jueves, 31 de mayo de 2012

EFRÓN.

(heb. Efrón, tal vez "gacela joven" o "semejante a un ciervo [becerro?]").

1. Heteo de Hebrón, dueño de un campo en el que estaba la cueva de Macpela, que
Abrahán compró como lugar de sepultura (Gn. 23:8, 9; 25:9).

2. Monte entre Neftoa y Quiriat-jearim, en la frontera entre Judá y Benjamín (Jos.
15:1, 9).

3. Ciudad en el reino del norte de Israel que Abías de Judá capturó de Jeroboam 1
(2 Cr. 13:19, BJ, basada en la LXX).  Se la identifica comúnmente con Efraín u
Ofra, que probablemente sea la aldea et-Taiyibeh, a unos 7 km al noreste de
Betel.  La RVR, basada en la tradición masorética, dice "Efraín".  Mapa VI,
D/E-3.

EFRATA.

(heb. Efráth, Efr>th>h, "fructífero" o "fertilidad [campo fecundo]").

1. Nombre original de Belén de Judá, llamada Efrata (Gn. 35:19; 48:7; Rt. 4:11) y
también Belén Efrata (Mi. 5:2).

2. Mujer de Caleb, hijo de Hezrón y madre de Hur (1 Cr. 2:19, 50; 4:4).

3. De acuerdo con la BJ (que sigue a la LXX), la viuda de Hezrón, con quien se
casó Caleb, hijo de Hezrón (1 Cr. 2:24).

4. Lugar mencionado en Sal. 132:6.  Algunos comentadores creen que es idéntico a
Belén.* Otros ven en esa mención a Quiriat-jearim (1 Cr. 2:24, 50), donde
estuvo el arca durante 20 años (1 S. 7:2).  Señalan que Efrata significa
también "campos del bosque" (heb. Qiryath-yearTm) en Sal. 132:6, por lo que
tal vez representa al pueblo de Quiriat-jearim.  Véase Efrata 1.

EFRAÍN.

(heb. Efrayim, "doble fructificación [fructífero]", "fecundo [doble
fertilidad]", "tierra de las frutas" o "semejante a un ciervo [becerro]"; gr.
Efraím).

1. Segundo hijo de José (Gn. 41:50-52).  Aunque menor que Manasés, Efraín recibió
preeminencia sobre su hermano en las bendiciones de su abuelo Jacob, quien
declaró que estos 2 nietos serían reconocidos como herederos de él, e indicó la
posición superior de los descendientes de Efraín (48:5-20).

2. Descendientes de Efraín 1, y una de las tribus de Israel (Jos, 16:4; Jue.
5:14).  Aunque su antepasado Efraín sólo era nieto de Jacob, sus descendientes
y los descendientes de su hermano Manasés siempre fueron tratados por los
israelitas como 2 tribus separadas e iguales en rango a las que descendían
directamente de los hijos de Jacob.  Durante la peregrinación por el desierto,
la tribu de Efraín era una de las más pequeñas (Nm. 1:33; 26:37), pero aumentó
rápidamente en importancia después de la conquista de Canaán, probablemente a
causa de la influencia de Josué, que era efraimita, y lo confirma la herencia
que recibió en la tribu de Efraín (Jos. 19:50; 24:29, 30).  En la distribución
de la tierra prometida, Efraín recibió un territorio que estaba entre Benjamín
y Manasés.  Su límite norte corría desde Atarot cerca del Jordán hasta la
ciudad de Siquem, que estaba incluida en su territorio, luego hasta Tapua, y a
lo largo del río Kanah hasta el Mar Mediterráneo.  El límite sur iba desde
Jericó hasta Betel, luego a las 2 Bet-orón, y desde allí hasta el Mar
Mediterráneo vía Gezer (Jos. 16:1-8; 21:20, 21).   Los efraimitas no expulsaron
a los cananeos de Gezer (16:10), pero conquistaron Betel (Jue.1:22-26). 
También tomaron parte en la guerra contra Sísara, y fueron felicitados por
Débora por su patriótica ayuda (5:14).  Se enojaron con Gedeón, oriundo de
Manasés, por no haberlos llamado cuando peleó contra los madianitas (8:1-3), y
se disgustaron también con Jefté por no haberlos invitado cuando pelearon
contra los amonitas.  En la guerra civil que siguió, la tribu de Efraín sufrió
grandes pérdidas.  Fueron identificados por el enemigo por la pronunciación
peculiar de cierta palabra (12:1-6).  Micaía, quien erigió un ídolo que con el
tiempo llegó a ser adorado como un objeto permanente 350 de culto en Dan, y
Jeroboam, el 1er rey de Israel después de la secesión de las 10 tribus, eran
efraimitas.  Que Jeroboam perteneciera a esta tribu puede explicar su elección
de Siquem como su 1a capital (Jue. 17:1; 18:30, 31; 1 R. 11:26; 12:25).  
Efraín está en la lista de las 12 tribus (Ez. 48:5, 6), pero es omitido en la
enumeración que hace Juan de los 144. 000 (Ap. 7:4-8).  Mapa VI, D/E-2/3. 
Véase Shibolet.

