martes, 30 de abril de 2013

¿QUÉ ES LA CÁBALA?

 File:Kircher Tree of Life.png

La cábala (del hebreo קַבָּלָה‎ qabbalah, ‘recibir’) es una disciplina y escuela de pensamiento esotérico relacionada con el judaísmo. Utiliza varios métodos más o menos arbitrarios para analizar sentidos recónditos de la Torá (texto sagrado de los judíos, al que los cristianos denominan Pentateuco, y que representa los primeros cinco libros de la Biblia).
En la antigua literatura judaica, la cábala era el cuerpo total de la doctrina recibida, con excepción del Pentateuco. Así pues, incluía a los poetas y los hagiógrafos de las tradiciones orales, incorporadas posteriormente al texto de la Mishná.
Sus textos principales son el Árbol de la Vida, el Talmud de las 10 sefirot, el Zohar, el prefacio de la Sabiduría de la cabalá.

Índice

Orígenes

La cábala surgió hacia finales del siglo XII, en el sur de Francia y España. Durante el renacimiento místico judío en la Palestina otomana.
La cábala sale a la luz como tal entre los siglos XII y XIII en la Provenza y Cataluña a través de las comunidades judías de la zona vinculadas indefectiblemente a Oriente Próximo. Así, podemos decir que la cábala nace en Sefarad, la comunidad judía española.
Una importante contribución a la cábala se la debemos a Abraham Abulafia (nacido en Zaragoza en 1240). Una de las fuentes más importantes de la cábala es el Zóhar (‘libro del esplendor’), escrito por Simeón Ben Yojai. La idea básica allí expuesta es que, del seno mismo de la Divinidad Oculta o Infinito (el Ain Sof), surgió un rayo de luz que dio origen a la nada (ain), identificada con una esfera (sefirá) o región, que recibe el nombre de kéter (‘corona’). A partir de esta corona suprema de Dios emanan otras nueve esferas (las sefirot). Estas diez esferas constituyen los distintos aspectos de Dios mediante los cuales este se automanifiesta.
Según el escritor italiano Pico della Mirándola (1463-1494), el filósofo cabalístico alemán Johannes Reuchlin (1455-1522) y el matemático alemán Wilhelm Schickard (1592-1635), la cábala era una sabiduría ancestral anterior a todas las religiones, que el dios Yahvé había revelado primero a Adán (el primer hombre, según la mitología hebrea), después a Abraham y luego a Moisés en el monte Sinaí, al tiempo que le hacía entrega de las Tablas de la Ley, un suceso que los judíos creían real, y situaban alrededor del siglo XIII a. C.
También se pretende que Dios enseñó sus verdades y misterios a través del ángel Raziel tras la caída de Adán.

Explicación de la cábala

La cábala como tal es el pozo de todas las tradiciones místicas judías que se fueron acumulando desde antes de Cristo y que llegaron a reinterpretar las Escrituras de tantas y tan variadas maneras que llegaron a crear una mística cercana al gnosticismo o al jasidismo.
En esencia, la cábala (palabra que significa ‘recibir’) es un sistema de interpretación mística y alegórica de la Torá (que los cristianos llaman Pentateuco, y representa los primeros cinco libros de la Biblia cristiana),1 que busca en ese texto el significado del mundo y la «verdad». Pretende interpretar los sentidos ocultos de los cinco libros y en ellos busca la revelación. Puede entenderse de una manera metafísica, buscando la iluminación, o se puede entender como un medio a través del cual llegar a conocer la realidad que nos rodea. Cabalística es la afirmación de que «el conocimiento absoluto no tiene objeto sino que es un medio». Para los cabalistas, el lenguaje es creador y la Torá contiene todos los textos, todas las combinaciones que pueden darse para crear otros mundos y otras realidades. Los cabalistas entienden que el nombre de Dios está formado por todas las letras que componen el alfabeto y que este, por tanto, tiene múltiples formas. Dios se sirvió de las letras para crear el universo a través de sus emanaciones o sefirot.
De todas formas hay quien dice que existe una cábala cristiana, a lo que otros responden diciendo que lo más cercano al misticismo judío de la cábala es el catarismo.

Dos tipos de cábala

La cábala se subdivide dogmática (o real) y artificial (o simbólica).
La cábala dogmática explica los sentidos ocultos de ciertas palabras de la Biblia, con aplicación a los fenómenos de la historia de la creación. Es de dos especies:
  • la doctrina de la Merkabá que trata del mundo supralunar (o sea de la teología y la metafísica) y
  • la doctrina de Bereshit, que se ocupa en el mundo sublunar (o sea el de los fenómenos).

La cábala simbólica o artificial

En la cábala artificial se prescriben determinadas reglas hermenéuticas para descifrar el sentido oculto de los textos de la Biblia. Así, para descifrar el sentido oculto de los textos de la Biblia (a los que se considera acompañados de un sentido recóndito) se colocan verticalmente unas encima de otras las palabras de diferentes versos de la Sagrada Escritura, resultando nuevas palabras de las letras en lectura vertical. Las palabras se disponen en forma de cuadro para poder ser leídas verticalmente o en bustrófedon. Las palabras se juntan totalmente y se las separa de nuevo, etc.
La lectura cabalística artificial utiliza tres mecanismos analíticos básicos:
  • la gematría
  • el notaricón
  • la temurá.

