domingo, 1 de septiembre de 2013

LA SEPARACIÓN DE ESTADO Y RELIGIÓN EN EL MUNDO ACTUAL.

Firma del Concordato entre España y la Santa Sede en 1953.Firma del Concordato entre España y la Santa Sede en 1953.

A finales del siglo XVII y durante el siglo XVIII, algunos intelectuales y políticos entendieron que la religión y el estado debían tomar caminos distintos. Según ellos, la religión no debía influir en la política, porque a lo largo de la historia los resultados de esta interrelación habían sido negativos.
Esta forma de entender la organización de los estados pudo ponerse en práctica por primera vez tras las revoluciones norteamericana y francesa, que desde 1791 garantizaban el derecho a la libertad religiosa en Estados Unidos y Francia. Significaba que se permitía el culto de cualquier religión, siempre y cuando esta respetase las leyes del país. La misma idea se plasmó en las diferentes constituciones aprobadas en otros países europeos tras la revolución francesa.
Pero el derecho a la libertad religiosa significaba que ninguna religión podía ser considerada oficial y que todas debían tener igual trato ante la ley, por lo que la separación entre religión y política, entre iglesia y estado, fue una consecuencia lógica.

LOS PRETEXTOS DE LA RELIGIÓN.

Atentado contra las Torres Gemelas de Nueva York el 11 de septiembre de 2001. Atentado contra las Torres Gemelas de Nueva York el 11 de septiembre de 2001.

Los pretextos de la religión

La religión ha sido esgrimida como pretexto para justificar la violencia en muchos momentos de la historia. En la actualidad algunos grupos fundamentalistas islamistas justifican el asesinato indiscriminado amparándose en argumentos tomados del Corán. Los atentados de Nueva York del 11 de septiembre de 2001, los de Madrid del 11 de marzo de 2004 o los de Londres del 7 de julio de 2005, que han causado miles de muertos, han enfrentado a la opinión pública europea y estadounidense con un tipo de violencia que les resultaba desconocida. Se trata de acciones terroristas que no tienen en cuenta objetivos concretos sino que desatan una violencia indiscriminada que mata en algunos casos también a musulmanes, que circunstancialmente estaban en el lugar de los hechos. Además, en estos casos actuaron terroristas suicidas, a los que su líderes les prometieron el paraíso por inmolarse. Sin el convencimiento que da la religión es muy probable que los terroristas no hubieran sido capaces de perpetrar acciones tan violentas y con un desprecio tal, tanto de la vida ajena como de la propia. Algunas personas pueden pensar que la religión musulmana es fanática e intransigente por sí, pero no hay que olvidar que la inmensa mayoría de los musulmanes están en contra de este tipo de actuaciones y les parece inaceptable que la religión sea utilizada como pretexto para justificar los argumentos del terror.

NUEVAS FORMAS DE AFRONTAR LOS PROBLEMAS RELIGIOSOS.

Juan Pablo II y el Dalai Lama, en octubre de 1999
Juan Pablo II y el Dalai Lama, en octubre de 1999.

Vivimos en la actualidad innumerables conflictos en cuya base está la religión, pero la historia se sigue repitiendo. La religión se utiliza como pretexto para la intolerancia y la violencia, pero a menudo la política o la economía son las causas verdaderas de las guerras y conflictos.
Como contrapartida, un rasgo característico del mundo actual es justamente que se ha empezado a tomar conciencia de que las religiones pueden ser elementos de unión y no de separación entre los seres humanos. Con este fin los representantes de las diferentes religiones se reúnen, desde hace más de un siglo, en foros en los que discuten de forma pacífica y constructiva los posibles problemas y retos del futuro.
En la actualidad, el fundamento de la convivencia entre las diversas religiones se recoge en las constituciones de los países democráticos y en los acuerdos internacionales como la Declaración Universal de los Derechos Humanos.
En estos documentos se expresa la intención de que las diferentes creencias religiosas, o las convicciones de los no creyentes o ateos, convivan en igualdad de derechos y sobre la base del respeto mutuo.

LA RELIGIÓN, INSTRUMENTO DE GOBERNANTES.

Niños irlandeses ante una pintada pidiendo la paz, durante el primer día de alto el fuego en Belfast (31-8-1994). Niños irlandeses ante una pintada pidiendo la paz, durante el primer día de alto el fuego en Belfast (31-8-1994).
 
