jueves, 30 de mayo de 2013

LAS ARTES MARCIALES Y EL BUDISMO.

 Competición de judo femenino.
 Competición de Judo femenino.

En general, en occidente la mayoría de las personas concibe las artes marciales como un mero deporte de combate, cuando en realidad suponen un método de meditación y superación personal a través del sacrificio y revelan un fuerte vínculo con la religión budista y el sintoísmo.

Muchas de las enseñanzas del budismo zen para profundizar en las artes marciales tienen forma de parábolas o de cuentos. El siguiente texto muestra las artes marciales como búsqueda espiritual y de autoconocimiento.

«En Japón, hace doscientos años, un maestro de kendo (esgrima japonesa que se practica con una espada de bambú) llamado Shoken era molestado por un ratón en su casa que le impedía dormir. Entonces fue a ver a un amigo suyo que era adiestrador de gatos. Shoken le dijo: "Préstame al más fuerte de tus gatos". El otro le prestó al más fuerte de sus gatos. Pero cuando entró en la habitación, el ratón fue más fuerte y el gato huyó. Ese ratón era realmente misterioso.

Entonces Shoken le pidió un segundo gato dotado de un ki (energía interior) muy fuerte, tenía mucha energía y un espíritu combativo. Este gato entró en la habitación y peleó. ¡Pero el ratón ganó y el gato salió corriendo! Ocurrió lo mismo con un tercer gato que tenía una depurada técnica para cazar ratones.

Shoken le pidió entonces un cuarto gato, negro, viejo, bastante inteligente pero menos fuerte que los anteriores. Entró en la habitación. El ratón lo miró y se acercó. El gato se sentó muy tranquilo y no se movió. Entonces el ratón empezó a dudar. Se acercó un poco más, ligeramente asustado, y, rápidamente, el gato lo atrapó por el cuello, lo mató y se lo llevó fuera de la habitación.

Asombrado, Shoken decidió reunir a los gatos para interrogarles sobre cómo era posible que ese gato, en apariencia más débil que los otros, hubiera podido vencer al ratón. Hubo pues una asamblea presidida por el gato negro, que era el más anciano. El gato negro les dijo: "Sois inteligentes y fuertes. Pero no habéis podido vencer a este ratón porque teníais una meta. Y la intuición del ratón era más fuerte que la vuestra. No habéis sabido armonizar la fuerza, la técnica y la conciencia. Mientras que yo, en un solo instante, he utilizado estas tres facultades inconsciente, natural y automáticamente. Pero, cerca de aquí, en un pueblo vecino, conozco a un gato aún más fuerte que yo. Es muy viejo y sus pelos son grises. Me he encontrado con él y no parece muy fuerte. Pero nunca ha atrapado a un solo ratón, porque todos tienen miedo de él y huyen de su presencia. Nunca se acercan a él. Vosotros os debéis volver así, estar más allá de la técnica, más allá de la respiración y de la conciencia".»

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