Gematría

La gematría considera el valor numérico de la palabra o palabras del texto, cuyo sentido se indaga, el cual será el de otra palabra extraña cuyas letras sumen el mismo valor numérico que aquella o aquellas. Así, en el Génesis XLIX, 10, se lee: «No se le quitara la vara de mando a Judá, ni (faltará) el legislador (la antorcha suprema) de entre los de su generación (descendencia) hasta que venga el Pacífico (Shiló Yabosh)». Para saber quién es el pacífico, los cabalistas suman los valores de número de las palabras hebreas «hasta que venga el Pacífico», que dan yod es igual a 10, bet es igual a 2, alef es igual a 1, shin es igual a 300, yod es igual a 10, lámed es igual a 30, he es igual a 5, total 358. Como que los valores de las letras que entran en la palabra מָשִׁיחַ (mashíaj, ‘mesías’) son igualmente 358, el pacífico será el Mesías.
Alefato o alfabeto hebreo de 22 caracteres
Figura Letra Símbolo Equivalencia Valor Figura Letra Símbolo Equivalencia Valor
א alef A a 1 ס sámej s s 60
ב bet b b v 2 ע áyin o o 70
ג gimel g g 3 פ pe p p 80
ד dálet d d 4 צ tsadik ts ts 90
ה he' h h 5 ק quf q q 100
ו vav V U, W, F 6 ר reish R R 200
ז zayín Z Z 7 ש shin sh sh s 300
ח jet j j 8 ת taf t t 400
ט tet t t 9 ך k final

500
י yod i y, i 10 ם m final

600
כ kaf k k 20 ן n final

700
ל lámed l l 30 ף p final

800
מ mem m m 40 ץ ts final

900
נ nun n n 50 א” alef'

1000

El notaricón

En el método notaricón se juntan, a manera de acróstico, las letras iniciales o las finales de las palabras de una frase cuyo sentido quiere interpretarse para, con la palabra resultante, descubrir este. Así, las palabras hebreas que corresponden a las tres primeras de las que dijo Abraham a Isaac en el acto de sacrificarle: «La víctima, hijo mío, la proveerá Dios» (Génesis, XXII, 8) empiezan por Alef, Yod, Lámed que unidas forman la voz ail (‘carnero’), y en efecto, el carnero se halla indicado en el versículo 13.
El notaricón, por último, «lee entre líneas» reveladas las respuestas que el lenguaje divino mantiene ocultas para un lector no iniciado. Básicamente, se trata de tomar las iniciales de una serie de palabras, o las letras finales, y extraer de ahí nuevo material profético, «no-revelado» y preciso. Dado que el hebreo no tiene vocales, se puede obtener una considerable cantidad de palabras ocultas. Umberto Eco cita un ejemplo del Eclesiástico que pregunta: «¿Quién subirá por nosotros al reino de los cielos?». Tomando las letras iniciales y las finales de cada palabra, se obtiene la siguiente respuesta: «Los justos verán a Dios».

La temurá

En la técnica temurá, el nuevo sentido sacado de una palabra sale transponiendo las letras de que se compone, o separándolas de manera que formen diferentes palabras; es decir, un procedimiento anagramático. Se ha hablado mucho de la numerología relacionada con la cábala. Cada letra como elemento creador tiene asignado un número, lo que le confiere significados aún más crípticos a textos como la Torá o, en realidad, a cualquier otro.
La temurá consiste en la permutación de letras al modo de un anagrama. Ya que en el hebreo no hay vocales, de la lectura de una palabra como YHWH se sigue WHYH, HWYH, cada una con un posible significado simbólico concreto. La gematria es otra disciplina de interpretación que consiste en cálculos numéricos obtenidos a partir de las letras del alefato (el alfabeto hebreo). Este sintetiza 10 significaciones posibles en cada letra, a saber:
  • relativas al concepto que encubren
  • a su significado estricto
  • a su forma
  • su número
  • su significación celeste (zodiacal y astrológica).
  • su localización temporal (en estaciones, días de la semana y meses).
  • su relación con el cuerpo humano, su efecto sobre las habilidades y los dones del hombre
  • simbolizando a personajes importantes de la historia de Israel
  • especificando la dirección de los canales que unen a las diez sefirot.

Estructura de las sefirot

El Árbol de la vida. Cada círculo representa una de las diez sefirot.
La cábala explica diez esferas (sefirot), enumeradas habitualmente en el orden en que el rayo de Dios desciende para crear el mundo, que es la misma numeración que es utilizada por la europeizada cábala hermética.
Se encuentran listados a continuación sus nombres y el significado traducido del hebreo:
  1. Kéter (la corona, el deseo de hacer bien a sus creados, el otorgamiento).
  2. Jojmá (la sabiduría, el deseo de recibir).
  3. Biná (el otorgamiento, el deseo de otorgar con la intención de recibir).
Sefirots de Zeir Anpin (El deseo de recibir con la intención de otorgar).
  1. Jesed (la misericordia).
  2. Gevurá (la justicia. fuerza).
  3. Tiféret (la belleza).
  4. Netsaj (la victoria de la vida sobre la muerte).
  5. Hod (la eternidad del ser, la gloria).
  6. Yesod (el fundamento, la generación, o piedra angular de la estabilidad).
  7. Maljut (el reino, el deseo de recibir con el fin de recibir, la materia de la creación, el ego, la vasija, la cualidad de la recepción pura).
Así las 10 sefirots se agrupan en 5 estados de la naturaleza: inanimado, vegetativo, animado, hablante y el creador. Las sefirots son un sistema integral presente en cada persona y su deseo de recibir placer. El deseo de recibir puede rechazar o absorber la luz de placer mediante el creador, la propiedad de otorgamiento presente en la unidad del entorno.

Véase también

FILISTEOS.

