sábado, 19 de agosto de 2017

¿PUEDE MATAR LA HIPNOSIS?

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Así parece, según los testimonios de algunos psiquiatras, como el alemán Richard von Krafft-Ebing (1840-1902). Este describió el caso de Ella Salamon, una mujer que en 1894 falleció en el transcurso de una sesión, "en medio de un llanto ronco". En opinión de este experto, "no hay duda de que murió durante la hipnosis". No obstante, la literatura médica apenas recoge un puñado de casos de muertes inducidas por ella. 
Resultado de imagen de Richard von Krafft-EbingRichard von Krafft-Ebing.
Resultado de imagen de Ella salamonElla Salamon.
Los efectos secundarios de la hipnosis, por así decirlo, suelen consistir en leves mareos o una sensación de adormecimiento, según un estudio realizado en 1970 por la Universidad Estatal de California, en Fresno. Por el contrario, algunos investigadores señalaban que ciertas prácticas relacionadas con ella si pueden entrañar riesgos psicológicos.

En la denominada hipnosis regresiva, en la que el afectado pretende recordar vivencias de supuestas existencias pasadas, se da la posibilidad de que el hipnotizado acabe desarrollando un trastorno de personalidad múltiple. 

Otro de los peligros que a veces se asocia con este mismo ejercicio es que se implanten falsos recuerdos de acontecimientos que nunca han sucedido a la persona que se somete a él, o que incluso se le inculque la certeza de que las cosas que en teoría está recordando durante la sesión son ciertas, cuando posiblemente no lo sean.

viernes, 18 de agosto de 2017

Antonio de Monroy

Lope de Mendoza

Resultado de imagen de Lope de MendozaLope de Mendoza (Sevilla, c. 1363 - † Santiago de Compostela, 3 de febrero de 1445). Eclesiástico castellano. Fue Obispo de Mondoñedo y Arzobispo de Santiago de Compostela

Índice

Biografía

Primeros años

Lope de Mendoza nació en Sevilla hacia 1363, escogiendo como segundón de la familia la carrera eclesiástica y graduándose en Leyes. Fue primero obispo de Mondoñedo en 1393 y luego Arzobispo de Santiago de Compostela. Ocupó la sede de compostela primero como Administrador Apostólico en septiembre de 1399 y luego ya Arzobispo al menos desde marzo de 1400. La interinidad se debió a la huida a Portugal del derrotado anterior arzobispo Juan García Manrique. Al principio de su mandato aumentará el intervencionismo regio, de hecho Enrique III le nombró para intentar disminuir el poder acumulado en Galicia por Pedro Enríquez, conde de Lemos y de Trastamara. Se reestructuraría el Adelantamiento y se crearía el puesto de Corregidor. Intentó evitar la pobreza y relajación del clero y el caos en que se encontraba el patrimonio de la Iglesia por los manejos de los nobles. Sugirió que los nobles moraran en sus casas y no en la Corte para disminuir su poder, y dictó las famosas Ordenanzas de Muros en 1406 así como constituciones para los gremios de azabacheros, plateros y cambiadores de Santiago. Participó en la campaña de conquista de Antequera en 1410 y en las Cortes de Madrid de 1419, que declararon mayor de edad al rey Juan II.