3. Monte (heb. har  Efrayim) es la región montañosa que ocuparon las tribus de
José -Manasés y Efraín-, en especial la parte central de su territorio (Jos.
17:15).   En otras ocasiones parece denotar el lugar que va desde Siquem hasta
Betel (20:7), un ramal montañoso bastante fértil.

4. Pueblo cerca de Baal-hazor, en cuya vecindad Absalón tenía sus ganados (2 S.
13:23).  Jesús fue a Efraín después de haber resucitado a Lázaro de los muertos
(Jn. 11:54).  En 1 Mac. 11:34 se lo llama Aferema.  Ha sido identificado con
otra de Benjamín, que es probablemente la aldea moderna llamada et-Taiyibeh, a
unos 7 km al nordeste de Betel.  Mapa VI, E-3.  Véase Efrón 3.

5. Designación de cierto bosque que fue el escenario de la batalla decisiva entre
las fuerzas de David y las de su rebelde hijo Absalón (2 S. 18:6).  Este bosque
tal vez estaba realmente en Transjordania, probablemente no lejos de Mahanaim,
pero no ha sido ubicado.  Habría recibido su nombre de una colonia de
efraimitas que pudieron haber vivido en esa sección del área perteneciente a
Manasés (cf Jue. 12:4; Jos. 17:14-17).

6. Puerta (heb. shaar  Efrayim) en la sección norte del muro occidental de
Jerusalén.  Estaba a una distancia de 400 codos (unos 209 m) de la Puerta del
Ángulo (2 R. 14:13; 2 Cr. 25:23).  El sitio exacto de ella no ha sido todavía
determinado.  Aparentemente había sido reconstruida antes que Nehemías llegara
a Jerusalén, porque no aparece en su lista de las puertas y secciones del muro
que repararon, aun cuando se la menciona en Neh. 12:39 como una de las que la
procesión recorrió durante la dedicación del muro.  En su vecindad había una
plaza (8:16).  Mapa de la fig 278.

7. Designación, a veces usada por los profetas, para todo el reino del norte con
sus 10 tribus (Is. 7:2, 5, 9, 17; 9:9; 17:3; 28:3; Os. 4:17; 5:3; 9:3-17).

EFOD.