 File:Early-Historical-Israel-Dan-Beersheba-Judea-Corrected.png
Los filisteos (en hebreo: פְּלִשְׁתִּים‎‎, pəlištīm, árabe : فلستيون Filīstiun) fueron un pueblo de la Antigüedad, del cual existen testimonios en diferentes fuentes textuales (asirias, hebreas, egipcias) o arqueológicas.
Ellos se mencionan en la genealogía de las naciones (Génesis 10:14; cf. I Par., 1:11-12) donde juntamente con Caftorín, fueron descendientes de Mesraín. Se hacen conjeturas que con bastante probabilidad habían venido de Creta, algunas veces identificada con Caftor y que no dejaban de ser gente más bien "pirata". Los filisteos aparecen en fuentes egipcias donde son presentados como los enemigos de Egipto venidos del norte, mezclados con otras poblaciones hostiles conocidas colectivamente por los antiguos egipcios bajo el nombre de Pueblos del Mar.
Tras su enfrentamiento con los egipcios, los filisteos se establecieron en la costa suroeste de Canaán, es decir, en la región central de la actual Franja de Gaza. En contextos posteriores, este territorio sería denominado Filistea en época romana, antes denominado Judea Samaria.
Sus ciudades dominaron la región hasta la conquista asiria de Tiglatpileser III en el año 732 a. C.. Seguidamente, fueron sometidos a los imperios regionales y parecen haber sido asimilados progresivamente. Las últimas menciones a los filisteos datan del siglo II a. C., en la Biblia.1

Índice

Etimología

La etimología de la palabra proviene del latín tardío Philistinus que, a su vez, procede del griego tardío Philistinoi, del hebreo P'lishtim, (Véase, e.g., 1 Samuel 17:26, 17:36; 2 Samuel 1:20; Judges 14:3), "pueblo de P'lesheth" ("Philistia"); cf. acadio Palastu, egipcio pwrsAtj (Pulesati); probablemente, la palabra sea el nombre que utilizó el pueblo para sí mismo.2
Algunos estudios bíblicos rastrean la palabra de la raíz semítica Plesheth (pel-eh'-sheth) (en hebreo: פלשת) (ver palabra #6429 del Strong’s Hebrew Dictionary) que significa "atravesar, cubrir o invadir",3 con un posible significado de "migrante" o "invasor".4
Jones sostuvos que el nombre Filistea es una corrupción del griego "phyle histia" ("tribu del hogar", con la ortografía jónica de "hestia").5 Sugiere además que los filisteos fueron los responsables en introducir el hogar fijo en el Levante mediterráneo. Esta sugerencia fue propuesta antes que la evidencia arqueológica sobre el uso de hogares fuese documentada en sitios filisteos.

Origen

Su origen geográfico sigue siendo un tema de debate académico. Las evidencias más sólidas del origen de los filisteos son arqueológicas y apuntan hacia el mar Egeo. Igualmente válidas, pero más vagas, son las fuentes egipcias de la época que hablan de un pueblo invasor venido del norte por el mar. Las evidencias lingüísticas, muy tenues, parecen igualmente apuntar hacia el mundo egeo.
Que los filisteos sean o no una rama de los antiguos pelasgos queda aún en discusión, pero los historiadores actuales sindican su procedencia, generalmente en el mar Egeo. Si bien el desarrollo ulterior de los filisteos se realizó en el entorno cananeo, es decir, semítico, parece que su origen no fue semita, sino más probablemente indoeuropeo.
Así, la lengua filistea ha sido identificada como una lengua semítica, pero la arqueología moderna también ha sugerido la existencia de vínculos culturales con la civilización micénica en la Grecia continental.6 Si bien los filisteos adoptaron la cultura y la lengua canaanita antes de dejar algún texto escrito, se ha sugerido un origen indoeuropeo, debido a un puñado de palabras filisteas conocidas.

Historia

Antecedentes

Los pueblos del mar son mencionados por primera vez alrededor del año 1208 a. C. por los textos egipcios (inscripciones de Karnak bajo el reinado del faraón Merenptah). Los pueblos mencionados que Merenptah afirma haber vencido son los Eqwesh, los Sherden, los Luka, los Shekelesh y los Teresh (según una hipótesis de vocalización, el egipcio antiguo no se escribía más que con consonantes). Las inscripciones de Karnak los describen como los "habitantes del Norte que venía de todas las tierras". Aún es imposible saber si algunos filisteos participaron en estos primeros enfrentamientos.
Los filisteos hacen su aparición en la Biblia en el período final de Jueces en relación con el profetizado nacimiento de Sansón. El ángel se apareció a Manoa de la raza de Dan, y le dijo que a pesar de los obstáculos, su esposa tendría un hijo que “liberaría a Israel de las manos de los Filisteos” (Jueces 13:1-5). En Egipto, una mención de los filisteos aparece en una inscripción del templo de Medinet Habu, construido durante el reinado de Ramsés III (1186 a 1155 a. C.) de la XX Dinastía. Esta inscripción celebra una victoria marítima y terrestre sobre los pueblos del mar. En particular, el segundo pilar del templo indica: "Entre ellos se encontraban como aliados los Peleset, los Thekker, los Shekelesh, los Denyen y los Weshesh. Ellos se introdujeron en todos los países hasta los linderos de la tierra". La mención de los "Peleset" (o, más precisamente, "prst", en la versión egipcia original, no vocalizada) es generalmente reconocida como la primera mención a los filisteos. También se puede vocalizar "prst" en la forma "Pulasati".7 Asimismo, aparecen en el Papiro Harris I, un resumen del reinado de Ramsés III escrito durante el reinado de Ramsés IV.
Luego, los filisteos aparecen en los textos egipcios de los invasores venidos del norte, que tenían un buen conocimiento de la navegación (de donde proviene el nombre colectivo que les dan los egipcios) y aliados con otras poblaciones para atacar al rico Egipto.

