miércoles, 18 de octubre de 2017

GRANO.

El grano, cosa en apariencia insignificante, le sirvió al Señor, que utilizaba comparaciones de la vida práctica con el fin de ser mejor entendido, para ilustrar la naturaleza y las exigencias del reino que venía a establecer. Un reino comienza con toda humildad y pobreza, sin aparato social y político y sin montaje alguno burocrático, pero que se hace grande, que se extiende por todo el mundo, como el grano de mostaza, la más pequeña de todas las semillas, pero que crece y se hace la más grande de todas las hortalizas (Mt 13,31; Mc 4,31; Lc 13,19). La fe es tan poderosa que sólo con poseerla aunque sea como un grano de mostaza, puede realizar milagros (Mt 17, 20; Lc 17,6). Pero todo ello se hace a través del dolor; así realizó Jesucristo su obra redentora, como el grano de trigo, que, para dar fruto, tiene antes que morir en la tierra (Jn 12,24).

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Procura comentar con libertad y con respeto. Este blog es gratuito, no hacemos publicidad y está puesto totalmente a vuestra disposición. Pero pedimos todo el respeto del mundo a todo el mundo. Gracias.