Conflictos políticos

Tras las cortes de Madrid el rey Juan II se apoya más en Álvaro de Luna y se recrudece el conflicto contra el partido de los Infantes de Aragón y el Condestable Ruy López Dávalos, que habían ejercido el poder efectivo durante la regencia. El conflicto en la corte también se manifiesta en Galicia, donde el partido del rey y Don Álvaro está representado por el ambicioso Don Fadrique de Trastámara, Señor de Lemos e hijo del mencionado Pedro Enríquez, mientras que el arzobispo Don Lope se adhirió siempre al partido opuesto que era el de los Infantes de Aragón, quizá por fidelidad al difunto rey Enrique III y su hermano Fernando de Antequera. Ya en 1418, Don Fadrique intentó minar el poderío del Arzobispo instigando una rebelión en la ciudad de Santiago con el beneplácito del rey y de Don Álvaro. Tras los episodios de noviembre de 1420 (huida de Talavera) no le quedó otro remedio al arzobispo que someterse a todo lo que Don Fadrique exigiera como miembro de la facción victoriosa. En 1423 Fadrique alcanzó la cima de su poder al ser nombrado Duque de Arjona y miembro del Consejo Real, apoyando decididamente a Álvaro de Luna. Don Lope no volvería a poder visitar la Corte hasta 1425.
Don Lope tuvo que quitar el cotizado oficio de pertiguero mayor a su sobrino Juan y dárselo a su rival, quien aumentó su osadía y ambición, acorde con su carácter violento. Sin embargo, en 1425 se llega a una cierta amistad de conveniencia, debido por una parte a las sucesivas cesiones de Don Lope pero también a la ambición de Don Fadrique, que intenta formar una facción contra Don Álvaro de Luna uniéndose a sus anteriores enemigos los Infantes de Aragón, con los que estuviera siempre aliado don Lope. En 1426 la ambición de Fadrique le hizo destacarse en el bando opuesto a Don Álvaro, pero este logró retomar el poder en 1428 expulsando de Castilla a los Infantes de Aragón, encarcelando a Don Fadrique (muerto en prisión en 1430) y quedando don Lope en Santiago aislado y en desgracia.
En un momento en el que habían reganado el favor real, los Infantes de Aragón, a quienes tanto había apoyado, prefirieron al candidato opuesto Don Gutierre Álvarez de Toledo cuando Lope intentara acceder en 1442 al Arzobispado de Toledo. Finalmente Don Lope intentó volver a Sevilla permutando el Arzobispado con García Enríquez Osorio, Arzobispo de Sevilla, en 1444, lo que impidió Don Álvaro pues no convenía que dos miembros de la enemiga familia Osorio (García y su hermano Pedro) ocuparan puestos importantes a la vez en Galicia. Lope de Mendoza moriría el 3 de febrero de 1445.

Obras

El origen sevillano de Don Lope explica que el castellano se introdujera en los documentos del arzobispado. Bajo su mandato se erigió la colegiata de Santa María de La Coruña y se continuaron las obras de la Catedral de Santiago, con el nuevo cimborrio gótico y la capilla que mandara construir dónde ahora se encuentra la Capilla de la Comunión, también llamada Capilla de Mendoza. Don Lope estaba sepultado en la capilla de Nuestra Señora del Perdón pero su tumba ha desaparecido (el "tumbo vermello" del arzobispo don Lope, sustentado en doce leones y con figuras de Arzobispos y Apóstoles). Grabó sus armas a los pies de la imagen de alabastro de dicha Virgen, en la peana, que se encuentra a la derecha de la puerta de la capilla, y en la puerta exterior de ésta, y allí pueden verse.
En su tumba está escrito: "A la memoria del Rmo. Sr. Arzbispo D. Lope de Mendoza, fundador de esta capilla, fallecido el 3 de febrero de 1445 y a la del M. Ie. Sr. Deán D. Policarpo de Mendoza Bienhechor insigne de esta S.A.M. Iglesia fallecido el 17 de marzo de 1794. R.I.P. SPES AUTEM NON CONFUNDIT".

Maximiliano de Austria (obispo)

Zacarías Martínez Núñez


Zacarías Martínez Núñez
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Obispo de Huesca
4 de diciembre de 1918 - 14 de diciembre de 1922
Predecesor Mariano Supervía y Lostalé
Sucesor Mateo Colom y Canals

Obispo de Vitoria
14 de diciembre de 1922 - 2 de diciembre de 1927
Predecesor Leopoldo Eijo y Garay
Sucesor Mateo Múgica Urrestarazu

Arzobispo de Santiago de Compostela
2 de diciembre de 1927 - 6 de septiembre de 1933
Predecesor Julián de Diego y García Alcolea
Sucesor Tomás Muñiz Pablos

Título Arzobispo de Santiago de Compostela
Información religiosa
Ordenación sacerdotal 28 de agosto de 1888
Ordenación episcopal 15 de enero de 1919
Información personal
Nombre Zacarías Martínez Núñez
Nacimiento Baños de Valdearados, 6 de septiembre de 1864
Fallecimiento Santiago de Compostela, 6 de septiembre de 1933 (69 años)
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Zacarías Martínez Núñez (Baños de Valdearados, Burgos, 1864 - Santiago de Compostela, 1933), religioso agustino y biólogo español, discípulo de Santiago Ramón y Cajal.
Se hizo monje agustino en 1881. Se doctoró en Ciencias físico-naturales. Fue alumno de Santiago Ramón y Cajal, quien, en 1907, prologó su obra Estudios biológicos. Profesor en el colegio agustino de San Lorenzo de El Escorial y en otros centros de su orden.
En 1919 fue consagrado Obispo de Huesca y en 1923 de Vitoria. En 1927 fue ascendido finalmente a arzobispo de Santiago de Compostela, donde falleció.
Tiene calles en su honor en Huesca, Sariñena, Vitoria y Baños de Valdearados.