Asentamiento

Algunos estudiosos de la Biblia del siglo XIX identifican la tierra de los filisteos (Philistia) con Palastu y Pilista en las inscripciones asirias.8
Después de lo que los textos egipcios describen como una derrota, los filisteos se instalaron en una franja costera que iba desde la actual Tel Aviv hasta la actual frontera egipcia. Las circunstancias de este establecimiento siguen siendo imprecisas. El Papiro Harris I9 indica que Ramsés III, tras haber vencido a los pueblos del mar, los encarceló en Egipto antes "de instalarlos en los bastiones, construidos en [su] nombre" y de someterlos a pagar impuestos. Algunos vieron en esta referencia una mención al asentamiento de los filisteos en la franja costera de Canaán, que perteneció por largo tiempo a Egipto; sin embargo, el vínculo entre ambos eventos es incierto, debido a la falta de precisión geográfica y étnica del texto.
A partir del siglo XII a. C., el establecimiento de los filisteos en el suroeste de Canaán está bien testimoniada por sus cerámicas, así como por los textos egipcios y asirios. En la actualidad, es imposible determinar si este asentamiento fue hecho sobre un territorio otorgado por los egipcios o conquistado por los filisteos; sin embargo, si "la capa [arqueológica] que correspondería a la última dominación egipcia de Canaán, bajo el reinado de Ramsés III, no contenía ninguna evidencia de las primeras clases de vasos filisteos decorados [...], los primeros niveles filisteos no revelaban ninguna huella de presencia egipcia: ni un solo vaso o casco de botella egipcio. Además, las dos capas están completamente separadas".10 Esta ruptura arqueológica puede hacer pensar en una ruptura comercial auténtica, lo que implicaría una ruptura política igualmente real, es decir, una conquista más que una implantación por acuerdo mutuo.
Entonces, los filisteos ocuparon las cinco ciudades de Gaza, Ascalón, Asdod, Ecrón y Gat, a lo largo de la franja costera del suroeste de Canaán, la cual pertenecía a Egipto hasta los últimos días de la Decimonovena Dinastía (1185 a. C.). Las historias bíblicas de Sansón, Samuel, Saúl y David incluyen relatos de los conflictos entre los filisteos y los israelitas.
Los filisteos introdujeron el empleo del hierro, cuya manufactura fue posiblemente adquirida en su paso por Anatolia, en especial, de los hititas. El monopolio de este metal les confirió una superioridad militar durante siglos. Así, la descripción bíblica de la armadura de Goliat es consistente con su tecnología herrera.
Su organización política fue una pentarquía, por la cual existía un príncipe para cada uno de sus cinco centros de gobierno en Asdod, Ascalón, Gat, Ecrón y Gaza.
Al igual que la definición etno-lingüística de los filisteos antes de su establecimiento en Canaán no es bien conocida, su definición etno-lingüística posterior es igualmente difícil, tomando en cuenta la falta de fuentes textuales. De hecho, se han desarrollado dos grandes tesis sobre el tema. La primera se fundamenta, por ejemplo, en los nombres y palabras no semíticas citadas por la Biblia, para sostener que los filisteos conservaron por largo tiempo un particularismo étnico y lingüístico. Para la otra corriente,11 los filisteos se mezclaron tempranamente con las poblaciones cananeas locales.
La arqueología muestra en efecto una influencia de las culturas cananeas anteriores o vecinas. El Primer Libro de Samuel indica que uno de sus dioses era Dagón: "Cuando los filisteos capturaron el Arca de Dios, la llevaron desde Eben-ezer a Asdod. Tomaron los filisteos el Arca de Dios, la metieron en la casa de Dagón y la pusieron junto a Dagón".12 No obstante, Dagón era un dios semítico de la vegetación, de las cosechas y los cereales, cuyo culto estaba muy extendido en el Oriente Próximo, de ahí que los filisteos lo hubieran adoptado como su divinidad principal.13 En esta hipótesis Filistea se convirtió rápidamente en un término que designaba a un pueblo fuertemente mezclado y aculturado al entorno cananeo, los términos (como Seren) o los nombres (como Goliat), sin origen semítico, quedan como reliquias lingüísticas aisladas. De hecho, los términos de poder y los nombres sobreviven a menudo por más tiempo que los otros.
En ausencia de fuentes incontestables sobre la lengua filistea de la época tardía, el estatus preciso de las poblaciones tardías y sus relaciones étnicas, religiosas y lingüísticas con los primeros filisteos de las crónicas egipcias siguen siendo discutidas.

Desaparición o asimilación

Los filisteos vencieron a los cananeos, con quienes más tarde se mezclaron hacia el año 1050 a. C.
El comportamiento del pueblo filisteo (en contacto con el pueblo israelí) es notable:
Desde antes de la aparición de Sansón hasta la época de los reyes israelitas, fueron los principales enemigos de Israel. Las deidades filisteas eran Dagón (El) y su hijo Baal.
Luego de capturar el Arca, la colocaron ‘al mismo nivel’ de de su culto pagano (1ª Sam 5:1-7). Pero a medida que pasaba el tiempo hubo muchos (incluso monarcas) que ya aceptaban al Dios excelso:
Dijo el filisteo Aquis: …te tengo por un ángel de Dios…” (1ª Sam 29:9) Más tarde aparecían grupos de filisteos que pasaban directamente a apoyar al rey David: “…los de Gat (los seiscientos hombres que lo habían seguido desde Gat) desfilaban delante de él”. (2ª Sam 15:18,19,22).
El pueblo de Israel sometió a los filisteos, a los que derrotaron en Eben-ezer,

Arqueología

Las principales regiones arqueológicas filisteas están situadas en la Sefela (planicie costera de Israel) y el Néguev. A 35 kilómetros al este de Jerusalén se encuentra el emplazamiento de Ecrón. En este antiguo emplazamiento se están llevando a cabo excavaciones a lo largo de una extensión de 35 ha del que se ha obtenido extensa información sobre la vida de los filisteos.

