir un fondo) al que se añaden cereales, pasta, verduras.1 Así se tiene que el caldo de pollo es simplemente agua en que se ha cocido, a veces en presencia de carne, pedazos de pollo (siendo posible los huesos), caldo de pescado es agua en que se ha cocido pescado (o sus espinas), caldo de res es agua en que se ha cocido carne bovina, y caldo de cerdo es agua en que se ha cocido carne de cerdo. La cocción se realiza en una marmita u olla de bordes altos. Este tipo de alimento se encuentra en la categoría de las salsas ya que su forma concentrada entra a menudo en su elaboración. Los caldos son la base de muchas preparaciones culinarias como las sopas, las cremas y los arroces.

Características

Ingredientes

  • Componentes nutricionales - Los componentes nutricionales puede ser tanto la carne de res, pollo, cerdo y el pescado, como los huesos o las espinas, y toda clase de verduras.1 Se puede emplear en un caldo una sola variedad de huesos o espinas, o una gama de ellos.
  • Componentes aromáticos - Los componentes aromáticos se dividen a su vez en dos partes:
    • Mirepoix - Es toda aquella verdura capaz de proporcionar más sabor aromático a un caldo, como puede ser unas zanahorias, apio, nabos, cebollas, etc. Estos componentes se cortan en Mirepoix para aprovechar al máximo su sabor. A veces el componente aromático es escogido para dar estilo propio al caldo, como es el caso del clavo y del ajo que proporciona aromas mediterráneos, o del jengibre en la cocina asiática, etc.
    • Bouquet garni - Tradicional en la cocina francesa, es un conjunto de hierbas y especias. Suele consistir en una especie de ramillete de diversas hierbas aromáticas que se añade durante la cocción. En muchos guisos españoles el laurel, el tomillo, el romero o el pimentón son el aporte aromático de la cocina. Para que las especias y las hierbas permanezcan recogidas durante la cocción, se pueden envolver en una fina tela de algodón.
  • Componentes líquidos - En la mayoría de los casos el componente líquido es el agua, sola o con vino blanco o tinto. A veces, los ingredientes se pueden cocer directamente en vino, aunque este proceso no sea el más habitual. En el caso de los fondos oscuros, se puede añadir salsa de tomate.

Preparación

Ingredientes para un caldo de pescado: cabeza de lubina en un mirepoix.
Se aconseja empezar limpiando bien en agua fría los huesos que se van a cocer en el caldo. Para que el caldo vaya haciéndose poco a poco, conviene que se empiece a cocer en agua fría con el objetivo de que el sabor se incorpore poco a poco a la cocción. Si se empieza la cocción con agua caliente se coagula el albumen (proteínas del hueso) del hueso inhibiendo la interacción con el caldo la subsiguiente extracción de gelatina.
Durante la elaboración de los caldos suele aparecer espuma en la superficie del caldo que se debe retirar poco a poco con una espumadera. Tras esa fase de espumado, se suele echar el bouquet garni para aromatizar. En algunos países de América Latina donde se pasan los huesos por la parrilla antes de cocerlos[cita requerida], para los caldos oscuros se extiende un poco de salsa de tomate (incluso concentrada) sobre su superficie antes de asar a la barbacoa, con lo que se añade sabor y un aroma característico. Sin embargo, esta técnica no se suele emplear en la mayoría de los países. El cocido de un caldo puede durar entre cuatro y seis horas. En el caso de los caldos de pescado se reduce a una hora.
En algunas ocasiones se suele hacer un segundo caldo con los mismos ingredientes ya empleados en otro. A esta operación se le denomina "remouiller" (mojar de nuevo en francés). Este segundo caldo no es tan denso como el primero, pero puede servir para el escaldado de verduras, entre otros.