Predecesor:
Mariano Supervía y Lostalé
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Obispo de Huesca
1918 - 1922
Sucesor:
Mateo Colom y Canals
Predecesor:
Leopoldo Eijo y Garay
Obispo de Vitoria
1922 - 1927
Sucesor:
Mateo Múgica Urrestarazu
Predecesor:
Julián de Diego y García Alcolea
Arzobispo de Santiago de Compostela
1927 - 1933
Sucesor:
Tomás Muñiz Pablos

Sebastián Malvar y Pinto

Sebastián Malvar y Pinto
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Predecesor Manuel Antonio de la Torre
Sucesor Manuel Azamor y Ramírez

Franciscano
Título Obispo de Buenos Aires
Información religiosa
Ordenación episcopal 19 de abril de 1778
Información personal
Nombre Sebastián Malvar y Pinto
Nacimiento noviembre de 1730, San Martín de Salcedo, Pontevedra, España
Fallecimiento 25 de septiembre de 1795, Santiago de Compostela
Profesión Doctor en teología
Alma máter Universidad de Salamanca
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Sebastián Malvar y Pinto (Salcedo, Pontevedra, 1730 - Santiago de Compostela, 1795) fue un religioso español.

Índice

Biografía

Sebastián Malvar y Pinto nació en Salcedo en noviembre de 1730, hijo de Santiago Malvar y de Inés María de Pinto, formándose en los conventos franciscanos de Pontevedra y Ribadavia. Realizó estudios eclesiásticos en Salamanca, ciudad en la que se ordenó como franciscano el 5 de marzo de 1747.
Enseñó en el colegio de Alba de Tormes y en la misma Universidad de Salamanca donde se doctoró en teología en diciembre de 1763. Diez años más tarde ganó la cátedra de teología de prima en la misma Universidad, lo que le dio renombre y fama.
Cuando ya corría su nombre como candidato para la diócesis de Quito, el 15 de diciembre de 1777 fue designado por el papa Pío VI como obispo de Buenos Aires. Como no podía hacerse cargo inmediatamente, le dio poder al Deán Andujar y al arcediano Miguel de Riglos para que en su nombre, gobernaran la diócesis hasta tanto se diera su llegada.
Fue consagrado el 19 de abril de 1778 por el obispo de Salamanca Felipe Beltrán en la iglesia de San Gil de los frailes menores. Partió para América, desde el puerto de La Coruña el 20 de octubre, acompañado de su sobrino Pedro Acuña y Malvar, sacerdote, y de su confesor personal Fray Pedro Guitián Arias.
Desembarcó en Montevideo a fines de diciembre de ese año y tras pasar por Colonia del Sacramento y la reducción de indios de Santo Domingo de Soriano pasó a Entre Ríos visitando Gualeguaychú. En marzo de 1779 dio aviso al Virrey que proseguiría su visita dirigiéndose a los pueblos de Misiones, Corrientes y Santa Fe, utilizando sólo la escolta provista por el gobernador de Montevideo. Tras ese periplo regresó a la ciudad de Santa Fe y de allí a San Nicolás de los Arroyos donde enfermó, por lo que recién arribó a su sede en la ciudad de Buenos Aires en el mes de octubre de 1779.
Una vez en Buenos Aires, para el 25 de enero de 1780 había ya visitado las reducciones de los indios pampas. Malvar observó las necesidades de las iglesias locales y corroborando el penoso estado espiritual en que se hallaba su feligresía motivado en buena medida por las enormes distancias entre los poblados, ordenó erigir nuevas parroquias, entre ellas las de Pergamino, Baradero y San Pedro (antes parte del curato de Arrecifes). Sus primeras iniciativas al frente de su diócesis fueron encaminadas a mejorar las costumbres e incrementar la evangelización, preocupándose también por finalizar las obras de reconstrucción de la catedral porteña.
En los seis años que permaneció en la diócesis el obispo Malvar tuvo varios enfrentamientos con el virrey Vértiz –un criollo con tendencias renovadoras- así como con el cabildo catedralicio, por cuestiones de preferencia y privilegios. Por su mentalidad conservadora, el obispo Malvar promovió los ejercicios espirituales y prohibió las corridas de toros y combatió el juego.
Apoyó la predicación de los ejercicios espirituales de San Ignacio de Loyola, que promovía la Beata María Antonia del San Jose (en el mundo Maria Antonia de Paz y Figueroa) , quien había venido desde Santiago del Estero a esos efectos. Malvar costeó los alquileres de las dos de las casas de ejercicios que tuvo; una en el barrio del Hospital de San Martín y otra en el barrio de Monserrat. Hasta que construyó, por medio de limosnas y donativos la Santa Casa de Ejercicios espirituales en la intersección de las actuales avenida Independencia y Salta (todavía en funcionamiento). También invitó a la Beata a la Ciudad de Colonia del Sacramento, (República Oriental del uruguay) a que predicara tandas de Ejercicios Espirituales. A la partida de este a su nuevo destino, dejó destinados al mantenimiento de la Casa de Ejercicios de Buenos Aires, una importante suma de dinero. Asimismo, el Obispo Malvar y Pinto no ordenaba a ningún sacerdote, sin que la Madre Antonia, diera su aprobación luego de una tanda de ejercicios espirituales.
Su permanencia en el Río de la Plata no fue muy dilatada, ya que en 1784 fue nombrado arzobispo de Santiago de Compostela, gracias, entre otros méritos, a su implicación en la sofocación de la rebelión encabezada por el inca José Gabriel Cordoncanqui Túpac Amaru II.
Antes de partir tuvo un último altercado con el cabildo eclesiástico, quien conocida la noticia de su traslado proclamó la sede vacante y se negó a seguir reconociendo la autoridad de Malvar, también en ese mismo año envió una carta a sus superiores y autoridades señalando las proesas de María Antonia de Paz y Figueroa.
Se alejó de Buenos Aires el 6 de febrero de 1784 rumbo a Montevideo y un mes después se embarcó a Cádiz. En el viaje de regreso, al desembarcar en Cádiz, protagonizó junto con su sobrino un curioso suceso: los funcionarios de aduanas los acusaron de traer, fraudulentamente, en el equipaje que portaban, una considerable cantidad de barras de oro sin registrar. Para resolver el incidente Malvar donó la mercancía a la Corona, con lo que quedaba exenta de registro. Sin embargo, al parecer, el rey se la devolvió para que la invirtiera en obras en Compostela. El arzobispo Malvar falleció en la capital de su archidiócesis a los once años de tomar posesión.