Véase también

Los filisteos (en hebreo: פְּלִשְׁתִּים‎‎, pəlištīm, árabe : فلستيون Filīstiun) fueron un pueblo de la Antigüedad, del cual existen testimonios en diferentes fuentes textuales (asirias, hebreas, egipcias) o arqueológicas.
Ellos se mencionan en la genealogía de las naciones (Génesis 10:14; cf. I Par., 1:11-12) donde juntamente con Caftorín, fueron descendientes de Mesraín. Se hacen conjeturas que con bastante probabilidad habían venido de Creta, algunas veces identificada con Caftor y que no dejaban de ser gente más bien "pirata". Los filisteos aparecen en fuentes egipcias donde son presentados como los enemigos de Egipto venidos del norte, mezclados con otras poblaciones hostiles conocidas colectivamente por los antiguos egipcios bajo el nombre de Pueblos del Mar.
Tras su enfrentamiento con los egipcios, los filisteos se establecieron en la costa suroeste de Canaán, es decir, en la región central de la actual Franja de Gaza. En contextos posteriores, este territorio sería denominado Filistea en época romana, antes denominado Judea Samaria.
Sus ciudades dominaron la región hasta la conquista asiria de Tiglatpileser III en el año 732 a. C.. Seguidamente, fueron sometidos a los imperios regionales y parecen haber sido asimilados progresivamente. Las últimas menciones a los filisteos datan del siglo II a. C., en la Biblia.1

Índice

Etimología

La etimología de la palabra proviene del latín tardío Philistinus que, a su vez, procede del griego tardío Philistinoi, del hebreo P'lishtim, (Véase, e.g., 1 Samuel 17:26, 17:36; 2 Samuel 1:20; Judges 14:3), "pueblo de P'lesheth" ("Philistia"); cf. acadio Palastu, egipcio pwrsAtj (Pulesati); probablemente, la palabra sea el nombre que utilizó el pueblo para sí mismo.2
Algunos estudios bíblicos rastrean la palabra de la raíz semítica Plesheth (pel-eh'-sheth) (en hebreo: פלשת) (ver palabra #6429 del Strong’s Hebrew Dictionary) que significa "atravesar, cubrir o invadir",3 con un posible significado de "migrante" o "invasor".4
Jones sostuvos que el nombre Filistea es una corrupción del griego "phyle histia" ("tribu del hogar", con la ortografía jónica de "hestia").5 Sugiere además que los filisteos fueron los responsables en introducir el hogar fijo en el Levante mediterráneo. Esta sugerencia fue propuesta antes que la evidencia arqueológica sobre el uso de hogares fuese documentada en sitios filisteos.

Origen

Su origen geográfico sigue siendo un tema de debate académico. Las evidencias más sólidas del origen de los filisteos son arqueológicas y apuntan hacia el mar Egeo. Igualmente válidas, pero más vagas, son las fuentes egipcias de la época que hablan de un pueblo invasor venido del norte por el mar. Las evidencias lingüísticas, muy tenues, parecen igualmente apuntar hacia el mundo egeo.
Que los filisteos sean o no una rama de los antiguos pelasgos queda aún en discusión, pero los historiadores actuales sindican su procedencia, generalmente en el mar Egeo. Si bien el desarrollo ulterior de los filisteos se realizó en el entorno cananeo, es decir, semítico, parece que su origen no fue semita, sino más probablemente indoeuropeo.
Así, la lengua filistea ha sido identificada como una lengua semítica, pero la arqueología moderna también ha sugerido la existencia de vínculos culturales con la civilización micénica en la Grecia continental.6 Si bien los filisteos adoptaron la cultura y la lengua canaanita antes de dejar algún texto escrito, se ha sugerido un origen indoeuropeo, debido a un puñado de palabras filisteas conocidas.

Historia

Antecedentes

Los pueblos del mar son mencionados por primera vez alrededor del año 1208 a. C. por los textos egipcios (inscripciones de Karnak bajo el reinado del faraón Merenptah). Los pueblos mencionados que Merenptah afirma haber vencido son los Eqwesh, los Sherden, los Luka, los Shekelesh y los Teresh (según una hipótesis de vocalización, el egipcio antiguo no se escribía más que con consonantes). Las inscripciones de Karnak los describen como los "habitantes del Norte que venía de todas las tierras". Aún es imposible saber si algunos filisteos participaron en estos primeros enfrentamientos.
Los filisteos hacen su aparición en la Biblia en el período final de Jueces en relación con el profetizado nacimiento de Sansón. El ángel se apareció a Manoa de la raza de Dan, y le dijo que a pesar de los obstáculos, su esposa tendría un hijo que “liberaría a Israel de las manos de los Filisteos” (Jueces 13:1-5). En Egipto, una mención de los filisteos aparece en una inscripción del templo de Medinet Habu, construido durante el reinado de Ramsés III (1186 a 1155 a. C.) de la XX Dinastía. Esta inscripción celebra una victoria marítima y terrestre sobre los pueblos del mar. En particular, el segundo pilar del templo indica: "Entre ellos se encontraban como aliados los Peleset, los Thekker, los Shekelesh, los Denyen y los Weshesh. Ellos se introdujeron en todos los países hasta los linderos de la tierra". La mención de los "Peleset" (o, más precisamente, "prst", en la versión egipcia original, no vocalizada) es generalmente reconocida como la primera mención a los filisteos. También se puede vocalizar "prst" en la forma "Pulasati".7 Asimismo, aparecen en el Papiro Harris I, un resumen del reinado de Ramsés III escrito durante el reinado de Ramsés IV.
Luego, los filisteos aparecen en los textos egipcios de los invasores venidos del norte, que tenían un buen conocimiento de la navegación (de donde proviene el nombre colectivo que les dan los egipcios) y aliados con otras poblaciones para atacar al rico Egipto.