El efod o ephod es un vestido sacerdotal usado por los judíos.
Una de las vestiduras sacerdotales del Antiguo Testamento. Se llama en latín superhumerale, porque caía sobre las espaldas, ciñendo las otras vestiduras. En el capítulo 28 del Éxodo manda Dios a Moisés que hagan las vestiduras del Sumo Sacerdote y de los otros inferiores y dice que "El efod lo harán de oro, de púrpura violeta y escarlata, de carmesí y lino fino reforzado, todo esto trabajado artísticamente. Llevará aplicadas dos hombreras, y así quedará unido por sus dos extremos. El cinturón para ajustarlo formará una sola pieza con él y estará confeccionado de la misma forma: será de oro, de púrpura violeta y escarlata, de carmesí y de lino fino reforzado. Después tomarás dos piedras de lapislázuli y grabarás en ellas los nombres de los hijos de Israel -seis en una piedra y seis en la otra – por orden de nacimiento. Para grabar las dos piedras con los nombres de los hijos de Israel, te valdrás de artistas apropiados, que lo harán de la misma manera que se graban los sellos. Luego las harás engarzar en oro, y las colocarás sobre las hombreras del efod. Esas piedras serán un memorial en favor de los israelitas. Así Aarón llevará esos nombres sobre sus hombros hasta la presencia del Señor, para mantener vivo su recuerdo."

[editar] Forma

No hay conformidad en los autores acerca de al forma del efod. Según Josefo era una especie de túnica corta; dejaba sobre el estómago una abertura como de cuatro dedos en cuadro, cubierta por el racional. Filón lo compara a una coraza y san Jerónimo al vestido llamado caracalla.

[editar] Usos en el Antiguo Testamento

El efod era vestidura peculiar de los sacerdotes, pero se distinguía el de estos y el del pontífice en ser únicamente de lino. Parece que también lo usaron los reyes, como se lee de David (IISamuel 6:14), en la solemne transacción del Arca. También se lee de Gedeón (Jueces 8:24-28) que mandó fabricar un efod con los despojos de los madianitas y lo depositó en Ephra, donde residía, haciéndole servir de adorno para los sacerdotes de los ídolos, a imitación de lo que hacía el pontífice de los hebreos para consultar al Señor.

EFFATÁ.

Término arameo que Jesús utiliza cuando está tocando las orejas de un sordomudo al que cura de su imperfección orgánica (Mc 7,34). MARCOS, que relata el hecho, traduce effatá para los lectores que no entienden el arameo: "Ábrete."

ÉFESO.

Éfeso (griego Ephesos Έφεσος, turco: Efes, latín Ephesus) fue en la antigüedad una localidad del Asia Menor, en la actual Turquía. Fue una de las doce ciudades jónicas a orillas del mar Egeo, situada entre el extremo norte de Panayr Dağ (el antiguo monte Pion) y la desembocadura del río Caístro y tenía un puerto llamado Panormo. Al este se hallaban la colina de Ayasoluk, con el valle a sus pies, y la población actual de Selçuk, cerca del mar, el monte Pion y el monte Coreso (actual Bulbul Dagh), a cuyos pies se encontraba la ciudad antigua.
Fue un importante centro religioso, cultural y comercial. Actualmente sus ruinas constituyen una atracción turística importante.

Contenido

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[editar] El nombre de la ciudad

Heródoto menciona el mito de que se llamó Éfeso por una reina de las amazonas. Otros nombres que se le dieron fueron Samorna, Trecheia, Ortigia y Ptelea.

[editar] Población

Parte del trazado original de esta famosa ciudad de la antigüedad está ocupado por la pequeña villa de Ayasaluk, cuyo nombre se cree que es la corrupción del griego hagios theologos, es decir, "el santo teólogo".
Gentilicio: efesio -a.

[editar] Economía

La actividad económica de Éfeso se centra fundamentalmente en el turismo que atraen las notables ruinas grecorromanas de la ciudad antigua, y los restos paleocristianos y bizantinos, que atraen igualmente a muchos peregrinos. Si bien en la antigüedad clásica Éfeso fue una importante ciudad portuaria, desde el siglo V en adelante el mar sufrió, por procesos de sedimentación y erosión, un fuerte retroceso que lo han alejado de la actual línea de la costa, por lo que su puerto fue abandonado hace mucho.