Las religiones han cumplido muchas y variadas funciones a lo largo de los siglos. Han ofrecido explicaciones más o menos imaginarias sobre el nacimiento del universo, el origen del ser humano y de la sociedad. Han contribuido a impulsar distintas filosofías, ideologías o visiones del mundo que han marcado cada una de las culturas donde se han desarrollado, y también han favorecido el nacimiento y desarrollo de fecundos movimientos artísticos y literarios. Las religiones han servido de consuelo al ser humano afligido ante lo incomprensible, angustiado al enfrentarse a la muerte, la enfermedad y la desdicha. Y también han servido como señas de identidad de las personas y las sociedades.
Pero, por otra parte, la potente influencia que la religión ejerce sobre los creyentes ha propiciado que a menudo haya sido utilizada con fines políticos. En la antigüedad, reyes y emperadores utilizaron la religión para justificar su posición privilegiada, el lujo de sus vidas y el enorme poder del que gozaban. Se presentaban al pueblo como elegidos de los dioses, como hijos de la divinidad e, incluso en algunos casos, se consideraron ellos mismos dioses, borrando así los límites entre política y religión.
La historia nos demuestra que no hay guerras que se puedan explicar exclusivamente por una simple oposición de creencias religiosas. Todos los enfrentamientos, incluso los que se ha dado en denominar guerras de religión, tienen como causas principales cuestiones políticas y económicas, pretensiones territoriales y expansión de fronteras, o la simple negativa a aceptar formas de pensar diferentes que puedan hacer perder a algunos dirigentes sus posiciones de poder.

Juan Arricivita.

Nacido en Méjico en el siglo XVIII. Poco más se conoce de su vida: fue Prefecto y Comisario del Colegio de Propaganda Fide de Querétaro en Nueva España ( Méjico) y un celoso y eficiente misionero, miembro muy estimado de la Orden Franciscana. merece una mención especial por ser el autor del segundo volumen del la "Crónica de Querétaro" (para la primera parte ver Espinosa, Isidro Felix), un libro de inestimable valor para la historia de la misión y colonización del noroeste mejicano, Arizona y California.
Beristain de Souza, Biblioteca hispano-americana setentrional (Mexico, 1816), I; Cronica Serafica y Apostilica del colegio de Propaganda Fide de la Santa Cruz de Queretaro, N.E., Segunda parte (Mexico, 1792).

AD. F. BANDELIER.
Transcrito por William D. Neville
Traducido por Pedro Royo

viernes, 30 de agosto de 2013

Pablo José Arriaga.

Nacido en Vergara, Vizcaya, 1564, entró en la Compañía de Jesús en 1579 y en 1585 fue a Perú donde fue ordenado. En 1588 nombrado rector del colegio de S. Martín de Lima, puesto que ocupó tres veces en durante los siguientes 24 años. Visitó Europa en 1601, enviado a Roma por sus superiores, volviendo en 1604 fue inmediatamente rector del colegio de Arequipa (1612-15). Durante el período de 1604 a 1622 el P. Arriaga se identificó con la tarea de desarraigar los restos de la primitiva idolatría de Perú, y acompañando a uno de los primeros visitadores oficiales, el P. Fernando de Avendano.
También dirigió la construcción de un colegio para los hijos de los caciques indios y una casa de corrección para los chamanes indios. En 1620 completó su "Extirpacion de l'Idolatría en el Perú" (Lima, 1621). Al año siguiente fue enviado a Europa en una misión confidencial. Embarcó en Porto Bello, pero durante la travesía la flota sufrió una terrible tempestad y su barco embarrancó en la playa y naufragó. Se esforzó en consolar a los otros pasajeros. El P. Arriaga expiró al timón del barco agarrado al crucifijo que había estado mostrando a sus compañeros de infortunio. Merece atención especial como uno de los más activos promotores y organizadores de la investigación y búsqueda de los restos de la idolatría en Perú y de la educación cristiana de los indios.
Anello Oliva, Historia del Peru y varones insignes de la Compañia de Jesus; Calancha, Cronica moralizada, I; Mendiburu, Diccionario historico-biografico del Peru; Relaciones geograficas; verones Ilustres; Torres Saldamando, los Antiguos Jesuitas del Peru.

AD. F. BANDELIER.

Traducido por Pedro Royo

Concilio de Arras.

En 1025 se celebró un concilio en Arras, en contra de ciertos (maniqueos) herejes que rechazaban los sacramentos de la Iglesia. Se proclamó con especial insistencia la fe católica en la Sagrada Eucaristía. En 1907 dos concilios, presididos por Lambert de Arras, trataron sobre asuntos concernientes a monasterios y personas consagradas a Dios.

Bibliografía: Mansi, Coll. Conc., XIX, 423; XX, 492; Actes de la province de Reims (1843); Chevalier, Topo-bibl. (Paris, 1894-99), 224.
Fuente: Shahan, Thomas. "Councils of Arras." The Catholic Encyclopedia. Vol. 1. New York: Robert Appleton Company, 1907. http://www.newadvent.org/cathen/01753a.htm>.
Traducido por Alonso Teullet. L H M.