Asentamiento

Algunos estudiosos de la Biblia del siglo XIX identifican la tierra de los filisteos (Philistia) con Palastu y Pilista en las inscripciones asirias.8
Después de lo que los textos egipcios describen como una derrota, los filisteos se instalaron en una franja costera que iba desde la actual Tel Aviv hasta la actual frontera egipcia. Las circunstancias de este establecimiento siguen siendo imprecisas. El Papiro Harris I9 indica que Ramsés III, tras haber vencido a los pueblos del mar, los encarceló en Egipto antes "de instalarlos en los bastiones, construidos en [su] nombre" y de someterlos a pagar impuestos. Algunos vieron en esta referencia una mención al asentamiento de los filisteos en la franja costera de Canaán, que perteneció por largo tiempo a Egipto; sin embargo, el vínculo entre ambos eventos es incierto, debido a la falta de precisión geográfica y étnica del texto.
A partir del siglo XII a. C., el establecimiento de los filisteos en el suroeste de Canaán está bien testimoniada por sus cerámicas, así como por los textos egipcios y asirios. En la actualidad, es imposible determinar si este asentamiento fue hecho sobre un territorio otorgado por los egipcios o conquistado por los filisteos; sin embargo, si "la capa [arqueológica] que correspondería a la última dominación egipcia de Canaán, bajo el reinado de Ramsés III, no contenía ninguna evidencia de las primeras clases de vasos filisteos decorados [...], los primeros niveles filisteos no revelaban ninguna huella de presencia egipcia: ni un solo vaso o casco de botella egipcio. Además, las dos capas están completamente separadas".10 Esta ruptura arqueológica puede hacer pensar en una ruptura comercial auténtica, lo que implicaría una ruptura política igualmente real, es decir, una conquista más que una implantación por acuerdo mutuo.
Entonces, los filisteos ocuparon las cinco ciudades de Gaza, Ascalón, Asdod, Ecrón y Gat, a lo largo de la franja costera del suroeste de Canaán, la cual pertenecía a Egipto hasta los últimos días de la Decimonovena Dinastía (1185 a. C.). Las historias bíblicas de Sansón, Samuel, Saúl y David incluyen relatos de los conflictos entre los filisteos y los israelitas.
Los filisteos introdujeron el empleo del hierro, cuya manufactura fue posiblemente adquirida en su paso por Anatolia, en especial, de los hititas. El monopolio de este metal les confirió una superioridad militar durante siglos. Así, la descripción bíblica de la armadura de Goliat es consistente con su tecnología herrera.
Su organización política fue una pentarquía, por la cual existía un príncipe para cada uno de sus cinco centros de gobierno en Asdod, Ascalón, Gat, Ecrón y Gaza.
Al igual que la definición etno-lingüística de los filisteos antes de su establecimiento en Canaán no es bien conocida, su definición etno-lingüística posterior es igualmente difícil, tomando en cuenta la falta de fuentes textuales. De hecho, se han desarrollado dos grandes tesis sobre el tema. La primera se fundamenta, por ejemplo, en los nombres y palabras no semíticas citadas por la Biblia, para sostener que los filisteos conservaron por largo tiempo un particularismo étnico y lingüístico. Para la otra corriente,11 los filisteos se mezclaron tempranamente con las poblaciones cananeas locales.
La arqueología muestra en efecto una influencia de las culturas cananeas anteriores o vecinas. El Primer Libro de Samuel indica que uno de sus dioses era Dagón: "Cuando los filisteos capturaron el Arca de Dios, la llevaron desde Eben-ezer a Asdod. Tomaron los filisteos el Arca de Dios, la metieron en la casa de Dagón y la pusieron junto a Dagón".12 No obstante, Dagón era un dios semítico de la vegetación, de las cosechas y los cereales, cuyo culto estaba muy extendido en el Oriente Próximo, de ahí que los filisteos lo hubieran adoptado como su divinidad principal.13 En esta hipótesis Filistea se convirtió rápidamente en un término que designaba a un pueblo fuertemente mezclado y aculturado al entorno cananeo, los términos (como Seren) o los nombres (como Goliat), sin origen semítico, quedan como reliquias lingüísticas aisladas. De hecho, los términos de poder y los nombres sobreviven a menudo por más tiempo que los otros.
En ausencia de fuentes incontestables sobre la lengua filistea de la época tardía, el estatus preciso de las poblaciones tardías y sus relaciones étnicas, religiosas y lingüísticas con los primeros filisteos de las crónicas egipcias siguen siendo discutidas.

Desaparición o asimilación

Los filisteos vencieron a los cananeos, con quienes más tarde se mezclaron hacia el año 1050 a. C.
El comportamiento del pueblo filisteo (en contacto con el pueblo israelí) es notable:
Desde antes de la aparición de Sansón hasta la época de los reyes israelitas, fueron los principales enemigos de Israel. Las deidades filisteas eran Dagón (El) y su hijo Baal.
Luego de capturar el Arca, la colocaron ‘al mismo nivel’ de de su culto pagano (1ª Sam 5:1-7). Pero a medida que pasaba el tiempo hubo muchos (incluso monarcas) que ya aceptaban al Dios excelso:
Dijo el filisteo Aquis: …te tengo por un ángel de Dios…” (1ª Sam 29:9) Más tarde aparecían grupos de filisteos que pasaban directamente a apoyar al rey David: “…los de Gat (los seiscientos hombres que lo habían seguido desde Gat) desfilaban delante de él”. (2ª Sam 15:18,19,22).
El pueblo de Israel sometió a los filisteos, a los que derrotaron en Eben-ezer,

Arqueología

Las principales regiones arqueológicas filisteas están situadas en la Sefela (planicie costera de Israel) y el Néguev. A 35 kilómetros al este de Jerusalén se encuentra el emplazamiento de Ecrón. En este antiguo emplazamiento se están llevando a cabo excavaciones a lo largo de una extensión de 35 ha del que se ha obtenido extensa información sobre la vida de los filisteos.

Véase también


Los filisteos (en hebreo: פְּלִשְׁתִּים‎‎, pəlištīm, árabe : فلستيون Filīstiun) fueron un pueblo de la Antigüedad, del cual existen testimonios en diferentes fuentes textuales (asirias, hebreas, egipcias) o arqueológicas.
Ellos se mencionan en la genealogía de las naciones (Génesis 10:14; cf. I Par., 1:11-12) donde juntamente con Caftorín, fueron descendientes de Mesraín. Se hacen conjeturas que con bastante probabilidad habían venido de Creta, algunas veces identificada con Caftor y que no dejaban de ser gente más bien "pirata". Los filisteos aparecen en fuentes egipcias donde son presentados como los enemigos de Egipto venidos del norte, mezclados con otras poblaciones hostiles conocidas colectivamente por los antiguos egipcios bajo el nombre de Pueblos del Mar.
Tras su enfrentamiento con los egipcios, los filisteos se establecieron en la costa suroeste de Canaán, es decir, en la región central de la actual Franja de Gaza. En contextos posteriores, este territorio sería denominado Filistea en época romana, antes denominado Judea Samaria.
Sus ciudades dominaron la región hasta la conquista asiria de Tiglatpileser III en el año 732 a. C.. Seguidamente, fueron sometidos a los imperios regionales y parecen haber sido asimilados progresivamente. Las últimas menciones a los filisteos datan del siglo II a. C., en la Biblia.1