[editar] Historia

Se ha identificado a Éfeso como la ciudad de Apasa o Abasa, mencionada por los hititas como la capital del reino de Arzawa. También se ha encontrado cerámica micénica.
La fundación de la Éfeso griega en el siglo XI a. C. se debe a colonos atenienses liderados por el hijo del rey Codros, de nombre Androclo, aunque una leyenda se la atribuye a las Amazonas.
Ferécides dice que la región de Éfeso y Mícala fue habitada por los léleges (los carios ocupaban el resto de Jonia) y fueron expulsados por los jonios dirigidos por Androclo.
El rey Creso hizo la guerra a los jonios y asedió la ciudad, que seguramente ambicionaba como puerto de Sardes. Los asediados dedicaron sus oraciones a Artemisa y construyeron un templo. La ciudad fue regida por una monarquía.
La primera noticia cierta que se tiene de la ciudad es una guerra con los magnesios (los habitantes de Magnesia).
Los cimerios invadieron el Asia Menor en el reinado del rey de Lidia, Ardis de Lidia. Subieron por el valle del Caistro y llegaron a Éfeso, pero nada más se sabe de los daños que les causó. En estos ataques fue destruida Magnesia. Después de eso, Éfeso cayó bajo dominio de Lidia y después de Persia al final del siglo VI a. C.
En 499 a. C., cuando los atenienses y los eretrios juntamente con los jonios marcharon contra Sardes, desembarcaron en Éfeso y dejaron los barcos a Coresos. Gente de la ciudad les guiaron por el valle del Caístro hasta el monte Tmolo. Sardes fue incendiada y se retiraron, pero fueron perseguidos hasta Éfeso y les derrotaron en un combate naval enfrente de Mileto. Los atenienses se replegaron a Mícala y fueron de noche a Éfeso cuando se estaba celebrando la fiesta de las Tesmoforias, y los ciudadanos, que desconocían lo que había pasado, les atacaron pensando que eran ladrones, y mataron a unos cuantos. Por estos hechos se sabe que Éfeso no tenía barcos de guerra, y por tanto se supone que no participaba en la revuelta jónica, pese a que simpatizaban con ella. Jerjes I incendió algunos templos, pero al de Éfeso no le pasó nada.
Tucídides la consideraba una especie de ciudad sagrada.
Casi al final de la guerra del Peloponeso, el comandante ateniense Trasilo, que hacía una expedición de saqueo, desembarcó en Éfeso; el sátrapa persa Tisafernes hizo una llamada a todo el país y pudo evitar el saqueo de la ciudad derrotando a los atenienses.
Lisandro, el jefe de la flota espartana, entró en Éfeso en 407 a. C. con objeto de entrevistarse con Ciro en Sardes. Mientras esperaba, el ateniense Antíoco, que estaba en la batalla de Notio como comandante de Alcibíades, se enfrentó con él, pero el espartano obtuvo la victoria.
Después de la batalla de Egospótamos, los efesios dedicaron una estatua a Lisandro (y otros espartanos menos conocidos) en el templo de Artemisa. Pero después de la victoria de Conón en la batalla de Cnidos fueron sustituidas por estatuas de Conón y Timoteo.
Permaneció en manos de los persas hasta la época de Alejandro Magno, al que acogió como liberador.
Lisímaco de Tracia construyó las murallas cerca de la ciudad en un nuevo emplazamiento más favorable, a 2 km al este del templo de Artemisa en el 289-288 a. C., según decreto de Mileto, y como los efesios no querían cambiar sus emplazamientos hacia el lugar de las murallas, inundó la ciudad cerrando las salidas del agua un día de mucha lluvia, y así la ciudad vieja fue arrasada. La historia la explica Esteban de Bizancio, pero Estrabón simplemente dice que la ciudad desapareció un día de una gran tormenta que hizo crecer el río. Esteban de Bizancio se basa en un poema de Duris de Elea, del que no se sabe más que vivió en el siglo IV a. C. La construcción de la nueva ciudad y destrucción de la vieja fue en 322 a. C. A la nueva ciudad fueron llevados también ciudadanos de Colofón y Lebedos.