Los fondos

Los fondos son caldos reducidos, dejándolos hervir sin tapa para que el líquido resultante sea más concentrado, y por lo tanto más aromático. Se llaman entonces fondos, porque son el fundamento de otros platos y preparaciones culinarias. El nombre proviene del francés fond, palabra con el mismo significado. Existen dos tipos de fondos en función de su color. Esta misma tipología, si bien en un principio se refiere a los fondos, se aplica también a los caldos:
  • Fondo claro (fond blanc): es la reducción de un caldo de carnes blancas (como la ternera blanca o el pollo), de verduras claras o de pescado blancos (como la merluza o el rapé). El fondo de pescado se llama fumet.
  • Fondo oscuro (fond brun): es la reducción de un caldo de carnes rojas y huesos. En algunas ocasiones, se sofríe previamente los ingredientes que entrarían en la preparación del caldo blanco para proporcionar al caldo o al fondo un color marrón. La misma operación se puede hacer con cualquier otra verdura sofrita o salteada, como puede ser la cebolla, el apio o la zanahoria.

 \underbrace{ Fondo }_{(blanco, oscuro)} + \underbrace{ Hidratos~de~carbono}_{(cereales, pasta, verduras)}  \longmapsto Caldo

Usos

El caldo sirve como alimento en sí mismo desde la Antigüedad. Se utiliza frecuentemente como base para dar un sabor más rico a otros platos, como sopas, salsas (como en el caso del velouté y toda la familia de salsas derivadas) o guisos. En algunos casos, el caldo es el punto de partida de la elaboración de platos tan populares como el arroz a banda en la cocina española. Otro caldo de pescado muy conocido en la cocina japonesa (elaborado con atún, Katsuwonus pelamis) es el dashi. Tanto la cocina española como la asiática obtienen caldos a base de gambas, como el que sirve a la elaboración de la famosa sopa malaya laksa.
Las carnes empleadas en la elaboración de caldos pueden reemplazarse o utilizarse en otros platos como es el caso de las ensaladas (carne con alcaparras encurtidas y vinagreta)[cita requerida]. En el salade bouchère[cita requerida] elaborado con carne picada de la cocción del caldo, huevo duro, patatas y perejil. Introducido en el relleno de los ravioli. Con patatas cocidas y hechas puré en el hachis parmentier (carne picada en puré de patata gratinada al horno).
En algunos casos, la carne cocinada de este modo se utiliza como parte de tratamientos médicos para alimentación de personas con dificultades en la digestión.

Formatos industriales

En el supermercado pueden encontrarse caldos en dos formatos distintos. En preparados deshidratados (que se presentan en forma de pastillas: dados de caldo o en polvo) que una vez añadidos al agua permiten tener un caldo rápidamente. En su presentación en Tetra Brik, se pueden encontrar realizados de la forma tradicional y envasados una vez pasteurizados, o rehidratados a partir de caldos previamente deshidratados a los que se les añaden purés de verduras para mejorar su sabor. Aunque ninguno tiene la sutilidad del caldo casero, el que más se le aproxima es el que no se hace a partir de caldos deshidratados.
Un ejemplo de caldo de carne muy concentrado es el Gravy estadounidense o británico. La reducción lenta de un caldo de carne al 90% de aspecto denso se suele denominar en cocina como un glaze, suele ser un caldo muy concentrado con fuerte sabor salado (al que a veces suele saborizarse con glutamato monosódico), algunos cocineros realizan un glaze tan sólo de carne (glaze de viande) para preparar las salsas marrones. Algunos de los glazés acaban siendo consomés. De la misma forma un demiglaze es un caldo que se ha reducido y al que se le añade una cantidad de agente ligante, es la base de las salsas marrones, uno de los demiglazes más naturales a los que no se añade ningún agente ligante y que se reduce a pesar de añadir constantemente carne al caldo es el coulis (se trata de un bouillon de carne reducido con gran concentración). Durante la preparación de carnes los propios jugos se suelen recoger en lo que se denomina salsa integral, se trata de un caldo natural que posee sabores propios de la carne.

Referencias

  1. David Paul Larousse, "The Sauce Bible: Guide to the Saucier's Craft ", Wiley; 1 edition, 1993, ISBN 0471572284

Caldero.

(heb. qallajath, sîrâh).