Índice

Etimología

La etimología de la palabra proviene del latín tardío Philistinus que, a su vez, procede del griego tardío Philistinoi, del hebreo P'lishtim, (Véase, e.g., 1 Samuel 17:26, 17:36; 2 Samuel 1:20; Judges 14:3), "pueblo de P'lesheth" ("Philistia"); cf. acadio Palastu, egipcio pwrsAtj (Pulesati); probablemente, la palabra sea el nombre que utilizó el pueblo para sí mismo.2
Algunos estudios bíblicos rastrean la palabra de la raíz semítica Plesheth (pel-eh'-sheth) (en hebreo: פלשת) (ver palabra #6429 del Strong’s Hebrew Dictionary) que significa "atravesar, cubrir o invadir",3 con un posible significado de "migrante" o "invasor".4
Jones sostuvos que el nombre Filistea es una corrupción del griego "phyle histia" ("tribu del hogar", con la ortografía jónica de "hestia").5 Sugiere además que los filisteos fueron los responsables en introducir el hogar fijo en el Levante mediterráneo. Esta sugerencia fue propuesta antes que la evidencia arqueológica sobre el uso de hogares fuese documentada en sitios filisteos.

Origen

Su origen geográfico sigue siendo un tema de debate académico. Las evidencias más sólidas del origen de los filisteos son arqueológicas y apuntan hacia el mar Egeo. Igualmente válidas, pero más vagas, son las fuentes egipcias de la época que hablan de un pueblo invasor venido del norte por el mar. Las evidencias lingüísticas, muy tenues, parecen igualmente apuntar hacia el mundo egeo.
Que los filisteos sean o no una rama de los antiguos pelasgos queda aún en discusión, pero los historiadores actuales sindican su procedencia, generalmente en el mar Egeo. Si bien el desarrollo ulterior de los filisteos se realizó en el entorno cananeo, es decir, semítico, parece que su origen no fue semita, sino más probablemente indoeuropeo.
Así, la lengua filistea ha sido identificada como una lengua semítica, pero la arqueología moderna también ha sugerido la existencia de vínculos culturales con la civilización micénica en la Grecia continental.6 Si bien los filisteos adoptaron la cultura y la lengua canaanita antes de dejar algún texto escrito, se ha sugerido un origen indoeuropeo, debido a un puñado de palabras filisteas conocidas.

Historia

Antecedentes

Los pueblos del mar son mencionados por primera vez alrededor del año 1208 a. C. por los textos egipcios (inscripciones de Karnak bajo el reinado del faraón Merenptah). Los pueblos mencionados que Merenptah afirma haber vencido son los Eqwesh, los Sherden, los Luka, los Shekelesh y los Teresh (según una hipótesis de vocalización, el egipcio antiguo no se escribía más que con consonantes). Las inscripciones de Karnak los describen como los "habitantes del Norte que venía de todas las tierras". Aún es imposible saber si algunos filisteos participaron en estos primeros enfrentamientos.
Los filisteos hacen su aparición en la Biblia en el período final de Jueces en relación con el profetizado nacimiento de Sansón. El ángel se apareció a Manoa de la raza de Dan, y le dijo que a pesar de los obstáculos, su esposa tendría un hijo que “liberaría a Israel de las manos de los Filisteos” (Jueces 13:1-5). En Egipto, una mención de los filisteos aparece en una inscripción del templo de Medinet Habu, construido durante el reinado de Ramsés III (1186 a 1155 a. C.) de la XX Dinastía. Esta inscripción celebra una victoria marítima y terrestre sobre los pueblos del mar. En particular, el segundo pilar del templo indica: "Entre ellos se encontraban como aliados los Peleset, los Thekker, los Shekelesh, los Denyen y los Weshesh. Ellos se introdujeron en todos los países hasta los linderos de la tierra". La mención de los "Peleset" (o, más precisamente, "prst", en la versión egipcia original, no vocalizada) es generalmente reconocida como la primera mención a los filisteos. También se puede vocalizar "prst" en la forma "Pulasati".7 Asimismo, aparecen en el Papiro Harris I, un resumen del reinado de Ramsés III escrito durante el reinado de Ramsés IV.
Luego, los filisteos aparecen en los textos egipcios de los invasores venidos del norte, que tenían un buen conocimiento de la navegación (de donde proviene el nombre colectivo que les dan los egipcios) y aliados con otras poblaciones para atacar al rico Egipto.