Después de Lisímaco, Éfeso no tardó en caer bajo la protección del Reino de Pérgamo. Un conflicto enfrentó al rey Atalo I con Roma con motivo de la asignación al templo de Artemisa de los lagos llamados Selinusia, en la desembocadura del Caístro. Los publicanos romanos los consideraban sujetos a impuesto y el rey insistía en que eran para el templo. Como los publicanos tomaron las riendas, se envió al geógrafo Artemidoro de Éfeso como delegado a Roma, y fueron reconocidos al templo, y a Artemidoro se le erigió una estatua de oro en el templo.
Antíoco III el Grande pasó el invierno en Éfeso durante su guerra con los romanos. La flota seléucida se enfrentó a la romana y la de Pérgamo a la deCoricos, y el almirante seléucida Polixénides fue derrotado. Se retiró y después de la batalla de Magnesia del Sipilos fue ocupada por los romanos. Lucio Cornelio Escipión Asiático distribuyó sus tropas para pasar un tercio del invierno en Magnesia del Sipilos, otro en Tralles y el tercero en Éfeso. Después de la guerra los romanos dieron la ciudad a Átalo I de Pérgamo (188 a. C.), así como otras ciudades y comarcas.
En 133 a. C., Atalo murió y dejó sus dominios a Roma, pero Aristónico, hijo del rey Eumenes II de Pérgamo y de una mujer de Éfeso, se rebeló y quiso ocupar el reino. Éfeso le hizo frente y le derrotó en la batalla naval de Cime. Se creó la provincia de Asia de la que Éfeso fue la capital y residencia del gobernador, y también fue cabecera de un convento jurídico. El distrito comprendía "Cesarientes et Augustas Cilbiani inferiores et superiores, Mysomacedones, Mastaurenses, Briullitae, Hypaepeni, Dioshieritae" (Plinio el Viejo).
Cuando Mitridates invadió Jonia fue bien recibido en Éfeso y se tiraron las estatuas de los romanos. Mitrídates ordenó la masacre general de los romanos, y los efesios no respetaron a los que pidieron asilo en la ciudad y les mataron. Mitrídates visitó la región y se casó con Monime, la hija de Filopemen y de Estratonice de Caria, y nombró a éste como gobernador de Éfeso.
Pronto los efesios se rebelaron y mataron al general póntico Zenobio, el mismo que había deportado a la gente de Quíos. Sila, después de derrotar a Mitrídates, castigó a Éfeso, a la que impuso una dura contribución.
Éfeso después de eso ya no tuvo autonomía real. Era un puerto de los romanos. Después de Farsalia, Metelo Escipión, que estaba en Éfeso, quiso el dinero del templo, pero fue llamado por Pompeyo para unirse a él en el Epiro.
Después de la derrota de Bruto y Casio en Filipos, Marco Antonio visitó Éfeso e hizo sacrificios a la diosa y perdonó a los partidarios de los derrotados que se habían refugiado en el templo (todos menos dos) y exigió a los efesios el tributo de 10 años en un solo año (Éfeso había dado en dos años los tributos de 10 años a Bruto y Casio). Los efesios pidieron perdón y explicaron que habían estado obligados a dar los tributos y ya no les quedaba nada y entonces Antonio aceptó los impuestos de 9 años a pagar en dos años.
En un santuario del templo de Diana en Éfeso,, Marco Antonio capturó a los hermanos de Cleopatra y los hizo matar, según Dion Casio, pero Apiano dice que fue Arsinoe, la hermana de Cleopatra, y que el hecho pasó en el templo de Artemisa Leucofrina en Mileto, donde Arsinoe había sido recibida como reina por el gran sacerdote local Megabizo, cosa que después Marco Antonio lo reprochó.
Antes de la batalla de Accio la flota de Marco Antonio y Cleopatra estaba en Éfeso, donde llegó con la reina. Después de la batalla (31 a. C.), Éfeso, por sugerencia de Octavio Augusto, dedicó estatuas a Julio César.