Utensilio para cocinar, usado en las casas (Mi. 3:3) y en relación con el
servicio del santuario (1 S. 2:14; 2 Cr. 35:13; etc.).  Se desconoce la
naturaleza exacta de estas vasijas.  Dûd ("marmita", olla",* "caldero") y
agmôn se tradujeron "olla" y "caldero" en Job 41:20, siguiendo las versiones
Siríaca y Vulgata, pero hay que recordar que el heb. agmôn también significa
"juncos" 

Caldero colgado de un llar en una cocina del siglo XVIII en Gurbrü, Cantón de Berna (Suiza).
Pote de tres patas.
Un caldero (del latín caldarium, baño caliente) es un recipiente de fondo cóncavo y preferentemente metálico, de menor tamaño que la caldera, provisto de una o dos asas y utilizado para calentar y acarrear todo aquello que pueda contener. 1 Es uno de los más antiguos utensilios de cocina usado por el ser humano, lo que le asocia e identifica con otros recipientes culinarios como la marmita, el pote grande, el perol y la olla. Con o sin patas que lo sostengan o colgando sobre el fuego bajo del hogar, también se ha utilizado para cocinar al aire libre (el caldero de campaña en la intendencia militar y el caldero de los trabajos del campo). Asimismo, hace referencia a su contenido: 'un caldero de sopa'.

Universo lingüístico del caldero

El masculino de caldera denomina a un recipiente más pequeño (formando parte del grupo iconográfico en el que 'el macho es menor que la hembra'). Calderería es el oficio, taller o barrio donde se fabrican y calderero el artesano o el vendedor de este tipo de cacharros. Finalmente, carderil se llama al ingenioso y sencillo soporte que consiste en un palo con muescas para colgar el caldero en las cocinas; es un variante humilde del llar.
En el tesoro del refranero de la lengua española: «Con un caldero viejo se compra otro nuevo» (refiriéndose a la mujer joven que se une a un hombre viejo pensando en su herencia).

Mito, simbolismo y fantasía del caldero

El caldero de la noche de los tiempos

El historiador Federico Revilla escribe sobre los significados que tuvo el caldero en los pueblos antiguos, en razón de los cambios sufridos por la materia sumergida en él (cocción, vaporización), mutaciones que lo asociaron con trasformaciones ontológicas (resurrección, regeneración, inmunización).2 Y así, diferencia calderos iniciáticos, probatorios (para ordalías) y calderos para sacrificios.
En el plano simbólico pueden agruparse en calderos de agua (asociados a la sabiduría y el conocimiento),3 ) y calderos de fuego (asociados a la inmortalidad y renacimiento divino y, por influencia de la iglesia católica, al tormento, lo demoníaco y la brujería), de estos últimos la arquitectura del románico ofrece una riquísima iconografía en muchos de sus elementos.4
Para Cirlot, la caldera es el recipiente del océano inferior (de ahí que aparezca en leyendas mágicas y cuentos folclóricos..., y añade que el cáliz es una sublimación y sacralización de la caldera, como el vaso, puro signo de continente.5 Esta última referencia de Cirlot al cáliz entra en la 'cadena simbólica jungiana' que enlaza con el Santo Grial, las pilas bautismales del cristianismo, el útero materno y la caverna, como símbolos del principio femenino.6
El modelo mítico/mágico con tres patas, responde con cada una de ellas a los tres aspectos de la Diosa: la doncella, la madre y la anciana, como recoge Graves en La Diosa Blanca.7
Finalmente, Mircea Eliade citando a Dumézil (Le festin d'inmortalité), habla del caldero milagroso del gigante Hymir, usado para preparar la ambrosía.8

Las brujas y sus calderos

Las tres brujas de Macbeth alrededor del caldero, interpretación (h.1775) del pintor británico Daniel Gardner 1750-1805).
Las tres brujas más famosas de la literatura universal probablemente sean las de Macbeth y con ellas su caldero, que es a la vez espejo profético del presente, pasado y porvenir.9
Por otra parte, la popular y tradicional asociación del caldero con las "brujas", alcanza nuevas dimensiones bajo la mirada de antropólogos como Julio Caro Baroja.10