Asentamiento

Algunos estudiosos de la Biblia del siglo XIX identifican la tierra de los filisteos (Philistia) con Palastu y Pilista en las inscripciones asirias.8
Después de lo que los textos egipcios describen como una derrota, los filisteos se instalaron en una franja costera que iba desde la actual Tel Aviv hasta la actual frontera egipcia. Las circunstancias de este establecimiento siguen siendo imprecisas. El Papiro Harris I9 indica que Ramsés III, tras haber vencido a los pueblos del mar, los encarceló en Egipto antes "de instalarlos en los bastiones, construidos en [su] nombre" y de someterlos a pagar impuestos. Algunos vieron en esta referencia una mención al asentamiento de los filisteos en la franja costera de Canaán, que perteneció por largo tiempo a Egipto; sin embargo, el vínculo entre ambos eventos es incierto, debido a la falta de precisión geográfica y étnica del texto.
A partir del siglo XII a. C., el establecimiento de los filisteos en el suroeste de Canaán está bien testimoniada por sus cerámicas, así como por los textos egipcios y asirios. En la actualidad, es imposible determinar si este asentamiento fue hecho sobre un territorio otorgado por los egipcios o conquistado por los filisteos; sin embargo, si "la capa [arqueológica] que correspondería a la última dominación egipcia de Canaán, bajo el reinado de Ramsés III, no contenía ninguna evidencia de las primeras clases de vasos filisteos decorados [...], los primeros niveles filisteos no revelaban ninguna huella de presencia egipcia: ni un solo vaso o casco de botella egipcio. Además, las dos capas están completamente separadas".10 Esta ruptura arqueológica puede hacer pensar en una ruptura comercial auténtica, lo que implicaría una ruptura política igualmente real, es decir, una conquista más que una implantación por acuerdo mutuo.
Entonces, los filisteos ocuparon las cinco ciudades de Gaza, Ascalón, Asdod, Ecrón y Gat, a lo largo de la franja costera del suroeste de Canaán, la cual pertenecía a Egipto hasta los últimos días de la Decimonovena Dinastía (1185 a. C.). Las historias bíblicas de Sansón, Samuel, Saúl y David incluyen relatos de los conflictos entre los filisteos y los israelitas.
Los filisteos introdujeron el empleo del hierro, cuya manufactura fue posiblemente adquirida en su paso por Anatolia, en especial, de los hititas. El monopolio de este metal les confirió una superioridad militar durante siglos. Así, la descripción bíblica de la armadura de Goliat es consistente con su tecnología herrera.
Su organización política fue una pentarquía, por la cual existía un príncipe para cada uno de sus cinco centros de gobierno en Asdod, Ascalón, Gat, Ecrón y Gaza.
Al igual que la definición etno-lingüística de los filisteos antes de su establecimiento en Canaán no es bien conocida, su definición etno-lingüística posterior es igualmente difícil, tomando en cuenta la falta de fuentes textuales. De hecho, se han desarrollado dos grandes tesis sobre el tema. La primera se fundamenta, por ejemplo, en los nombres y palabras no semíticas citadas por la Biblia, para sostener que los filisteos conservaron por largo tiempo un particularismo étnico y lingüístico. Para la otra corriente,11 los filisteos se mezclaron tempranamente con las poblaciones cananeas locales.
La arqueología muestra en efecto una influencia de las culturas cananeas anteriores o vecinas. El Primer Libro de Samuel indica que uno de sus dioses era Dagón: "Cuando los filisteos capturaron el Arca de Dios, la llevaron desde Eben-ezer a Asdod. Tomaron los filisteos el Arca de Dios, la metieron en la casa de Dagón y la pusieron junto a Dagón".12 No obstante, Dagón era un dios semítico de la vegetación, de las cosechas y los cereales, cuyo culto estaba muy extendido en el Oriente Próximo, de ahí que los filisteos lo hubieran adoptado como su divinidad principal.13 En esta hipótesis Filistea se convirtió rápidamente en un término que designaba a un pueblo fuertemente mezclado y aculturado al entorno cananeo, los términos (como Seren) o los nombres (como Goliat), sin origen semítico, quedan como reliquias lingüísticas aisladas. De hecho, los términos de poder y los nombres sobreviven a menudo por más tiempo que los otros.
En ausencia de fuentes incontestables sobre la lengua filistea de la época tardía, el estatus preciso de las poblaciones tardías y sus relaciones étnicas, religiosas y lingüísticas con los primeros filisteos de las crónicas egipcias siguen siendo discutidas.

Desaparición o asimilación

Los filisteos vencieron a los cananeos, con quienes más tarde se mezclaron hacia el año 1050 a. C.
El comportamiento del pueblo filisteo (en contacto con el pueblo israelí) es notable:
Desde antes de la aparición de Sansón hasta la época de los reyes israelitas, fueron los principales enemigos de Israel. Las deidades filisteas eran Dagón (El) y su hijo Baal.
Luego de capturar el Arca, la colocaron ‘al mismo nivel’ de de su culto pagano (1ª Sam 5:1-7). Pero a medida que pasaba el tiempo hubo muchos (incluso monarcas) que ya aceptaban al Dios excelso:
Dijo el filisteo Aquis: …te tengo por un ángel de Dios…” (1ª Sam 29:9) Más tarde aparecían grupos de filisteos que pasaban directamente a apoyar al rey David: “…los de Gat (los seiscientos hombres que lo habían seguido desde Gat) desfilaban delante de él”. (2ª Sam 15:18,19,22).
El pueblo de Israel sometió a los filisteos, a los que derrotaron en Eben-ezer,

Arqueología

Las principales regiones arqueológicas filisteas están situadas en la Sefela (planicie costera de Israel) y el Néguev. A 35 kilómetros al este de Jerusalén se encuentra el emplazamiento de Ecrón. En este antiguo emplazamiento se están llevando a cabo excavaciones a lo largo de una extensión de 35 ha del que se ha obtenido extensa información sobre la vida de los filisteos.

Véase también


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¿EN QUÉ FECHA SALIERON LOS ISRAELITAS DE EGIPTO?



                   La relación entre la Biblia y la arqueología suele producir encontronazos. No se conoce un solo documentoegipcio que aluda a este hito de la historia judía, ni restos de aquella época que acrediten la presencia de una importante comunidad hebrea en Egipto. Los 600.000 israelitas que salieron guiados por Moisés de acuerdo con las Sagradas Escrituras tendrían que haber dejado alguna huella en los anales de esta civilización, pero no lo hicieron. Recientemente, los profesores Silberman y Finkelstein han demostrado graves anacronismos del texto respecto a hechos bien documentados y niegan que el éxodo se produjera tal como se narra, por no mencionar el suceso increíble del paso del mar Rojo. Además, ni siquiera menciona el nombre del faraón al que se enfrentó Moisés, mientras que la arqueología ha probado la existencia de grupos israelitas viviendo en Canaándesde mucho antes de escribirse el Éxodo.