[editar] La ciudad bajo el Imperio romano

Templo de Adriano.
La ciudad prosperó durante el Imperio romano. Cuando la visitó Estrabón, su riqueza se basaba en el comercio, y toda la región hasta Capadocia estaba llena de caminos (vías) que facilitaban el intercambio comercial. Dice que había un senado dirigido por los epilectos que gobernaba la ciudad, senado que había sido instituido por Lisímaco. La ciudad tenía un grammateus, funcionario común a todas las ciudades griegas, y un arconte que cuidaba del registro de títulos.
Tiberio quiso eliminar el derecho de asilo del templo, a lo que los efesios se opusieron diciendo que había sido aceptado por persas, macedonios y romanos hasta entonces; el asilo se utilizaba normalmente por delincuentes. El puerto se arregló en tiempos de Nerón, por obra de Barea Soranus, gobernador de Asia.
En 262 d. C., la ciudad y el templo fueron asolados por los godos. El templo quedó destruido y ya no se reconstruyó. Desde entonces perdió importancia.

[editar] San Pablo y los efesios

San Pablo visitó Éfeso. Una iglesia cristiana se estableció cerca de la ciudad. San Pablo escribe una Epístola a los efesios que forma parte del Nuevo Testamento.
San Pablo -Pablo de Tarso- permaneció más de dos años en Éfeso a partir del 54. Más tarde, también en Éfeso, sufriría cautiverio (hacia el año 57). Algunos opinan que podría tratarse más tarde, aunque no después del 63. Se cree que en esa época escribió su Epístola a los filipenses. Además de la epístola de Pablo a los efesios, Ignacio de Antioquía también escribió una en el siglo II.

[editar] Los últimos siglos

Juan el Apóstol se trasladó a Éfeso hacia el año 62. Con la persecución de Domiciano, Juan es desterrado y sólo bajo el imperio de Nerva pudo volver a Éfeso, donde falleció pocos años después a edad muy avanzada. En su época no era conocido más que como "el loco seguidor de Jesús". En el Apocalipsis se cita a Éfeso como la «iglesia que ha perdido su primer amor» (Apocalipsis 2:4). De hecho, aquí San Pablo escribió muchas de las epístolas para edificación de los cristianos de Efeso, además de que contradijo las herejías gnósticas y a sus líderes y falsos maestros, debido a que los gnósticos usaron las cartas escritas por san Pablo para deformar la fe cristiana y formar según ellos el gnosticismo cristiano, cosa aberrante para los cristianos de la Iglesia Primitiva, dando los gnósticos una doctrina deforme con mezcla de religiones paganas con el cristianismo, a las cuales el apóstol San Juan condena y llama doctrina del Anticristo.
El 22 de junio de 431 se inició el tercer Concilio Ecuménico (Concilio de Éfeso) convocado por el emperador Teodosio II e impulsado por el PATRIARCA Cirilo de Alejandría para combatir el nestorianismo.
Durante los siglos VII y VIII, Éfeso estuvo permanentemente hostigada por los árabes. En el siglo XI fueron los turcos selyúcidas. Acabó desapareciendo en el siglo XIII o con la llegada de Tamerlán (1400), quien acampó allí y la menciona como Ayazlic.
En Éfeso se encuentra actualmente la biblioteca más antigua del mundo.[1]

[editar] Efesios ilustres

También se dice que una asociación de alumnos (de aquella época), llamada IMPULSO, llegó a crear lo que fueron los estudios de la arquitectura, ya que ésta es la más perfecta hecha por el hombre.

[editar] Cultura

  • Se hablaba el dialecto jónico del griego clásico.