Museo de calderos imaginarios

El más famoso caldero, real y tangible, guardado en un museo, es el polémico caldero de Gundestrup.11 En un supuesto museo de calderos nacidos de la fantasía humana, no podrían faltar:
  • Cerridwen la diosa galesa (muchas veces considerada como bruja blanca) que poseía el caldero de la Inspiración y la Sabiduría.
  • El caldero regenerador de Dagda, el dios bueno de la mitología celta irlandesa.12
  • El caldero del gigante del folclore galés Dyrnwch ("Puño blanco"), en los Trece Tesoros de la Isla de Bretaña.
  • Los pequeños calderos llenos de oro de los Leprechaun, duendes del folclore irlandés.
  • El caldero mágico de «El botín de Annwfn», dentro del manuscrito atribuido al poeta casi mítico Taliesin, que relata la travesía del Rey Arturo y sus guerreros a través del mar hacia Caer Siddi («castillo de las hadas») para ganar diversos tesoros.
  • El caldero del druida Panoramix y su poderosa poción mágica, en el comix de Goscinny y Uderzo.
  • El caldero mágico de Taron de la factoría Disney.
  • Tolkien cuenta en el primer volumen del Libro de los Cuentos Perdidos, como Aulë hizo dos grandes calderos: "Kulullin", que contenía luces doradas, y "Silindrin", con luces plateadas.
  • Los dos calderos (el mágico y el negro) de Las Crónicas de Prydain de Lloyd Alexander.
  • Calderos muy populares en otros tiempos y poco a poco olvidados, como el de la bruja de Blancanieves o las calderas de Pedro Botero.13

El caldero en la heráldica. Galería.

Como símbolo de «ricahombría y grandeza del Reino» en la iconografía heráldica, el caldero -o caldera- es figura protagonista en blasones, escudos gremiales, de apellidos y de localidades de toda Europa.

Véase también

Referencias

  1. Revilla, 1990, p.75-76.
  2. Procedentes del fondo del mar o de lagos y habituales en mitos y leyendas celtas.
  3. Revilla, 1990, p.76.
  4. Cirlot, (1991), p.115.
  5. Graves, Robert (1983). La diosa blanca (I). Madrid: Alianza. pp. 29–32. Riffard, Pierre (1983). Diccionario de Esoterismo. Madrid: Alianza. Jung, C. G. (1963 (1998)). Transformaciones y símbolos de la líbido. Barcelona: Paidos. pp. 220 y ss.
  6. The White Goddess, Faber & Faber, Londres, 1948. En castellano: La diosa blanca. Alianza Editorial (2 vol.). Madrid, 1983.
  7. ...La fuerza mágica reside en el agua; las calderas, los pucheros, los cálices son los recipientes de esa fuerza mágica, que muchas veces está simbolizada por un licor divino, ambrosía o agua viva; confiere la inmortalidad o la eterna juventud, convierten al que los posee en héroe o en dios, etc... Mircea Eliade en Google Libros.
  8. William Shakespeare. Macbeth. Escena cuarta: "Bruja 1ª.- En torno al caldero dad vueltas y vueltas y en él arrojad la víscera infecta..." "Macbeth.-Bien, sombrías y enigmáticas brujas de medianoche...."
  9. Las brujas y su mundo (1961). Alianza Editorial. Madrid, 1966. ISBN 84-206-1012-7.
  10. Se encuentra depositado en el Museo Nacional de Dinamarca, en Copenhague.
  11. En la primera batalla de los Tuatha de Danann contra los Fir Bolg, Dagda iba sumergiendo en su caldero mágico a los guerreros heridos o muertos para devolverles la vida y la fuerza. Los nuevos guerreros no podían hablar -sólo luchar-, ni podían ser vueltos a sumergir.
  12. Diccionario de dichos y refranes.