Referencias

Bibliografía

  • Actis, F. C., Actas y Documentos del Cabildo Eclesiástico de Buenos Aires, Buenos Aires, Ed. Junta de Historia Eclesiástica Argentina, 1943.

Enlaces externos



Predecesor:
Manuel Antonio de la Torre
Obispo de Buenos Aires
1777 - 1783
Sucesor:
Manuel Azamor y Ramírez
Predecesor:
Francisco Alejandro Bocanegra Jivaja
Arzobispo de Santiago de Compostela
1783 - 1795
Sucesor:
Felipe Antonio Fernández Vallejo

Berenguel de Landoria

Resultado de imagen de Berenguel de LandoriaBerenguel de Landoria O.P., arzobispo de Santiago de Compostela en 1317. Fue uno de los protagonistas de la época convulsa de la iglesia, durante su sede en Aviñón. Una de las torres de la catedral de Santiago, lleva su nombre.

Biografía

Nació en 1262, segundo hijo de los condes de Rodez, una de las cortes más importantes de la época, que cultivaba con gran éxito la poesía trovadoresca y demás artes. Al imponerse el mayorazgo, se vio obligado a ponerse al servicio de la iglesia. Berenguel asciende rápidamente por los entresijos de la iglesia hasta hacerse íntimo amigo de Juan XXII. El 15 de julio de 1317, fue nombrado arzobispo de Santiago de Compostela, a los 55 años. Once meses después emprende camino hacia Santiago para hacerse cargo de su puesto.
El obispo, trató de entrar en el burgo cuatro veces, de las cuales 3 fue rechazado en emboscadas. Entonces urdió un plan de ataque en su castillo de la localidad coruñesa de Padrón aliándose con otros nobles. En 1318 entra en la ciudad victorioso y se le dedica una torre de la catedral santiaguesa, la Berenguela, utilizada primero como torre vigía y después como campanario.

Bibliografía

  • Hechos de Don Berenguel de Landoria, Arzobispo de Santiago: Introducción, Edición Critica y Traducción (1983) Manuel C. Díaz y Díaz, traducción de la crónica Gesta Berengarii de Landoria archiepiscopi Compostellani.

Predecesor:
Aymerico de Plasencia
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Maestro General de la Orden de Predicadores
1312 - 1317
Sucesor:
Herveo de Nédellec
Predecesor:
Rodrigo del Padrón
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Arzobispo de Santiago
1317 - 1330
Sucesor:
Juan Fernández de Limia