viernes, 21 de junio de 2013

Abipones

Esta tribu India, con lenguaje de la rama Guaycuru, anteriormente nómadas en el lado este del río Paraná, finalmente se concentró entre el Río Bermejo en el norte, el Río Salado en el sur, y el Paraná en el este, en la región de la presente República de la Argentina. Sus costumbres parecen haber sido iguales a las de las tribus de Suramérica en general; clanes, un animismo elaborado o fetichismo, completo poder del curandero sobre los asuntos privados y tribales; jefes elegibles o impuestos a través de la impresión creada por logros casuales combinados con ardides de los hechiceros. Sus armas eran lanzas, arcos y flechas, aunque preferían las lanzas. Tenían la mayoría de las costumbres de los Guaycuru, incluyendo el couvade (síndrome de embarazo en el hombre). En 1641 los abipones ya habían adquirido caballos de los colonizadores españoles. En ese tiempo ellos estaban todavía al norte del Río Bermejo, de acuerdo a la tradición, por lo cual es posible que hayan sido empujados hacia el sur por los Tobas, una tribu guerrera de su misma rama lingüística. Sus caballos, pastando en las llanuras herbosas, pronto ayudaron a los abipones a ser muy peligrosos para la colonización española, ya que irrumpían violentamente a los asentamientos, y aumentaban así sus propias manadas de caballos y ganado.
En la primera mitad del siglo XVIII los jesuitas emprendieron la tarea de domesticar estos indómitos centauros del “Gran Chaco”. Con gran dificultad los Padres Casado, Sánchez y especialmente el Padre Martín Dobrizhoffer, quien fue misionero en Paraguay por dieciocho años, tuvieron éxito en formar algunas colonias de abipones cristianizados cerca del Paraná. Estas colonias eras mantenidas a pesar del espíritu turbulento de los neófitos, los cuales causaban incesantes problemas a los colonizadores, y sobre todo, a pesar de las arremetidas homicidas hechas por los Tobas y Moobobis, tribus fuertes y guerreras, sobre las misiones cuando éstas mostraban señales de prosperidad material. La expulsión de los jesuitas de Paraguay en 1768 y 1769 fue el toque de difuntos para los abipones. Los tobas y moobobis los exterminaron en menos de medio siglo. Mucho de nuestro conocimiento sobre los abipones procede de los escritos del Padre Martin Dobrizhoffer, S.J.

Bibliografía: Dobrizhoffer, Historia de Abiponibus, equestri, bellicosaque Paraguariae natione, etc. (Vienna, 1784; German version, 1784; English tr. 1822). References to the language are found in Hervas, Origine, Formazione, Mecanismo, ed Armonia degli Idiomi (Cesena, 1785); Id., Vocabulario poliglotto (1787); Saggio practico delle Lingue etc. (1787); Adrian Balbi, Atlas ethnographique du globe (Paris, 1826); Alcide d'Orbrigny, L'Homme americain (Paris, 1839); Brinton, The American Race.
Fuente: Bandelier, Adolph Francis. "Abipones." The Catholic Encyclopedia. Vol. 1. New York: Robert Appleton Company, 1907. <http://www.newadvent.org/cathen/01044b.htm>.
Traducido por Patricia Reyes. L H M

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