Bibliografía

  • Revilla, Federico (1990). Diccionario de Iconografía. Madrid: Ediciones Cátedra. ISBN 84-376-0929-1.
  • Cirlot, Juan-Eduardo (1991). Diccionario de Símbolos. Barcelona: Editorial Labor. ISBN 84-335-3504-8.
  • Markale, Jean (1992). Los celtas y la civilización celta: mito e historia. Madrid: Taurus Ediciones. ISBN 84-306-0230-5.

Enlaces externos

Caldea.

(heb. KaÑdîm o erets KaÑdîm).

Originalmente, la región sur de la Mesopotamia (entre el Tigris y el
Eufrates),donde se establecieron tribus caldeas a fines del 2º milenio o
comienzos del 1er, milenio a.C. Después que los caldeos* tomaron Babilonia* y
fundaron el Imperio Neobabilónico, el nombre Caldea se aplicó a toda la región
de Babilonia y así se lo usa en el AT (Jer. 50:10; 51:24; Ez. 11:24, BJ; etc.).

Calcol.

(heb. Kalkôl, tal vez "el perfecto" o "que alimenta", "sustento").

Descendiente de Judá famoso por su sabiduría, como también lo fueron sus 2
hermanos: Hemán y Darda o Dara (1 R. 4:31; 1 Cr. 2:6).  Este nombre propio se
hizo conocido a partir de una tableta de marfil, encontrada en Meguido, en la
que se había dibujado e inscripto como nombre de una cantante del templo de
Ascalón.

Calco.


Calco de la polis de Colofón.

Moneda griega ática acuñada bajo Antíoco IV; también fue un vocablo usado para
el dinero en general.  Era de cobre y pesaba entre 6 y 8,60 g aproximadamente. 
Nuestra RVR traduce el término griego por "cobre", "dinero" y "metal" (Mt.
10:9; Mr. 6:8; 12:41; 1 Co. 13:1; Ap. 18:12).
Calco o chalkus (del griego χαλκός1khalkoũs/chalkòs, cobre) es una antigua moneda de bronce utilizada en la Antigua Grecia, típica del Ática. Como las otras monedas de bronce, su circulación comenzó a ser importante a finales de la época helenística.2 En el sistema monetario de la Antigua Grecia, el calco era la más pequeña división conocida.3 El valor del calco era la octava parte del obolo.4

Una subdivisión del obolo

Según los patrones monetarios, el calco valía una octava o duodécima parte de un obolo,4 que era una moneda de plata.
En Atenas y en los imperios seléucida y lágida, el obolo se dividía en 8 calcos. En cambio, en el Peloponeso, en Beocia, en Tesalia, en Jonia y en el mar Egeo, el obolo se fraccionaba en 12 calcos.3

Posibles subdivisiones

Existe un debate sobre si el calco tenía subdivisiones. Una lista de pagos descubierta en 1905 cerca de Mesene da a entender que las divisiones del calco fueron utilizadas a finales del periodo helenístico,2 al menos en Mesene. No obstante, varias fuentes fiables, como el Onomasticon de Julio Polux, no mencionan ninguna subdivisión del calco.3 Además, no hay ninguna pieza conocida de menor valor que el calco.3

Colocación del calco/chalkus en el antiguo sistema monetario griego

Referencias

  1. χαλκός
  2. Grandjean, Catherine (1998). «La valeur des monnaies de bronze du Péloponnèse à l'époque classique» (en francés). Revue numismatique 153 (6):  pp. 31-40. Consultado el 31 de julio de 2011.
  3. Psoma, Séléne (2001). «Olynthe et les Chalcidiens de Thrace. Etudes de Numismatique et d´histoire» (en francés). Franz Steiner Verlag Wiesbaden GmbH. Berlín:  pp. 125-133. ISBN 978-3-515-07538-1. Consultado el 31 de julio de 2011.
  4. Gerin, Dominique. La monnaie grecque (en francés). Editions Ellipses, collection L'antiquité : une histoire,. p. 89. ISBN 9782729808464. «chalque (monnaie de bronze): 1/8e d'obole»

Véase también

Enlaces externos