[editar] Turismo

Actualmente las ruinas son visitadas principalmente por cruceros que proceden del puerto de Kuşadası, situado a 19 km. Es un sitio amplio, que no ha sido excavado todavía por completo, pero lo que se puede observar da una cierta idea de su esplendor original.

[editar] Monumentos y lugares de interés

Gran Teatro de Éfeso.
El enorme teatro, ubicado en una posición muy sobresaliente dominando el paisaje sobre la calle del puerto. El mayor de su época, tenía capacidad para 24.500 espectadores y se empleaba también para espectáculos circenses.
  • El templo de Artemisa en Éfeso, una de las Siete Maravillas del Mundo y el mayor de la antigüedad, con 120 columnas de 20 m de altura, de las que sólo sobrevive una. En el se veneraba a la "Señora de Éfeso", una divinidad de múltiples pechos a la que los griegos identificaron como Artemisa. El templo fue saqueado y quemado por los godos en el año 262.
  • La biblioteca de Celsus, un ciudadano romano que la construyó en memoria de su padre. Su fachada todavía está en pie. Fue construida mirando hacia el este para que las salas de lectura aprovecharan mejor la luz matutina.
  • La casita de María, donde (según la leyenda) vivió y murió la madre de Jesús. Es una estructura del siglo VII.
  • La Iglesia de San Juan, construida en el siglo VI en el sitio donde supuestamente San Juan escribió su evangelio. Esta iglesia fue construida por Justiniano
Odeón.
  • Odeón (Odeó)
  • El estadio
  • Templo corintio
  • Canteras de Prion





[editar] El culto de Artemisa

Plano de la antigua Éfeso.
En tiempos de Creso ya existía el templo. El templo era más grande que el Hereo de Samos, construido por Reco y Teodoro. El arquitecto del de Éfeso es mencionado por Estrabón, bajo el nombre de Cersifrón y después fue ampliado por otro. La estatua de la diosa era de oro. En los alrededores del templo estaba el riachuelo llamado Selinos. Jenofonte estaba en Éfeso cuando se unió a Agesilao II en su marcha de Asia a Beocia y allí hizo ofrendas. El culto fue llevado por los foceos a Masalia y desde allí a sus colonias.
El templo fue destruido (incendiado) por Eróstrato, según se dice, la noche que nació Alejandro Magno, con el único propósito de ser famoso, pero fue reconstruido por un arquitecto cuyo nombre probablemente sería Dinócrates.
Cuando Alejandro entró en la ciudad, ofreció pagar todos los gastos de reconstrucción, pero la ciudad no lo aceptó y se limitó a poner el nombre del conquistador al templo. La reconstrucción duró 220 años, pese a que la gente de Éfeso colaboró al máximo. Fue erigido en un terreno pantanoso para protegerlo de los terremotos y permaneció hasta la incursión de los godos del año 262.

[editar] Los siete durmientes de Éfeso

Éfeso es el lugar en el que transcurre la antigua leyenda de "Los siete durmientes de Éfeso", los cuales son considerados santos por los católicos y ortodoxos. Dicha historia cuenta que eran perseguidos por su creencia en Dios y que dormían en una cueva cerca de Éfeso durante siglos.

EFÁ.

Efa fue uno de los cinco hijos de Madián , hijo de Abraham , que figuran en el Antiguo Testamento .  Los cinco hijos de Madián fueron Efa, Efer , Enoc , Abida y Elda .  Ellos fueron los progenitores de los madianitas .

Índice

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Otros usos

Geografía

El libro de Isaías , capítulo 60, se refiere a una tierra de Efa, donde los camellos y dromedarios que ir a Israel.  "La multitud de camellos te cubrirá, dromedarios de Madián y de Efa ...".  (Isaías 60,6)

Medida

La palabra hebrea "efa" (איפה) significa una medida de grano y de "medidas" concretas, en general.
En cuanto a cada uno de la EPT es de 36,4 litros, o diez OMERS , o sobre un celemim .